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La historia del ingeniero que tiró 168 millones de euros en Bitcoin a un vertedero: pide ayuda urgente a la NASA

Foto: Dreamstime.

Hace unos meses contamos la historia de James Howells, un ingeniero informático que hace 10 años botó a la basura un disco duro con una fortuna en bitcoin. En su intento por recuperarlo, ha recurrido a la NASA y a perros robot para desterrar el vertedero donde cree que puede estar el tesoro.

Así es, la arriesgada estrategia de Howells de buscar una aguja en un pajar sigue en pie, todo por encontrar el disco duro que botó durante la limpieza de su hogar sin recordar el contenido millonario que tenía y que había minado: 8.000 bitcoin, que en sus mejores momentos llegaron a valer casi 500 millones de euros (168 millones en la actualidad).

Al caer en cuenta de este millonario accidente, el informático comenzó a crear un master plan de búsqueda valorado en 11 millones de euros, para excavar en un vertedero de Newport (Reino Unido) para encontrar el "tesoro" perdido. La búsqueda traía consigo también una promesa en caso de recuperar el disco duro extraviado, y es que el ingeniero ofreció el 10% de las ganancias para construir un centro de criptomonedas en el país británico.

Accidente y repercusión ecológica

El accidente ocurrió en 2013, después de haber minado 8.000 bitcoins en las primeras etapas de desarrollo de la moneda. Es tal la fluctuación del bitcoin que, por ejemplo, en enero de 2021 el valor de lo que pudo poseer Howells rondaba los 250 millones de euros, pero con las estrepitosas caídas de las criptomonedas la cifra descendió significativamente, llegando a tener un valor de 168 millones.

Para la arriesgada misión, el informático señaló que sería una búsqueda sin "daños" ambientales y prometió que será "beneficiosa" para la ciudad de Newport (pretende transformar el vertedero en una granja solar con turbinas eólicas). Sin embargo, las autoridades locales británicas le prohibieron el paso al vertedero en numerosas ocasiones por suponer un "alto" riesgo ecológico.

Rescate millonario

En una primera instancia, el ingeniero explicó que había contratado a un especialista en inteligencia artificial y a un equipo ambiental. Hoy por hoy, sus esfuerzos por encontrar el tesoro llegan más lejos y sin límites.

Por esta razón, y dentro de su presupuesto de 11 millones de euros, ha contratado los servicios de Phil Bridge, un experto vinculado con la NASA en la recuperación de datos del transbordador espacial Columbia tras su desintegración. También, ha solicitado perros robot Spot de Boston Dynamics, para rastrear en la zona a través de un escáner para intentar localizar el disco duro.

"Esta es la operación más profesional que hemos montado. Es una propuesta seria, somos capaces de completar esta tarea a un nivel muy alto", señaló al Times. "He visto datos recuperados en las circunstancias más inusuales que puedas imaginar", sentenció.

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