Vivienda

Cómo hemos cambiado: la transformación inmobiliaria por el Covid

  • El teletrabajo gana terreno, principalmente, en Madrid y Barcelona
  • El nivel de felicidad en el hogar ha subido hasta 7,5 puntos

En marzo se cumplieron dos años del shock que produjo la pandemia del Covid-19. Desde entonces, muchas cosas han cambiado. También en el mundo de la vivienda. Cambios que recoge la última edición de Observatorio Aedas Homes y que vuelve a abordar indicadores como la felicidad, la digitalización o la sostenibilidad para conocer las preferencias residenciales de la potencial demanda a la hora de comprar una casa.

Entre estos cambios, destacan la consolidación del teletrabajo. Además, se ha pasado de querer una estancia para teletrabajar a preferir un salón más grande que permita adaptarlo para trabajar en casa. El teletrabajo gana terreno, principalmente, en los dos grandes mercados residenciales: Madrid y Barcelona, con cerca del 40% de encuestados teletrabajando en Madrid y algo más del 25% en Barcelona.

También destaca el aumento del deseo por cambiar de vivienda en busca de nuevas prioridades residenciales, bien sea como segunda residencia o como reposición. El deseo de dos casas se asienta, sobre todo, entre el grupo estabilizado de teletrabajadores, que se podrían estar planteando tener una vivienda para estar tres o cuatro días y otra para estar otros tantos.

Precisamente, los teletrabajadores son los que expresan el mayor nivel de deseo de cambio de vivienda (6,6 puntos sobre 10 frente a 6 de los que no teletrabajan). Y a mayor número de días de trabajo en remoto, mayor deseo de cambiar de casa.

Estos dos cambios tienen como trasfondo la búsqueda de la felicidad, otra variable que el observatorio ha seguido midiendo. Según este estudio, el nivel de felicidad en el hogar ha aumentado de 7,3 a 7,5 puntos sobre 10 entre julio y diciembre de 2021. Concretamente, sube la satisfacción con la zona en la que se reside (7,8 puntos), crece la creencia de que existe una vivienda perfecta (7,7 puntos) y mejora la relación con los vecinos (7,5).

Por el contrario, el punto débil se centra en las calidades de las casas, un apartado que, pese a crecer dos décimas en ese periodo, sigue siendo el último de cola con 6,9 puntos. De este modo, todo indica que los fondos Next Generation EU serían una palanca de la felicidad en lo que respecta a las calidades de las viviendas en los próximos años. Y de ahí que hasta un 48% de los encuestados estudia cómo usarlos para mejorar su edificio o comunidad y un 22% ya ha decidido que los usará.

En general, el deseo de cambiar de vivienda sigue siendo muy fuerte y dos de cada tres ciudadanos se plantean mudarse de casa en los próximos años. Con dos motivos principales que podrían estar ligados a la situación económica y sanitaria. En primer lugar, el sector inmobiliario sigue viéndose como valor refugio ante posibles escenarios de inflación -un 14,3% así lo piensa-. El segundo motivo es el paso del alquiler a la propiedad -9,5%-, un factor ligado también a la inflación.

Otras conclusiones que arroja el Observatorio Aedas Homes son la dificultad para emanciparse como lastre de la idea de cambiar de casa, la percepción de que el precio de las casas continuará subiendo, el aumento de la digitalización en los hogares o la mayor preferencia por demandar viviendas sostenibles. Una información que sirve al sector para conocer mucho mejor a la demanda y poder ofrecerle lo que necesita.

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