Tecnología

Prueba ASUS Vivobook Pro 14: los portátiles OLED ya están aquí y son tan buenos como esperábamos

  • Forma parte de los portátiles para creadores de ASUS
  • Podemos conseguirlo con procesador Intel o AMD

Con la nueva gama Vivobook Pro, ASUS quiere ofrecer una alternativa a los usuarios más creativos y que requieran de una buena máquina para trabajar.

Es un lanzamiento que forma parte de la apuesta de la compañía por los creadores, y de la que también forman parte dispositivos como el ProArt Studiobook con una nueva rueda integrada en el portátil. El Vivobook Pro 14 que he podido probar no tiene esa rueda, al estar dirigido a quienes buscan un buen portátil, pero que no tienen por qué ser profesionales.

Como su nombre indica, estamos ante un portátil de 14 pulgadas, más pequeño de lo habitual pero que tiene un hardware a la altura de las mayores exigencias, gracias al uso de los últimos procesadores de Intel y AMD; la unidad probada, por ejemplo, usa el nuevo Ryzen 9 5900HX, uno de los más punteros de la marca roja.

La era de las pantallas OLED ha empezado

Pero sin duda alguna, la característica que hace más atractivo a este Vivobook Pro es la pantalla OLED. Representantes de ASUS explicaron a los medios, incluido elEconomista.es, que creen que ha llegado el momento de dar el salto a esta tecnología, después de demasiados años por detrás de los smartphones y sus pantallas AMOLED. La apuesta es sorprendente, por cuanto todos los nuevos portátiles de la compañía ofrecerán la opción de una pantalla OLED; y sí, puedo asegurar que merece la pena.


La pantalla OLED de este Vivobook Pro 14 es tan buena como me esperaba; es evidente desde el principio que es algo diferente a los paneles IPS y VA a los que estamos acostumbrados en el sector. La nitidez es excepcional, gracias a la resolución de 2880 x 1800 píxeles en un tamaño de 14 pulgadas, pero lo que realmente nos sorprenderá es el tratamiento de los colores; este panel cubre el 100% de la gama de color DCI-P3, y está calibrado de fábrica para ofrecer colores precisos.

Curiosamente, el resultado no es tan impactante a primera vista como con otras pantallas OLED; hace ya meses pude probar el ASUS ZenBook 13 OLED, por ejemplo, y sus colores me resultaron más 'chillones' y brillantes. Creo que esa es la diferencia de la calibración, ya que los colores en este Vivobook Pro 14 me parecen más realistas y fieles, algo importante cuando estás trabajando con fotografías y vídeos. Asus ofrece este portátil a creadores, y sabe muy bien que estos prefieren la fidelidad a la espectacularidad.

La pantalla OLED también tiene un gran brillo (600 nits), aunque en su contra juega el recubrimiento de la pantalla, que puede provocar reflejos en el exterior; aunque en el interior no los he notado tanto, hasta que me he fijado en las fotografías que he tomado del dispositivo.

Esta pantalla también es rápida, con una frecuencia de refresco de 90 Hz cuyas ventajas se notan incluso en el escritorio, sólo con mover el ratón y las ventanas; y que sea OLED le permite conseguir unos tiempos de respuesta ridículos, de sólo 0,2 ms, por lo que en ningún momento he visto imágenes borrosas, por muy rápido que se moviesen.

Esta es una gran pantalla para trabajar y para creación de contenido, gracias a la fidelidad de los colores y al brillo; pero también cumple de sobra para consumir contenido, con certificación DisplayHDR 600 para ver películas y disfrutar de videojuegos gracias a su bajo tiempo de respuesta, aunque en este último caso tendremos un obstáculo como explicaré más adelante.

La potencia que necesitas

Aunque pueda parecer que no, los creadores también son muy exigentes en cuanto al rendimiento de sus equipos; los programas que usan suelen requerir mucha potencia, y este Vivobook Pro 14 se las da, gracias al uso de los últimos procesadores de Intel y AMD. Sí, tenemos la posibilidad de elegir la marca que prefiramos, algo que honra a Asus al dar más poder al consumidor para optar por lo que realmente necesita, y no lo que la marca cree que necesita. Las diferencias entre los modelos Intel y los AMD son mínimas, pero pueden ser importantes para ti, como la compatibilidad con Thunderbolt 4 en el modelo Intel, que no encontramos en este AMD.

La unidad probada usa un Ryzen 5900 HX, aunque también podemos optar por los Ryzen 5 5600 H y Ryzen 7 5800 H. Como es habitual en las últimas generaciones de procesadores AMD, el punto fuerte de estos modelos es el rendimiento en multitarea, gracias a la gran cantidad de núcleos potentes que ofrecen.

No es de extrañar, por tanto, que este portátil destroce a los Intel en benchmarks como Cinebench; y probablemente será la mejor opción para renderizar vídeo. Sin embargo, los Intel siguen ofreciendo el mejor rendimiento por núcleo, algo a tener en cuenta si los programas que usas dependen aún de unos pocos hilos.

En mis pruebas, el Vivobook Pro 14 se ha comportado de manera excepcional, aunque me hubiera gustado una opción para montar 32 GB de memoria RAM para realmente aprovechar todos los núcleos disponibles, (8 núcleos y 16 hilos en el caso del 5900 HX); Asus sólo permite montar hasta 16 GB en estos modelos.

Acompañando a estos procesadores tenemos una tarjeta gráfica GeForce RTX 3050 de Nvidia, uno de los últimos modelos de gama media. Pero que eso no te engañe: este no es un portátil gaming, y esa tarjeta ha sido incluida para poder usar los últimos drivers Studio de Nvidia, adaptados a las necesidades de creativos que usan programas como Adobe Premiere Pro, 3ds Max, Blackmagic Design, Blender y más.

No es sólo un problema de drivers, es que ASUS ha 'capado' el rendimiento de esta RTX 3050, que es capaz de consumir un máximo de 35 W, frente a los 80 W que es capaz de alcanzar en portátiles gaming. Como resultado, el rendimiento en juegos es muy pobre, tanto que, si realmente quieres jugar, te saldría mejor comprar un portátil con una gráfica más vieja pero con la potencia necesaria.

Pero creo que hay otro motivo por el que ASUS no ha querido 'liberar' la tarjeta gráfica: el calor. Este portátil se calienta si lo llevamos al extremo, por ejemplo, si nos dedicamos a renderizar vídeo; y lo peor es que se nota al tacto. Aunque pude usar el teclado sin muchos problemas, no es recomendable tener el portátil en tu regazo. Los sensores internos no mienten: he conseguido llevar el Ryzen 9 a temperaturas de 96 grados en mis pruebas, y es evidente que el sistema de doble ventilador, con la tecnología IceCool Plus, no es suficiente para esta 'bestia' de procesador. Aún así, no es un mal rendimiento teniendo en cuenta las limitaciones de tamaño, y en ningún momento he sentido que el portátil estuviese restringido, sólo cuando intenté jugar.

Diseño moderno y elegante

Al menos, el diseño del Vivobook Pro 14 no decepciona. La versión que he podido probar es la gris, pero también pude echar un vistazo a la versión en blanco y creí que eran diferentes; en realidad, son iguales pero la versión gris es más sutil, y los mismos detalles que destacan en blanco pasan desapercibidos en gris.

Por ejemplo, me ha llamado mucho la atención el logotipo en la parte trasera, que sobresale en una especie de tarjeta en relieve con el nombre del dispositivo. También me han gustado mucho los picos redondeados, que hacen que este portátil no parezca un rectángulo gris cuando lo cerramos.

Al abrir el portátil (algo que podemos hacer con un dedo), nos damos cuenta de que estas líneas de diseño se han extendido al teclado, con un botón de Intro con el mismo patrón que encontramos en el exterior, y un acabado mate muy agradable al tacto y que no deja ninguna huella.

Al encender el dispositivo, también lo estaremos desbloqueando, gracias al lector de huellas dactilares integrado en el botón de encendido; cuando lo pulsamos, automáticamente se lee nuestra huella y Windows Hello la recibe, haciendo que el proceso sea casi instantáneo y podamos empezar a usar el portátil al momento.

Del teclado sólo tengo cosas buenas que decir, al ofrecer una sensación táctil muy buena; estoy convencido de que ASUS hace algunos de los mejores teclados del sector y mucha gente no es consciente de ello. Tal me hubiera gustado una retroiluminación más potente, pero la que tiene nos ayudará en situaciones de baja iluminación. También es de agradecer el gran tamaño del trackpad, con un clic satisfactorio pero no el mejor que he notado.

Como es habitual en los ASUS, el trackpad oculta una sorpresa, un teclado numérico que podemos activar con un toque; es algo decepcionante que no tenga la nueva rueda virtual, pero es comprensible que Asus la reserve para los modelos más punteros.

La cámara del Vivobook Pro no sorprenderá a nadie por su calidad, pero por lo menos la imagen es más clara de lo que estamos acostumbrados; además, la nueva cubierta de color naranja chillón deja bien claro si la tenemos tapada.

Los puertos disponibles son justo los que necesitamos, una variedad de USB 3.2 (tanto Type-C como Type-A), USB 2.0, HDMI 1.4 e incluso un lector de tarjetas microSD; y si elegimos la versión Intel, tendremos Thunderbolt 4. El detalle que menos me gusta es la posición del puerto para cargar el portátil, que está a la derecha y no a la izquierda, como suele ser habitual para no molestar si usamos un ratón.

Gran portátil para crear y trabajar

El ASUS Vivobook Pro 14 representa un salto importante en lo que podemos esperar de un portátil convencional. Ya no nos vale con hardware mediocre, pantallas que sólo cumplen o diseños aburridos. Tenemos que pedir más de los fabricantes, y este portátil sirve como prueba de que pueden hacer mucho más.


Las apuestas de ASUS son claras. Que todos los modelos tengan pantallas OLED, aunque sea como opción, es algo que no habíamos visto hasta ahora y que llevábamos años esperando; como también esperábamos paridad real entre Intel y AMD, algo que sólo Asus parece tener ganas de ofrecer.

No es un portátil perfecto, pese a todos esos cambios. La disipación del calor generado por su procesador puntero es mejorable, y la tarjeta gráfica capada puede decepcionar a quienes querían usar este portátil para jugar después del trabajo.

Con todo, el ASUS Vivobook Pro 14 representa el inicio de una nueva era, en la que los estándares anteriores ya no sirven. La única duda es el precio, que aún no ha sido anunciado, y la disponibilidad en España.

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