Transportes y Turismo

Air Nostrum pierde 7 millones, un 95% menos, y retoma su plan de sumar aerolíneas tras el rescate

  • Ya está en contactos de nuevo con la irlandesa CityJet y no descarta otras firmas
  • El plan de viabilidad aprobado por Sepi incluye ganar tamaño en Europa
Carlos Bertomeu. Foto: Guillermo Lucas
Valencia

La aerolínea valenciana de aviación regional Air Nostrum, que opera bajo la franquicia de Iberia Regional, cerró el año 2021 con unas pérdidas de 7,3 millones de euros, un 95% menos que los 140 millones que registró por el Covid el ejercicio anterior. Tras cerrar la inyección de 111 millones de euros mediante un préstamo participativo del fondo estatal de rescate que gestiona la Sepi, la compañía ya ha retomado los contactos con la irlandesa CityJet para crear una empresa conjunta y se plantea sumar otras compañías regionales europeas.

Tras la paralización del sector aéreo que supuso la pandemia, Air Nostrum consiguió recuperar parte de su actividad el año pasado, con una cifra de negocio de 324,2 millones de euros, un 26% más que el ejercicio anterior. Aunque aún está lejos de los 549 millones de ingresos que registró en 2019, la compañía consiguió reducir ostensiblemente sus pérdidas.

Una mejoría que su presidente y principal accionista, Carlos Bertomeu, atribuye a la contención de los gastos operativos conseguidos gracias a sus acuerdos con las compañías arrendadoras de su flota de 50 aviones, los expedientes temporales de regulación de empleo y el hecho de haber contado con coberturas sobre uno de sus principales costes, el combustible.

Esa política de adelantar la compra del queroseno permite a la compañía tener cubierto el 80% de su combustible hasta abril de 2023 y el 25% del resto del año, según destacó Bertomeu. Una estrategia que le ha permitido ahorrarse 50 millones de euros en lo que va de año, señaló el ejecutivo.

Precisamente con la aprobación del rescate por parte del Estado y Sepi a través de un préstamo participativo a 7 años la compañía valenciana considera que tiene asegurada su liquidez y solvencia para poder seguir utilizando esos instrumentos de cobertura ante lo que es el mayor riesgo para el sector aéreo: el precio del combustible por la guerra de Ucrania.

Según Bertomeu, hasta ahora el conflicto no ha tenido impacto en el tráfico de pasajeros por la rápida recuperación este año (de hecho en abril ya superó la oferta de plazas de 2019 y alcanzó el 97,8% del pasaje que en el mismo mes). Sin embargo, "está siendo relevante en el coste del combustible" y reconoció que el impacto de la parte sin cobertura "es brutal" por el mayor diferencial aún en la subida de precios del queroseno frente al brent.

Ganar tamaño en Europa

Tras la inyección financiera, la aerolínea valenciana tiene intención de retomar su plan para convertirse en líder del proceso de concentración de la aviación regional, un proceso que había iniciado antes del Covid con el acuerdo para crear junto a la irlandesa CityJet una nueva empresa, a imagen de IAG. Sin embargo, esa operación se truncó por la crisis del sector aéreo.

Bertomeu explicó que ya han retomado los contactos con CityJet, con la que incluso había llegado a lograr el visto bueno de Competencia de la Comisión Europea, aunque tampoco se descartan otras alternativas. Sus planes de consolidación están incluidos en el plan de viabilidad presentado a la Sepi para su financiación, por lo que, aunque el organismo público tendrá que dar el visto bueno si se alcanza un acuerdo, Bertomeu considera que no pondrá ningún impedimento al proyecto.

Con el nuevo préstamo participativo, la deuda de Air Nostrum se sitúa en cerca de 290 millones de euros, sin incluir el leasing de su flota. Además, tras poner fin a los Erte mantiene una plantilla de 1.400 personas.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.