Retail - Consumo

La hostelería crece un 44% y recupera todo lo perdido salvo los márgenes

  • La facturación de bares y restaurantes creció un 20,6% en diciembre de 2022 respecto a 2021
  • Las ventas se sitúan ya solo un 0,6% por debajo de los niveles del año 2019, previo a la pandemia

La hostelería, uno de los principales termómetros de la marcha de la economía, ha conseguido recuperar el terreno perdido durante la pandemia. El sector ha crecido un 44% en el último año y ya solo le quedan pendientes los márgenes, situándose todavía lejos de los datos de 2019.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), su facturación se ha situado un 0,6% por debajo de 2019. Si se tiene en cuenta solo la restauración el crecimiento anual es algo menor, en concreto, del 31,8%. Teniendo en cuenta que en diciembre de 2021 hubo una nueva oleada de Covid por la llegada de ómicron, la cifra de negocios ha crecido hasta un 20,6% en diciembre del año pasado, lo que supone casi cuatro veces más que la inflación, que se situó ese mismo mes en el 5,7%. La hostelería ha pisado el acelerador considerablemente teniendo en cuenta que se estaba desacelerando en los últimos meses, habiendo pasado de crecer más de 63% en mayo a solo un 10,7% en octubre.

Aunque en general el sector está respondiendo al parón del consumo con buena nota, con el empleo las cifras no son tan altas. Desde mayo encadena descensos en el crecimiento de la ocupación, con una caída ya de 9,4 puntos porcentuales entre mayo y diciembre. En diciembre el crecimiento fue del 2,9% pese a la recuperación de las ventas, muy lejos de los porcentajes alcanzados en los último meses.

Echar el cierre

Las dificultades por las que ha atravesado en los últimos años el sector, primero por la pandemia causada por el coronavirus y las consecuentes restricciones han pasado en cualquier caso factura. De acuerdo con el último informe elaborado por la patronal Hostelería de España, a cierre de 2021 había un total de 274.393 establecimientos de restauración, 8.174 menos que el año anterior. Este descenso, del 2,9%, sin embargo, no afectó de igual manera a todas las categorías. 

Así, entre 2011 y 2021, España ha perdido un total de 24.470 bares, lo que supone una caída de más del 12%, hasta poco más de 175.000 establecimientos. Tan solo el año pasado 20 bares echaron el cierre en España cada día ante la imposibilidad de cuadrar sus cuentas y alcanzar unos ratios mínimos de rentabilidad en plena escalada de los costes, especialmente los energéticos, pero también de la alimentación. 

De forma paralela, no obstante, a la caída y cierre de pequeños negocios, muchos de ellos constituidos por microempresas familiares y autónomos, se está produciendo no obstante un aumento del número de locales de la restauración organizada. Las grandes cadenas siguen así abriéndose paso y, según los datos de la patronal Marcas de Restauración, acaparan ya un 31% de cuota de mercado. 

En 2022 se abrieron más de 700 nuevos locales y se contrató a más de 11.000 personas, con una inversión global superior a los 320 millones de euros. Además, para este 2023, el 97% de las empresas integradas en la organización pronostica un ritmo de crecimiento sostenido igual o mayor al realizado en el pasado año a pesar del impacto de la inflación. Además, más de la mitad de los encuestados aseguran que tienen intención de ampliar su plantilla. 

De cara a 2023

El problema de fondo es que la subida de los costes está afectando a todos los ámbitos, y la hostelería no se libra de ello. Entre los desafíos de la restauración está el encarecimiento de la energía (72%), la disponibilidad y/o el precio de las materias primas e ingredientes (69%) y la regulación laboral (34%), según apunta el informe de Observatorio 2022 de la Restauración de Marca elaborado por KPMG. Ante esta situación una de las prioridades del sector es el ahorro.

A pesar de esta escalada constante de los precios y de la incertidumbre económica, los consumidores pretenden recuperar el tiempo perdido durante el confinamiento, algo que ya se ha visto durante el año pasado. KPMG recoge en su informe que "en el verano de 2022 ya nos hemos gastado más que en el de prepandemia, pero aún no hemos alcanzado la frecuencia de consumo previa: nos quedan por recuperar 17 visitas per cápita hasta alcanzar las 159 ocasiones por individuo hechas en 2019". 

El fuerte incremento de los precios y la visión de ahorro de los consumidores cambiara sus hábitos de consumo en los próximos meses. De esta manera, optarán por reducir las ocasiones informales, por ejemplo, salir a tomar una copa o ir al cine; mientras que no cambiará las costumbres más arraigas, como puede ser comer o desayunar fuera. Otro de los factores clave para este año es la oferta de los restaurantes, pues ya el 65% de los consumidores prefiere "restaurantes que puedan ofrecer un menú diverso para satisfacer a todos".

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud