Política

Trapero revela que preparó un dispositivo para detener a Puigdemont antes de la DUI y que le avisó de "desórdenes públicos" antes del 1-O

Madrid

La 18ª sesión del juicio del procés en el Tribunal Supremo se esperaba con expectación y no ha defraudado. El que fuera mayor de los Mossos d'Esquadra en septiembre y octubre de 2017, Josep Lluís Trapero, acudía este jueves como testigo con ganas de 'tirar de la manta' y el presidente de la sala, Manuel Marchena, le ha dado carrete. Ha acabado corroborando que avisó al Govern de los peligros del 1-O y que un mes más tarde llegó a preparar un dispositivo para detener a Carles Puigdemont y a sus consellers. En Directo | Última hora y reacciones del juicio al procés en Cataluña.

Trapero aterrizaba al Supremo procesado por rebelión por la Audiencia Nacional por estos mismos hechos -le piden 11 años- y sin obligación por tanto de declarar. No obstante, lejos de mantenerse callado, no se ha arrugado a la hora de señalar al Govern de entonces para eximir de responsabilidad a su Cuerpo. Hasta el punto de acusar al que fuera su conseller de Interior Joaquim Forn de "irresponsabilidad" por algunas declaraciones hechas a la prensa o de denunciar que dirigentes como Jordi Jané y Albert Batlle dejaron sus cargos por la "incomodidad" que sentían ante lo que se avecinaba. Trapero ha sostenido en todo momento que ellos formaban parte de un mismo dispositivo con Policía y Guardia Civil y que cumplieron su parte.

La 'bomba', sin embargo, de la jornada ha explotado por la tarde, con el interrogatorio ya curtido. En medio del relato de hechos diferentes y para probar su fidelidad a las resoluciones judiciales, Trapero ha mencionado de pasada, o quizá no tanto, que, a finales de octubre de 2017, se puso a disposición de la Fiscalía y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y preparó un dispositivo con 48 horas de antelación que contemplaba la detención de Puigdemont y su Govern tras proclamase en el Parlament la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) del 27 de octubre.

No ha ayudado, en todo caso, a las ganas de hablar de Trapero la intervención de Vox. La acusación popular no ha preguntado a Trapero en su interrogatorio, el primero, por las reuniones del 26 y 28 de septiembre que el mayor y otros mandos de los Mossos con miembros del Govern. Este hecho, en virtud del artículo 708 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LeCrim), ha privado a la Fiscalía de inquirir a Trapero sobre tan jugosos hechos, especialmente después del testimonio del comisario de Mossos Manel Castellví. El Ministerio Público no solicitó a Trapero como testigo y por tanto sus cuestiones se debían limitar a lo acotado por el letrado y 'número dos' de Vox, Javier Ortega Smith.

Pese a este obstáculo, lo ha intentado por activa y por pasiva Javier Zaragoza. Veterano en estas lides, el fiscal con más colmillo del juicio ha removido Roma con Santiago para preguntar a Trapero por estas reuniones, siendo repetidamente amonestado por Marchena y provocando su enojo. Al final, Zaragoza ha conseguido rascar de Trapero que el ex mayor avisó a Puigdemont de "riesgos para la seguridad" si se celebraba el 1-O.

Tanto celo judicial ha caído cuando Marchena, por primera vez en lo que va de juicio, se ha soltado la melena y se ha puesto a preguntar a un testigo. Pidiendo precisión a Trapero sobre dichas reuniones, el mosso ha aprovechado ese balón botando en el área y ha chutado con todas sus fuerzas.

En primer lugar, el testigo ha corroborado que ambas reuniones fueron a instancia suya ante la preocupación existente en los Mossos por los hechos que se avecinaban. Hubo una primera reunión de Trapero y otros mandos de los Mossos con Puigdemont y Joaquim Forn de la que los agentes no salieron "muy satisfechos".

Ante estas dudas, Trapero pidió a Forn otra reunión en las que estuvieran presentes, además de Puigdemont y Forn, el vicepresidente Oriol Junqueras y la presidenta entonces del Parlament, Carme Forcadell, porque su preocupación iba "más allá del tema del referéndum". Con la ausencia de ésta última, la reunión se celebró en el Palau el 28 de septiembre. Trapero acudió a ella con otros mandos como el citado Castellví para dar una imagen de unidad del Cuerpo ante los responsables políticos.

A continuación, Trapero ha procedido a relatar el encuentro: "Cuando llegamos al Palau, no acudió Forcadell, desconozco si se lo dijeron o no. Transmitimos varios mensajes. El primero, dijimos que íbamos como cúpula del cuerpo y, por lo tanto, esa era la posición de los Mossos de Esquadra. Trasladamos la preocupación por el orden público y la seguridad ciudadana porque iba a haber dos millones de personas en la calle y 15.000 policías actuando, y que eso necesariamente iba a ocasionar, desde nuestro punto de vista, conflictos graves de orden público y seguridad ciudadana".

Trapero: "Les dijimos que el cuerpo de Mossos no iba a quebrar nunca con la legalidad y la Constitución y que no acompañábamos el proyecto independentista"

"Les emplazamos a un cumplimiento de la legalidad, de las órdenes judiciales, les dijimos que evidentemente las íbamos a cumplir, que no se equivocasen con nosotros. Les dijimos que el cuerpo de Mossos, evidentemente, no iba a quebrar nunca con la legalidad y la Constitución; que no acompañábamos el proyecto independentista, que estábamos molestos con declaraciones que había habido de algunos de los responsables políticos. En concreto, hicimos referencia a una del conseller Forn, pero especialmente una que se había dado aquella misma mañana de Turull", ha continuado.

Además, ha precisado, como hiciera Castellví en su declaración, que el comisario de Información alertó a los políticos de que, de cara al referéndum del 1-O, se habían indentificado varias zonas en las que se ubicaban 40 centros de votación en los que "podía haber personas o grupos que tuviesen actitud diferente de lo que se esperaba en general en la mayor parte de esos colegios donde se iba a desarrollar el referéndum ilegal".

Ante unas defensas mudas, solo el abogado de Forn, Xavier Melero, ha sacado fuerzas para preguntar a Trapero qué se le contestó a estos argumentos. El ex mayor de los Mossos ha aclarado que nadie cuestionó sus planteamientos y que únicamente hubo una respuesta. La de Puigdemont: "Hagan el trabajo que tengan que hacer". El juicio retorna el martes que viene.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum5
forum Comentarios 5
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.

RG
A Favor
En Contra

Trapero trata de rehacer su virginidad

Puntuación 3
#1
Vacilón
A Favor
En Contra

Rebelión desmontada, malversación sin datos,... ¿ Serán condenados o condecorados ?

Puntuación -3
#2
jajajajaja
A Favor
En Contra

No se lo cree ni él.

¿Pero se cree que somos tontos?

Puntuación 3
#3
paco
A Favor
En Contra

¿Tiene pruebas documentales (informes, grabaciones, etc) de lo que dice?

Puntuación 2
#4
ferrusolo
A Favor
En Contra

Si te acobardas, se te suben a la chepa. Si les plantas cara, se rilan y reculan.

Así son los separato-podemitas. Que tome debida nota el futuro gobierno constitucionalista.

Puntuación 2
#5