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El laborista Starmer arrasa en las elecciones de Reino Unido y pone fin a 14 años de dominio conservador

 

El Partido Laborista se impone en las elecciones generales de Reino Unido con una mayoría absoluta que acaba con 14 años de 'dominio' conservador. Keir Starmer, el líder de la formación y nuevo primer ministro del país, ha derrocado a Rishi Sunak con una aplastante victoria.

Con algunas circunscripciones aún por confirmar, el recuento ya confirma la mayoría absoluta del Partido Laborista (más de 326 escaños) al asegurarse 412 asientos de los 650 totales. La formación de centroizquierda va en camino de registrar su mejor resultado desde el récord de 418 logrado en 1997 por el antiguo dirigente Tony Blair. El avance es evidente ya que en la última cita electoral, el partido se hizo con 202 escaños.

El batacazo de los conservadores apunta a superar cualquier precedente. El recuento les otorga 121, lo que supone perder casi 250 asientos de los 365 que recopiló Boris Johnson en 2019 con su promesa de ejecutar el Brexit. El hundimiento deja sin escaño a algunos grandes nombres del partido, como la ex primera ministra Liz Truss o el secretario de Defensa, Grant Shapps.

El vuelco político británico acaba con 14 años de los conservadores en el poder. El líder laborista ha reconstruido partido desde que su predecesor de izquierda Jeremy Corbyn lo llevara hasta su peor momento en más de ocho décadas. Cuando Starmer asumió el cargo en 2020, se dio por sentado que los conservadores liderados por Boris Johnson permanecerían en el cargo al menos una década más. Pero la pandemia y la desconfianza cambiaron el panorama en Reino Unido de manera drástica.

El Gobierno de Johnson se derrumbó en medio de varias polémicas (el partygate, la más sonada), y su sucesora, Liz Truss, sacudió los mercados financieros durante sus 49 días de mandato. Desde que asumió el cargo en octubre de 2022, Sunak intentó una serie de medidas para cambiar las encuestas, como la eliminación de una línea ferroviaria de alta velocidad o el alejamiento de la agenda verde del Reino Unido, pero no sirvieron para recuperar la confianza de los ciudadanos.

"¡Lo hemos conseguido!", ha celebrado Starmer ante sus simpatizantes tras confirmar haber logrado los escaños suficientes para una mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes. "Y se siente bien, siendo sincero", ha reconocido para advertir después de que "un mandato como este conlleva una gran responsabilidad".

Para Starmer y el Partido Laborista, el resultado pone fin a una etapa que consideran lamentable" en política exterior, en la que el Gobierno conservador impuso años de austeridad y sacó a Reino Unido de la Unión Europea, lo que desencadenó una agitación política.

Sunak ha felicitado por su victoria al líder laborista y se ha disculpado por los pobres resultados de su formación. "Hoy, el poder cambiará de manos de manera pacífica y ordenada, con buena voluntad de todas las partes. Esto debe darnos confianza a todos en la estabilidad de nuestro país y su futuro", ha afirmado, visiblemente afectado.

Sobre los resultados, ha reconocido que hay "mucho de lo que aprender y reflexionar" ante la debacle de su partido y ha asumido "la responsabilidad por la pérdida de muchos candidatos conservadores que han trabajado duro".

Farage y Davey se nutren de la debacle 'torie'

La caída de los 'tories' se debe en parte al inédito avance de la formación populista de derechas Reform UK del antiguo eurodiputado eurófobo Nigel Farage, que ha entrado en el parlamento con cuatro diputados.

La llamativa campaña del Partido Liberal Demócrata de Ed Davey también ha dado sus frutos y la formación vuelve a ser la tercera fuerza parlamentaria tras años en decadencia: 71 escaños, arrebatados principalmente a los conservadores en el sur de Inglaterra.

El otro gran perdedor de la noche es el Partido Nacionalista Escocés (SNP), al perder más de 30 escaños; 9 diputados en la cámara baja, frente a los 43 de la anterior legislatura. Esto significa que los independentistas dejarán de ser la formación dominante en Escocia en beneficio de los laboristas, aunque el SNP seguirá al frente del Gobierno autónomo escocés en principio hasta las próximas elecciones regionales.

Según los últimos datos, los laboristas han obtenido un 36% del voto, frente al 23% de los conservadores, con una participación en torno al 60%. Cabe recordar que en el sistema electoral británico (mayoritario uninominal) se impone el candidato más votado en cada una de las 650 circunscripciones, al margen del porcentaje de voto de las formaciones a nivel nacional.

Mudanza en Downing Street

La hoja de ruta es claro. En las próximas horas, Sunak dejará la jefatura del Ejecutivo para dar paso a Starmer, que se convertirá en primer ministro tras recibir el beneplácito del rey Carlos III, como marca la tradición. Una vez con el 'permiso real', llegará all número 10 de Downing Street para estrenar despacho y residencia oficial, desde donde previsiblemente dará su primer discurso a la nación antes de empezar a designar a su equipo de Gobierno.

El nuevo Parlamento se inaugurará el próximo martes con la elección del presidente y el 17 de julio el rey abrirá oficialmente el periodo de sesiones con un discurso en el que anunciará el programa legislativo del Gobierno.

Starmer tendrá que lidiar con la presión de intentar mantenerse en el poder y seguir acumulando victorias (como hizo Blair) durante años. Sin embargo, recuerdan desde Bloomberg, es poco probable que se repita la misma euforia impulsada por la Cool Britannia que recibió a Blair en 1997.

El escenario es otro. El Brexit todavía está afectando a la economía del Reino Unido, y los británicos han sufrido una reducción histórica de sus niveles de vida como consecuencia de la pandemia y la guerra de Rusia en Ucrania. El nuevo primer ministro ya ha dicho que no existe "una varita mágica" para una solución rápida.

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