Vivienda - Inmobiliario

El sector hotelero avanza firme hacia 2023, pero vigila los costes

  • El sector hotelero mira con un optimismo prudente hacia el próximo ejercicio
  • La subida de los costes pueden marcar su actividad

Los confinamientos y las restricciones de movilidad golpearon al sector hotelero a lo largo de 2020 y parte de 2021. Ahora, avanza con paso firme. El sector hotelero despide un ejercicio en el que prácticamente se han recuperado cifras de negocio de 2019 y muestra optimismo de cara a la evolución de los próximos meses, pero con prudencia, ya que el inicio de 2023 puede verse afectado por la incertidumbre económica y las tensiones geopolíticas. El balance, hasta el momento, es positivo ya que la industria ha mostrado resiliencia y fortaleza, lo que deja una buena base para el próximo año.

Consulte aquí el reportaje completo con las valoraciones de los principales directivos del sector.

La recuperación arrancó con un repunte de precios que se ha visto reforzada a través de una mejora de la demanda y la ocupación. Los principales directivos del sector destacan la evolución del turismo vacacional y de ocio, que esperan que se mantenga, y de forma más modesta la parte de negocios, que tiene un mayor margen de mejora.

La superación de cifras prepandemia apunta a que el ritmo de crecimiento se mantendrá a lo largo del próximo ejercicio, sin embargo, algunas voces del sector alertan de que el contexto actual puede provocar una desaceleración moderada en el comportamiento de la industria en los primeros meses del año.

Prácticamente se han recuperado cifras precovid

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes al mes de noviembre, las pernoctaciones en establecimientos hoteleros superaron los 17,5 millones, lo que se traduce en un aumento del 17,8% respecto al mismo mes de 2021, cuando hubo 14,9 millones. Por su parte, en noviembre de 2019 -antes del estallido de la pandemia sanitaria-, las pernoctaciones en establecimientos hoteleros registradas fueron de 18,3 millones, tal y como recogen las cifras del INE.

El segmento del lujo también continuará evolucionando favorablemente en nuestro país. La evolución de este segmento hace que España sea un destino de calidad, que traerá una creciente demanda de operadores hoteleros internacionales de primer nivel que quieran tener presencia, lo cual apuntalará esta positiva evolución. La media de hoteles en España con categoría 5 estrellas continúa situándose en la mitad de la media de la UE y desde la inversión pública y privada se trabaja para atraer turismo de lujo.

Por otro lado, si hay un aspecto que preocupa a una parte de los directivos del sector es el aumento de los costes operativos de los hoteles. El traslado del aumento de los costes al cliente podría romper el equilibrio entre la oferta y la demanda. En este sentido, los operadores se enfrentan al reto de gestionar el incremento de los costes laborales, los costes energéticos y los costes de alimentación, en un contexto de pérdida de poder adquisitivo por parte de los consumidores.

Así, algunos expertos destacan que una moderación de la inflación, con el mantenimiento de la demanda, permitiría avanzar hacia una estabilidad de costes, apoyando así la recuperación del sector, mientras que otros apuntan que buena parte del impacto de los costes ya se ha ido reflejando este ejercicio y está asumido en la evolución del negocio.

Reservas de último minuto

Otro aspectos que también destacan de cara al 2023 son las reservas de última hora. Los clientes retrasan sus decisiones y aumenta el volumen de reservas a medida que se acercan las fechas del viaje. Esta tendencia tomó una gran importancia a raíz de la pandemia sanitaria debido a las restricciones de movilidad que se modificaban según avanzaba la incidencia del virus y se ha mantenido hasta la actualidad.

Esta situación podría marcar el comportamiento del sector hotelero debido a los factores macroeconómicos y geopolíticos, como la inflación, la subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) o la guerra entre Rusia y Ucrania, y a la espera de ver como evolucionan los acontecimientos. La reserva del último minuto es un reto al que se enfrenta, ya que obliga a los agentes del sector a trabajar con poca visibilidad y menor margen de tiempo.

Inversión

En cuanto a la inversión, se cierra un ejercicio con una cifra de transacciones hoteleras también en línea con los 2.500 millones alcanzados el año previo a la pandemia. En este sentido, algunos directivos aprecian una ralentización de las operaciones de cara al inicio de año. Y es que, aunque el interés se mantiene, hay que tener en cuenta que los inversores tienen que hacer frente a mayores costes de financiación y un aumento de la incertidumbre en el corto y medio plazo.

El volumen de transacciones será de 2.500 millones, en línea con la cifra prepandemia

Pese a ello, se esperan algunas operaciones a medida que se vaya consolidando una visión clara de cambio macroeconómico, así como la llegada de nuevas marcas a nuestro país. Es probable que la transaccionalidad se reactive a lo largo del próximo año, porque el ocio es una tendencia al alza. Y es que España se mantiene como uno de los lugares más atractivos del Viejo Continente.

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