Tecnología

Diez detalles del Pixel 4 que darán mucho que hablar

  • Google marca distancias con su transcriptor del inglés y su 'radar' de proximidad
  • Rebaja el precio respecto al modelo anterior, desde los 799 euros
  • Recorta capacidad a su batería, se olvida del 5G y renuncia a innovar en diseño

Google pone a la venta el próximo jueves, 24 de octubre, sus nuevos Pixel 4 (de 5,7 pulgadas) y Pixel XL (de 6,3 pulgadas), familia de smartphones que pretende convencer a los indecisos del segmento de alta gama a golpe de inteligencia artificial y de habilidades que se irán afinando en los próximos meses.

Como el valor al soldado, los potenciales compradores pueden presuponer que se trata de un dispositivo capaz de responder a las expectativas de su sector. No obstante, conviene considerar un puñado de aspectos para hacerse una idea aproximada de las fortalezas y debilidades del nuevo orgullo tecnológico de Google.

En un platillo de la balanza podrían situarse un nuevo sensor, a modo de radar de proximidad, capaz de detectar e interpretar movimientos de mano en su entorno. También sobresale el transcriptor de audio a texto -por ahora exclusivamente al inglés-. lo que pone la miel en los labios a los usuarios que se manejan en otros idiomas. Por el contrario, provocará recelo el recorte de las prestaciones de la batería del Pixel 4 respecto a modelos anteriores, así como el diseño de la pantalla y cámara trasera y la ausencia de conectividad 5G, especialmente sensible para los usuarios que inviertan en un dispositivo que tenga vigencia durante los próximos años de despegue de la nueva súper banda ancha.

Precio

Los que estén dispuestos a desembolsar un importe similar al actual Salario Mínimo Interprofesional (SMI) español (900 euros) podrían mostrar simpatía por la propuesta de Google, con precios de entre 799 y 1.099 euros. Esta propuesta es más barata que la versión inmediatamente anterior y ofrece un precio más competitivo que las principales novedades de su misma categoría: el Galaxy Note 10+ (1.109 euros), el iPhone 11 (entre 809 y 1.659 euros) o el Huawei Mate 30 Pro (entre 799 y 1099 euros).

No obstante, tanto Apple como Samsung ofrecen descuentos a través de sus respectivos planes renove, siempre vinculados a la entrega de un dispositivo usado de sus respectivas marcas.

Batería

Los nuevos Pixeles salen claramente desfavorecidos en la comparativa con sus iguales cuando se trata de batería. En un mercado que tiende a sumar miliamperios (mAh) a sus equipos de un año para otro, Google sorprende en sentido contrario. Así, dota de 2.800 mAh a su Pixel 4, frente a los 2.915 mAh del Pixel 3. Por el contrario, cambia de estrategia en su altísima gama, ya que el Pixel 4 XL mejora sus recursos energéticos en 270 mAh respecto su inmediato precedente. En el mismo terreno, los Galaxy Note 10+ alcanzan los 4.300 mAh, mientras que los Mate 30 Pro elevan el listón hasta los 4.500 mAh.

Diseño

Para gustos están las formas y colores, pero parece asumido que la apuesta de Google reviste las carcasas de sus Pixel con materiales presumiblemente menos exclusivos que los de cristales, aluminio y cerámicas de sus rivales. Pese a ofrecer un acabado sugerente y con texturas especialmente agradables al tacto, los Pixel no promocionan su aspecto como elemento diferencial. Basta con comprobar que la conservadora disposición de la cámara frontal resta espacio al conjunto de la pantalla, problema que sus rivales abordan con mayor creatividad y eficacia. También el abrupto resalte del conjunto de cámaras sobre la carcasa trasera representa cierto riesgo para la integridad de la óptica, si bien el peligro puede atenuarse con el uso de una funda protectora, que no está incluida en la caja del móvil.

Fluidez

La nueva familia Pixel tiene todo a su favor para pasar a la joven historia del sector por su salto cualitativo en la mejora de la agilidad del equipo. Hardware y software se convierten en cuerpo y alma cuando ponen a prueba la rapidez y capacidad de respuesta de la nueva pantalla Pixel. El denominado Smooth Display, visualización suave, funciona a 90 Hz para, por ejemplo, ver rápidamente la galería de fotos o realizar scroll en una página web.

Intuición

El nuevo teléfono de Google no solo es inteligente, sino también intuitivo. El gran mérito corresponde a la incorporación de una especie de radar (Motion Sense) capaz de percibir la presencia de los usuarios y así iniciar procesos ciertos antes de que se los requiera. A modo de ejemplo, basta con imaginarse a un Pixel 4 que reposa sobre una mesa, aparentemente ajeno a todo lo que ocurre a su alrededor. No obstante, el móvil se despertará súbitamente en el preciso instante que alguien lo tome en sus manos. En esa décima de segundo, el smartphone activa los sistemas de desbloqueo facial para que, cuando se sitúe frente al rostro, la cámara frontal pueda estar disponible para intervenir. El resultado final de toda la ingeniería anterior permite ofrecer una mayor velocidad en el tiempo de respuesta. Esta tecnología aporta altas dosis de inteligencia a los móviles, lo que invita a pensar que tan feliz iniciativa será replicada por futuros dispositivos Android. Cuando eso ocurra, Google ya habrá actualizado el sistema de desbloqueo facial para que sólo funcione con los ojos abiertos, circunstancia que todavía no ocurre, según alertó la semana pasada un periodista de la BBC.

Fotografía

Si la competencia en asuntos fotográficos siempre es feroz, en la alta gama alcanza sus máximos niveles. Frente al virtuosismo de las tres y cuatro cámaras de Samsung, Apple y Huawei, los nuevos Píxeles rebajan su propuesta a solo dos ópticas principales: un angular de 12,2 megapíxeles y un teleobjetivo de 16 megapíxeles. Los sensores de Google suben la nota de sus prestaciones a golpe de software, como las mejoras en la visión nocturna o la captura del firmamento a través de la función 'Astrofotografía', capaz de tomar fotos de impactante calidad del cielo nocturno con largas exposiciones (con el obturador abierto hasta cuatro minutos), pero siempre necesitados de la ayuda de un trípode o similar. El reconocimiento de las caras frecuentes también abre amplias posibilidades a las cámaras de los Píxeles, ya que ahora son capaces de aprender de los rostros que se han fotografiado para que siempre salgan enfocados y favorecidos, sin que ello suponga un riesgo de fuga de este tipo de información sensible fuera del dispositivo. La tecnología Live HDR+ aporta honestidad y transparencia al fotógrafo de móviles. Con este recurso, el usuario puede apreciar en el visor la imagen tal y como resultará, sin engañifas ópticas. De esa forma, la vista previa antes de la captura de la foto resulta extraordinariamente precisa.

Inteligencia artificial

Google se maneja a sus anchas cuando despliega sus habilidades en computación cognitiva. En ese terreno, los magos de Mountain View atesoran más experiencia y pericia que el resto del negocio, para bajar las prestaciones de la Inteligencia Artificial desde la nube a los dispositivos. El hallazgo más sobresaliente se encarna en el transcriptor de voz a texto de los nuevos Píxeles. Esta aplicación invita al usuario a leer los subtítulos del audio reproducido, aunque por ahora limitado al inglés. El resto de los idiomas deberán esperar. También exclusiva de la lengua de Shakespeare, merece la ascensión a los altares el transcriptor audio a de texto de la nueva grabadora, función que evitará la engorrosa tarea de transcribir las entrevistas periodísticas. De la misma forma, un usuario podrá grabar con 'Recorder' hasta una hora de conferencia y luego realizar una búsqueda a través de una palabra. Como en todos los ámbitos de la inteligencia artificial, se debe presuponer que la confidencialidad de las conversaciones y contenidos queda sometida a los más férreos sistemas de seguridad y encriptación. Asimismo, la herramienta 'Lens' (incluida en el menú de la cámara) también permite traducir texto extranjero, así como escanear documentos a PDF o copiar y pegar el texto que aparece en el visor. La guinda a todo lo anterior lo aporta 'Playground', muy celebrada en el 'Pixel 3', y que ahora incorpora nuevas animaciones, efectos y personajes de realidad virtual para causar asombro entre los que no estén al tanto de estas exclusivas habilidades fotográficas.

Lenguaje gestual

Los nuevos Píxeles han aprendido a interpretar gestos de la mano y los dedos. Se trata de una propuesta interesante, que ya ofrecen los nuevos 'Mate 30 Pro', para manejar el dispositivo sin necesidad de tocar la pantalla o escuchar las órdenes orales, aunque en su caso aún tienen por delante un amplio margen de mejora. Ahora se puede saltar de canción en Spotify, silenciar la alarma o llamadas y hacer 'scroll' en una web con leves movimientos del anverso y reverso de la mano frente a la pantalla. El hallazgo es notable, aunque por ahora los 'quick gestures' (gesto rápidos) no siempre funcionan de forma óptima.

SIM virtual

Los operadores de telecomunicaciones tradicionales han intentado boicotear la e-Sim (tarjeta SIM virtual) con todos sus recursos, pero ha llegado el momento de comenzar a ceder ante la fuerza de los nuevos tiempos. Pese a que la batalla la siguen ganando las telecos, Google incorpora a sus Pixels la posibilidad técnica de descargar una e-Sim. Ese movimiento solo está al alcance de una compañía, como Google, ajena a las exigencias e intereses estratégicos de los operadores de telefonía de toda la vida.

Almacenamiento

Google abre la puerta a nuevas fuentes de ingresos a través los servicios de almacenamiento. Por medio de Google One, la compañía ofrece a los usuarios de Pixel 4 y Pixel 4XL una versión gratuita de tres meses con 100 gigabytes de memoria. También regala un trimestre de uso del YouTube Premium y de Waze Carpool.

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