Tecnología

El portátil gaming más versátil, con una pantalla espectacular: probamos el Asus ROG Zephyrus M16

  • Monta uno de los procesadores más potentes de Intel
  • La pantalla de 16 pulgadas destaca por la riqueza de colores

El nuevo portátil gaming de Asus destaca por un diseño muy elegante y con detalles muy llamativos, alojando un hardware puntero que no decepciona.

Si no encuentras una tarjeta gráfica para jugar (por ejemplo, porque las han robado), puede que una alternativa sea comprar un portátil gaming, y al menos aguantar hasta que la situación mejore. Es cierto que no ofrecen el mismo rendimiento que un sobremesa, pero en el último año estamos viendo lanzamientos muy llamativos con muchas ventajas.

El Zephyrus M16 es un ejemplo de esta tendencia, el nuevo modelo de Asus con un precio de partida de 2.599 euros por la versión con un Intel Core i7, pero que hemos podido probar con una configuración más potente, con nada menos que un Intel Core i9 y una gráfica RTX 3070.

Fino y ligero, pero llamativo

En el último año he probado muchos portátiles gaming, y la mayoría se pueden dividir en dos tipos: los diseñados para llamar la atención (como el Alienware X15 R1), y los diseñados para pasar desapercibidos (como el Razer Blade 15). La gran ventaja del Zephyrus M16 es que está a medio camino entre ambas filosofías de diseño, con un aspecto que oculta detalles 'gaming' pese a no aparentarlo.

Un ejemplo de esta mezcla extraña la tenemos en la tapa del portátil, fabricada en aluminio y adornada con una multitud de pequeños agujeros; a simple vista no parece gran cosa, pero si le da la luz en el ángulo adecuado, a través de esos puntos se reflejarán colores. Aunque lo pueda parecer, no es iluminación RGB, sino una simple película reflectante, una solución mucho más barata pero que da el pego. Personalmente, creo que me gusta más que las luces, que en muchas situaciones pueden ser molestas; por ejemplo, en la oscuridad el portátil pasa completamente desapercibido.

No hay muchos detalles aparte de esa malla de 'micropuntos', no hay un gran logotipo de ROG ni nada de eso; sólo una pequeña 'chapa' con el nombre de la marca en la esquina, lo que de nuevo, hace que el diseño de este portátil no sea molesto a la vista.

En la mano, el Zephyrus M16 no es el portátil gaming más ligero que he probado, pero hay que tener en cuenta el tamaño de la pantalla de 16 pulgadas; también destaca por su reducido grosor, y pese a eso, tenemos todas las conexiones que podemos necesitar, aunque su posición ha sido adelantada para dar más espacio a las ranuras de refrigeración. En mis pruebas, eso no ha sido especialmente molesto, aunque es algo a tener en cuenta si vas a conectar accesorios.

Tenemos dos puertos USB-C con Thunderbolt 4 en el extremo inferior izquierdo, junto con el jack de audio de 3,5 mm. Le acompañan un puerto USB-A, un puerto Ethernet para conectar el portátil a la red sin ningún tipo de retardo, además de un HDMI 2.0b. La carga del portátil se realiza a través de un puerto dedicado, al que conectamos el adaptador de nada menos que 240 W. Aunque es cierto que es un 'ladrillo', y por lo tanto nos molestará un poco en el transporte, un gran detalle es que podemos cargar el portátil a través de uno de los puertos USB-C, con un cargador para smartphone; lo malo es que sólo soporta un máximo de 55 W, así que no podremos jugar, pero al menos podremos usar el portátil para navegar o trabajar. Es bueno tener estas opciones, al menos hasta que se implementen puertos USB-C de mayor potencia.

A la derecha, tenemos un segundo puerto USB-A, además de un lector de tarjetas microSD, un añadido que pueden agradecer los creadores de contenido, y ese no es el único detalle para ellos.

El diseño comedido continúa cuando abrimos el portátil. Aquí no encontramos decisiones extrañas, y todo está como nos esperaríamos; de hecho, me hubiera gustado ver más sorpresas. El teclado es de tamaño completo, pero no tiene teclado numérico, pese a que en un portátil de 16 pulgadas hay sitio; tampoco tenemos iluminación RGB por zonas, y todo el teclado se ilumina al mismo tiempo con el mismo color. Algo decepcionante que Asus haya ahorrado en esto, teniendo en cuenta el precio del dispositivo.

El teclado en sí me ha gustado mucho más, y las teclas no dan malas sensaciones; aunque siguen siendo de membrana, el recorrido es bueno y tienen una cierta dureza que da una sensación táctil apropiada. El trackpad es muy bueno, es gigantesco y es perfectamente posible usar Windows sin conectar un ratón (aunque, evidentemente, es recomendable conectarlo para jugar).

Pantalla espectacular

El elemento que más me ha gustado de este portátil es la pantalla de 16 pulgadas. Aunque no es un panel OLED como los que Asus está metiendo en sus portátiles, es uno de los mejores IPS que he visto hasta ahora.

La calidad de la imagen es, en una palabra, espectacular. El tratamiento de los colores es muy bueno, cubriendo el 100% de la gama de color DCI-P3; así que da igual si quieres ver películas o disfrutar de tus juegos, esta es una de las mejores opciones. De hecho, es tan bueno puede valer para creadores de contenido, por la fidelidad de los colores. La nitidez es tal vez el aspecto más mejorable, al tener una resolución de 2560 x 1600 píxeles, pero en ningún caso puedo decir que sea una mala pantalla en ese sentido.

Los bordes son muy pequeños, especialmente el inferior gracias al ángulo en el que vemos la pantalla; cuando abrimos el portátil, la pantalla hace palanca y deja el portátil en un ángulo, creando un espacio inferior para favorecer el flujo de aire. Y Asus ha cumplido su promesa, recuperando la webcam en el borde superior; sigue siendo mala, por supuesto, pero al menos está ahí si la necesitamos.

La webcam no es compatible con Windows Hello, pero a cambio tenemos un lector de huellas dactilares integrado en el botón de encendido. Funciona bien, y aunque a veces le cuesta un poco leer nuestra huellas, es una manera rápida y segura de desbloquear nuestro portátil.

Irónicamente, el aspecto que más me ha molestado de la pantalla no tiene nada que ver con ella. Es el reflejo constante de los indicadores LED, situados en el borde superior del portátil y que se reflejan, especialmente cuando estamos a oscuras; normalmente, estos indicadores están algo más ocultos, y en este portátil ganan demasiado protagonismo.

Pero este es un portátil gaming y por lo tanto, tiene sentido que sea un panel rápido, con una frecuencia que alcanza los 165 Hz y un tiempo de respuesta de 3 ms. Es un gran equilibrio, ya que a esta resolución el hardware será capaz de alcanzar esa cantidad de imágenes por segundo más fácilmente, lo que se traduce en una mejor experiencia gaming.

Un procesador brutal

Esa es la clave de este Zephyrus M16, que tiene un hardware a la altura para aprovechar el resto de componentes del portátil. La unidad probada tiene un Intel Core i9-11900H, un auténtico 'monstruo' que es capaz de lo mejorcito en el sector portátil, llegando a superar a los mejores Ryzen 9 de AMD en determinadas tareas.

En las pruebas, ha demostrado su valía en Cinebench R23, con 13412 puntos en multinúcleo y 1563 puntos en un solo núcleo. De hecho, el Core i9 es tan bueno que me parece que es 'demasiado bueno', y el portátil está algo desequilibrado como resultado. Digo esto porque le acompaña una gráfica RTX 3070 de Nvidia, y aunque esta tampoco es mala, no alcanza el nivel de una RTX 3080.

A favor de Asus, hay que decir que ha usado la versión de 100 W de la RTX 3070, y está bien calibrada; en las pruebas de juegos, ha cumplido con creces. En 3DMark, el equipo ha obtenido 9834 puntos, pero en juegos reales ha obtenido mejores resultados de lo que podrías pensar, y he podido disfrutar de los últimos títulos como Age of Empires IV, The Ascent, Cyberpunk 2077 y Dirt 5 sin problemas a la resolución nativa y a altas tasas de refresco.

Eso sí, si vas a jugar con el Zephyrus M16, recomiendo que lo dejes en la mesa y no lo cojas ni te lo pongas en el regazo. Este portátil se calienta, hasta el punto de que hasta usar el teclado puede ser molesto. Todas las pruebas han sido realizadas en el modo "Turbo" del programa Armory Crate de Asus, que aumenta la velocidad de los ventiladores y del hardware; en este modo, es muy ruidoso, aunque es cierto que en el modo normal o silencioso los ventiladores son prácticamente inapreciables.

No es sólo para jugadores

Sólo con la ficha técnica del Zephyrus M16 en la mano, parece evidente que la mayoría de jugadores hubiera preferido cambiar la prioridad, quedarse en un Core i7 y a cambio dar el salto a una RTX 3080. Pero en la práctica, este portátil no va en esa dirección, apostando por un mayor equilibrio que lo hace más atractivo a todo tipo de usuarios, y no sólo a 'gamers'.

Por ejemplo, creo que esta puede ser una buena elección para creadores de contenido que también quieran jugar, por su gran pantalla y los excelentes colores que muestra. También es muy completo y relativamente ligero para ser un portátil gaming, y la posibilidad de usar USB-C para la carga lo hace ideal para llevarlo con nosotros incluso si no vamos a jugar.

El Asus ROG Zephyrus M16 es probablemente el portátil gaming más versátil del mercado, aunque para conseguir ese logro, haya tenido que sacrificar algo de la parte 'gaming'. La elección del procesador Intel Core i9, por ejemplo, es genial para quienes trabajamos con el portátil y requerimos de potencia adicional para renderizar vídeos o editar imágenes; pero un jugador hubiera preferido más protagonismo para la tarjeta gráfica.

Con todo, el Zephyrus M16 es una buena elección si queremos un portátil gaming, pero sin las molestias de tamaño, peso y sacrificios que suelen traer consigo.

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