Vivienda - Inmobiliario

La avalancha de dinero latinoamericano que está transformado Madrid a través del inmobiliario y la hostelería

Centro de Madrid. iStock.

Madrid se ha convertido casi de la noche a la mañana en el hogar de miles de argentinos, mexicanos, colombianos y otros ciudadanos de Latinoamérica. Esta afirmación no parece algo novedoso o noticiable, puesto que España lleva años recibiendo influjos de población procedente del otro lado del Atlántico. No obstante, una parte de estas personas que llegan buscando una mejor vida guardan una diferencia importante respecto a las que llegaban hace unas décadas: no vienen a trabajar de cualquier cosa y vivir hacinados en pequeños pisos, llegan para invertir en sus propios negocios. Esta diferencia está quedando plasmada en la transformación que está sufriendo Madrid.

La población residente en España que procede de Latinoamérica ha vuelto a crecer con intensidad en los últimos años. Tras en enfriamiento de esta tendencia durante la crisis de 2007 y los años posteriores (crisis de deuda, caída del inmobiliario...), los ciudadanos de países como Venezuela, Colombia, Argentina o Perú están llegando a España en cifras importantes. Pero en esta nueva oleada son muchos los que llegan con vastos recursos económicos y tienen cierto ahorro para invertir en la capital de España. Esta tendencia queda reflejada en los datos de inversión latinoamericana, que su vez está influyendo de forma visible en la ciudad, no solo en términos económicos, también culturales.

Según los últimos datos del INE, la Comunidad de Madrid ha duplicado desde 2018 sus residentes venezolanos, peruanos o colombianos, mientras que también se ha visto un incremento notable de los argentinos y mexicanos. Aunque estos últimos son pocos en comparación con otras nacionaliades, su impacto en la economía y el mercado inmobiliario de Madrid se hace notar.

Desde la agencia Bloomberg han realizado un extenso reportaje que revela el cambio que está sufriendo Madrid con la llegada del capital procedente de Argentina, México, Venezuela o Perú. Un buen ejemplo es la exclusiva calle Padilla, ubicada en el elegante barrio madrileño de Salamanca, ha presenciado en los últimos meses la adquisición de más de la mitad de sus lujosos apartamentos por parte de acaudalados mexicanos. Este proyecto, compuesto por 25 viviendas valoradas en hasta 3 millones de euros cada una, ha sido principalmente financiado por inversores mexicanos y se ha convertido en un símbolo del creciente protagonismo de los ciudadanos de este país latinoamericano en la capital española.

Según datos del Gobierno de España sobre inversión extranjera directa, desde 2020 los mexicanos han invertido más de 700 millones de euros en el sector inmobiliario y de la construcción en España. Al igual que otros latinoamericanos con cierto nivel de ahora que han decidido invertir en la ciudad, adquiriendo segundas o terceras residencias y asegurando sus ahorros.

"Madrid es la nueva Miami", asegura José Manuel Ortega en declaraciones a Bloomberg, exbanquero de inversión que ahora asesora a extranjeros en el ámbito inmobiliario y de banca privada en España. La mala situación económica junto a las medidas de los gobiernos que dirigen las principales naciones latinoamericanas han provocado una fuga de capitales.

Fuga de capital en América Latina

Las cinco economías más grandes de la región registraron una salida de aproximadamente 137.000 millones de dólares en 2022, un 41% más que en 2021 y la cifra más alta desde 2010, según datos preliminares del Instituto de Finanzas Internacionales. Aunque gran parte de esos fondos ha llegado a Miami y EEUU, en general, las similitudes lingüísticas y culturales han atraído a una parte hacia España, que se ha concentrado principalmente en Madrid.

Esta avalancha de dinero está transformando la fisonomía de Madrid: los precios de la vivienda han experimentado un aumento del 6% el año pasado, superando a la mayoría de las principales capitales europeas, según la consultora Knight Frank. Además, en abril se alcanzó un récord de precios por segundo mes consecutivo, según el portal inmobiliario Idealista.

En el lujoso barrio de Salamanca de Madrid, emergen nuevos restaurantes a un ritmo vertiginoso y siempre se encuentran llenos. Las reservas de mesa comienzan a las 20 de la noche, algo impensable en una ciudad en la que las cocinas rara vez cobraban vida antes de las 21 horas, y donde el almuerzo se servía principalmente entre las 14 y las 15:30 de la tarde. Los madrileños se están adaptando a estos cambios, como la asignación de horarios específicos para el uso de mesas en restaurantes (comidas por turnos), algo común quizás en Nueva York pero inusual en España, donde las largas conversaciones después de comer son un elemento cultural básico: nuestra "sobremesa".

Los recién llegados han generado "un cambio en los horarios de comidas y cenas, con muchos españoles terminando de comer apenas una hora antes de que los extranjeros empiecen buscar sitio para cenar", afirma Gonzalo Torres, crítico gastronómico radicado en Madrid.

Lujo en el centro de Madrid

Los amplios y frondosos bulevares del siglo XIX en el barrio de Salamanca están repletos de restaurantes de lujo como el Ramon Freixa Madrid y La Tasquería, ambos galardonados con una estrella Michelin. Además, la zona cuenta con boutiques de alta gama que hacen sentir como en casa a los adinerados de todo el mundo, según explican desde la agencia Bloomberg.

Asimismo, ha surgido una industria de servicios especializados para satisfacer las necesidades de los ricos. En los últimos dos años, el BBVA, el segundo prestamista más grande de España, ha abierto dos oficinas en Madrid dirigidas a particulares de alto patrimonio. El BBVA es propietario del mayor banco en México, donde su competidor español, el Banco Santander, también tiene una gran presencia.

El chef brasileño Sandro Silva ha abierto varios restaurantes en Madrid, creando una cultura gastronómica más sofisticada que se ha extendido por los barrios de lujo de la ciudad. El grupo francés Robuchon, con su destacada trayectoria en estrellas Michelin, inauguró un restaurante en Madrid a finales del año pasado.

El desembarco de un hotel Four Seasons y la reapertura del Villa Magna, propiedad de RLH Properties, empresa mexicana fundada por el empresario Borja Escalada, ha impulsado aún más esta tendencia de lujo. Además, las escuelas de negocios españolas, como el IE e Iese, se han convertido en opciones populares para los hijos de las familias latinoamericanas adineradas. Este año, los mexicanos representaron la segunda cohorte más numerosa entre los no europeos en el IE.

"Madrid se ha convertido en un nuevo destino para los latinoamericanos, una tendencia que se aceleró con la pandemia de covid en 2020", afirma Víctor Matarranz, responsable de gestión de patrimonios en el Banco Santander. "Inicialmente, vienen como turistas y descubren las oportunidades que ofrece la ciudad, luego desarrollan un interés por el mercado inmobiliario". Ahora, buscan oportunidades de negocio, añadió.

En el pasado, la llegada de ciudadanos con cierto capital que huían de la agitación política en sus países, como los venezolanos que escapaban de las políticas de Hugo Chávez alrededor de 2010, marcó el rumbo de inversiones. El actual aumento de las inversiones mexicanas, y en menor medida de otros países como Perú, coincide con un giro hacia la izquierda en los gobiernos de gran parte de América Latina, desde Andrés Manuel López Obrador en México hasta Gabriel Boric en Chile y Gustavo Petro en Colombia.

Los mexicanos invierten

Muchos mexicanos de elevado estatus económico están buscando oportunidades de inversión, según Ximena Caraza, directora de la Casa de México, un centro cultural y económico que ayuda a los inversores mexicanos a realizar negocios en España. "Están viniendo muchos mexicanos a explorar qué tipo de negocios pueden realizar aquí", asegura. Aunque los mexicanos con capital mantienen un perfil bajo, en ocasiones no pueden evitar destacar. El empresario mexicano Manuel González adquirió un codiciado placio en el centro de Madrid y lo renovó este año para convertirlo en Abya, uno de los restaurantes más lujosos de la ciudad.

Carlos Slim, el empresario más rico de América Latina, posee importantes participaciones en empresas inmobiliarias españolas que cotizan en bolsa, como Metrovacesa y Realia. Carlos Fernández González, quien hizo fortuna en el sector cervecero mexicano, es el segundo accionista más grande de Inmobiliaria Colonial, uno de los principales operadores inmobiliarios comerciales en España, y reside en el país desde hace varios años.

Madrid es segura

"Han empezado a llegar clientes, han visto Madrid y luego dicen: 'Podría tener una casa aquí'", explica Humphrey White, director de Knight Frank en España, quien destaca que la baja tasa de criminalidad de la ciudad es otro atractivo para los ricos, que pueden pasear sin necesidad de contar con seguridad personal.

Mexicanos, argentinos, peruanos y colombianos se encuentran entre aquellos que buscan inmuebles, según los agentes inmobiliarios consultados por Bloomberg. Estos inversores se benefician de un programa conocido como visa de oro, que agiliza los permisos de residencia para los extranjeros que inviertan al menos 500.000 euros en propiedades inmobiliarias, siempre que no tengan deudas. A diferencia de otros países europeos, España no ha adoptado medidas drásticas contra los visados de oro.

Muchos de los inversores no solo adquieren viviendas para uso personal, sino que también trabajan en proyectos inmobiliarios tanto en el Barrio de Salamanca como en otros barrios de lujo, como Chamberí.

"El sector inmobiliario estaba bastante paralizado y ahora está cambiando gracias a los mexicanos", afirma Javier Kindelan Williams, responsable de valoración y asesoramiento para Europa de CBRE, una empresa de consultoría e investigación.

La ciudad ya está compitiendo en el sector del lujo con ciudades como París y Berlín, pero a precios que podrían considerarse una ganga, pese al reciente incremento de los tipos hipotecarios -aunque podrían haber tocado techo-. Con un millón de dólares, se pueden adquirir 106 metros cuadrados en la capital española, frente a los 43 metros cuadrados de París y los 70 metros cuadrados de Berlín, según Knight Frank.

Esta creciente demanda está sacudiendo el sector inmobiliario de alta gama. GBS, una boutique española de asesoramiento financiero, se verá obligada a abandonar su local en Salamanca después de tres décadas, puesto que ahora el propietario pretende convertir las oficinas en apartamentos de lujo. La empresa se ha asociado con el grupo BeGrand, del inversor mexicano Nicolás Carrancedo, para desarrollar el proyecto en la calle Padilla de Salamanca.

En los lujosos barrios de Madrid, las cenas más caras se han convertido en la norma. Los recién llegados están dinamizando la economía madrileña, pero también están cambiando la forma de vida en la capital, que solía caracterizarse por una jornada laboral que comenzaba a las 10 de la mañana, la comida a las 15 de la tarde y cenas que se extendían hasta bien entrada la noche, aseguran desde Bloomberg.

"Antes, la ciudad cerraba durante varias horas al día", comenta Caraza, de Casa de México. "Eso ya no sucede".

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