Telecomunicaciones

STC necesita la autorización del Gobierno para culminar el gran desembarco saudí en Telefónica

Foto: iStock

Telefónica "toma nota de la aproximación amistosa" de Saudi Telecom (STC) al grupo y "de su apoyo al equipo directivo, a la estrategia y a su capacidad para crear valor". La reacción expresada por la operadora española en un comunicado tras conocerse la adquisición por parte del operador saudí de una participación del 9,9% calma las aguas sobre una operación de gran envergadura, sin embargo, el movimiento tiene muchas aristas y, para culminar el plan de aumentar su poder sobre la teleco, la saudí necesita de la autorización del Gobierno.



La histórica compra por parte de STC de esta participación en el grupo español, por un importe de 2.100 millones de euros, se ha realizado mediante la adquisición de acciones representativas del 4,9% del capital social de Telefónica y de instrumentos financieros que confieren una exposición económica sobre otro 5% del capital social de Telefónica.

Que la participación se haya realizado en dos partes y en esos porcentajes no es casual y la ley sobre inversiones extranjeras explica parte del movimiento. A partir del 10%, la operación tendría que se aprobada por el Gobierno en virtud del llamado 'escudo antiopas' puesto en marcha para blindar a las cotizadas españolas y sectores estratégicos de inversores extranjeros. Sin embargo, en materia de seguridad nacional -Telefónica es una empresa vinculada a cuestiones de Defensa y Ciberseguridad- el porcentaje máximo de adquisición de capital social se rebaja al 5%, de ahí que la compra de acciones representativas se haya quedado en el 4,9%. 

STC esquiva por el momento el 'escudo antiopas', sin embargo, la operación tiene otra vertiente en relación al 5% de instrumentos financieros adquiridos. El plan del gigante saudí, tal y como recoge su propio comunicado, pasa por transformar en acciones con derecho a voto ese segundo porcentaje. De hecho, ya han pedido al Gobierno -a través del Ministerio de Defensa- permiso para la "liquidación física de los referidos instrumentos financieros" pero a este respecto el Gobierno aún no se ha pronunciado.

Con la petición sobre la mesa de manera oficial, el Gobierno cuenta con tres meses para valorar si permite o no la conversión que daría más peso a STC sobre la cotizada española, por lo que diciembre queda marcado en el calendario como el mes tope. 

En el caso de que el Gobierno diera luz verde a la totalidad del plan de Saudí Telecom, este aumentaría su peso al 9,9%. Una nueva autorización sería necesaria en el caso de que el grupo controlado al 60% por Arabia Saudí quisiera ampliar más allá del 10% su participación en el capital social de Telefónica.

Del conjunto de reacciones vertidas por parte de diferentes ministros del Gobierno en funciones, la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, ha asegurado desde Bruselas que el Ejecutivo "protegerá los intereses" de Telefónica y de España.

Prematuro hablar de las intenciones a futuro

Desde STC aseguran que, de momento, no hay detrás de la operación intención de tomar el control de la operadora o de entrar en el consejo: "Se trata de una gran oportunidad de inversión que nos permite utilizar nuestro sólido balance y mantener al mismo tiempo nuestra atractiva política de dividendos", reza el comunicado, aunque fuentes cercanas a la operación recogidas por Europa Press matizan que "es demasiado pronto para hablar de estos asuntos" al estar la operación en sus primeras fases: "Confiamos en el actual equipo directivo de Telefónica", aseguran.

La adquisición convierte automáticamente al grupo saudí en el principal accionista de Telefónica, superando a BBVA, Blackrock y Criteria, y además, le corona como el mayor inversor de Telefónica en toda su historia

La adquisición representa "otro hito importante" en la estrategia de expansión y crecimiento, y refleja la confianza en el crecimiento sostenible y el potencial alcista de Telefónica. En palabras del presidente de STC, Mohammed K. A. Al Faisal, ambas compañías comparten muchas similitudes: "Esta importante inversión a largo plazo de STC Group está alineada con nuestra estrategia de crecimiento, según la cual invertimos en sectores como la tecnología y la infraestructura digital y en mercados que consideramos prometedores alrededor del mundo", indicó.

Las inversiones en el sector de la información, la comunicación y la tecnología forman parte de la estrategia de crecimiento de STC, que acumula operaciones de este tanto en Arabia Saudí como en el extranjero. La última antes de Telefónica fue ejecutada por su filial Tawal y se culminó con la compra de activos de torres de telecomunicaciones de United Group en Bulgaria, Croacia y Eslovenia.

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