La economía mundial vive uno de los momentos de mayor dinamismo y mayores cambios de la historia. El 98% del poder de compra se encuentra fuera de nuestras fronteras. En clave empresarial, esto debe interpretarse como una oportunidad que hace que la internacionalización haya dejado de ser una opción exclusiva para las grandes organizaciones. Si se quiere crecer, el acceso a nuevos mercados ya no es una alternativa, se ha convertido en un paso hacia delante que hay que dar. Afortunadamente, este salto nunca había estado tan al alcance de todos los modelos de negocio.

Actualmente, la digitalización se ha convertido en un proceso esencial por el que deben pasar los negocios si quieren mantener su competitividad. Saber cómo incorporar las nuevas tecnologías es clave para garantizar la supervivencia y el crecimiento empresarial. Y es que una verdadera transformación digital va más allá de realizar inversiones esporádicas en soportes digitales, de tener presencia en redes sociales y de crear o renovar la página web; una verdadera transformación digital implica una renovación profunda de la cultura corporativa.