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¿El café es malo para la tensión y el corazón? Dos nuevos estudios responden

  • El café y la cafeína no tiene por qué ser malos para el corazón
  • Un estudio revela que la cafeína reduce el riesgo de falla cardíaca
  • Otro trabajo apunta que nuestro cuerpo ya sabe cuantos chafes tomar
¿El café es malo para la tensión y el corazón? Dos nuevos estudios responden
Madrid

El café es una de las bebidas más consumidas durante el desayuno, pero no está exento de polémicas. Muchos acuden a las opciones sin cafeína por temor a posibles consecuencias en el corazón y la tensión arteria. Sin embargo, es una asociación que no tiene respaldo por parte de la ciencia.

Un informe publicado en la revista científica de la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA), que evaluó tres estudios sobre el consumo de café, concluyó que no solo el café y la cafeína no son malos para el aparato cardiovascular, sino que el consumo de esta sustancia se traduce en un menor riesgo de insuficiencia cardíaca a largo plazo. "La asociación entre la cafeína y la reducción de riesgo de falla cardíaca fue sorprendente", comentó David Kao, autor senior del análisis, y director médico del Centro Colorado para Medicina Personalizada de la Universidad de Colorado.

La comparación de los diferentes estudios encontró que el riesgo de falla cardíaca sobre varias décadas disminuye entre el 5 % y el 12 % por taza diaria de café, comparado con el que no consume café. También, en el análisis de Riesgo de Arteriosclerosis, el riesgo de problema cardíaco no varió con el consumo de una taza diaria pero mostró una reducción del 30 % en las personas que consumían al menos dos tazas diarias.

Tome los cafés que le pida el cuerpo

Además de estos resultados, un estudio mundial de 390.435 personas realizado desde la Universidad de Australia del Sur encontró evidencia genética causal de que la salud cardiovascular se ve influida por consumo de café. Sin embargo, el principal hallazgo es que esta predisposición ya provoca un rechazo por el consumo de café. Así, la recomendación es tomar los cafés que le pida el cuerpo. 

El equipo descubrió que las personas con presión arterial alta, angina de pecho y arritmia eran propensas a beber menos café, café descafeinado o evitar el café por completo en comparación con aquellos sin tales síntomas, y que esto se basaba en la genética. La investigadora principal y directora del Centro Australiano de Salud de Precisión de UniSA, la profesora Elina Hyppönen, cree que es un hallazgo positivo que muestra que la genética regula activamente la cantidad de café que bebemos y nos protege de consumir demasiado.

Esto no significa que alguien que bebe mucho café probablemente sea más tolerante genéticamente a la cafeína, en comparación con alguien que bebe muy poco. "Por el contrario, una persona que no bebe café, o alguien que bebe café descafeinado, es más propensa a los efectos adversos de la cafeína y más susceptible a la presión arterial alta", advierte.

Así, el consejo de Elina Hyppönen es seguir bebiendo café y "si su cuerpo le dice que no beba esa taza de café extra, probablemente haya una razón. Escuche a su cuerpo, está más en sintonía con su salud de lo que cree", concluye la investigadora.

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Comentarios 3

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Reuniendo, haga usted lo que realmente le apetezca. Fume, beba y tome café. Disfrute ahora que aun puede, que la vida da muchas vueltas, pero sobre todo, es muy corta.

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Reuniendo, haga usted lo que realmente le apetezca. Fume, beba y tome café. Disfrute ahora que aun puede, que la vida da muchas vueltas, pero sobre todo, es muy corta.

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El artículo no puede ser más simple: tome usted las tazas de café que considere. El café es un excitante potente del sistema nervioso, de modo que hay que tomarlo con moderación, y en esa palabra está la clave del asunto. Una taza por la mañana y otra a medio día o por la tarde no causan ningún problema e incluso se puede considerar que entonan el cuerpo para empezar la jornada diaria. Ahora bien, de ahí a tomar 10 o 12 tazas de café al día hay mucha diferencia, y a partir de ese nivel se puede considerar un caso de adicción al café del mismo modo que se puede ser adicto al alcohol o al tabaco. Seguro que si se deja de golpe de tomar esa enorme cantidad de tazas al día se va a producir un síndrome de abstinencia como al dejar de consumir cualquier otra droga y podemos pensar en las dos anteriores. Por otra parte, parece que en Estados Unidos y tal vez en Australia el café es mucho más ligero, al contrario de los países latinos que les gusta un café más fuerte, intenso y cargado, por lo que deben mostrar mucha más precaución al ingerirlo. Seguro que si hacen un estudio sencillo, partiendo de personas habituadas a tomar 15 tazas o más al día, y de golpe dejan de hacerlo, es seguro que van a mostrar claros indicios de un síndrome de abstinencia, por lo que el estudio podría deducir que la ingesta de café, si se abusa de ella, es mala para la salud. Los dos estudios que se proponen están claramente sesgados a favor de la ingesta de café y no son representativos del potencial del café como droga que puede llevar, en caso de abuso reiterado, a crear adicción.

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#3