Política

Preocupación e inquietud en Moncloa y Ferraz por los sondeos y encuestas

  • La repetición de comicios podría ser negativa para los socialistas
  • El comienza a atacar a Más País
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones. Foto: Efe
Madrid

"Me gusta que los planes salgan bien". No es descabellado pensar en Pedro Sánchez imitando al mítico Aníbal Smith, líder del Equipo A interpretado por George Peppard, al cristalizarse una repetición electoral que, según cuentan los mentideros, algunos asesores del presidente en funciones deseaban. ¿La razón? Que mejorarían los resultados del PSOE y empeorarían los de sus rivales, incluido el antaño "aliado preferente" y ahora nueva némesis de los socialistas, Unidas Podemos.

Sin embargo, los últimos sondeos ya están comenzando a inquietar en Ferraz y Moncloa. No es solo que el PSOE no crezca en votos, sino que el 10 de noviembre los socialistas podrían incluso quedar por debajo de los 120 diputados, lejos de los 123 obtenidos el 28 de abril. Y para rematar la faena, todo apunta a que los resultados del Partido Popular de Pablo Casado se van a disparar -a costa de los Ciudadanos de Albert Rivera, que apuntan a vivir una tragedia griega- y que los apoyos a Unidas Podemos se van a mantener, pasando a ser la tercera fuerza más numerosa en el Congreso de los Diputados.

En parte esto se debe al efecto Errejón. Los socialistas confiaban en que la aparición en la escena política de Más País provocara un derrame de votos de color morado hacia la nueva formación creada por Íñigo Errejón. Sin embargo, de donde se produciendo el trasvase- ojo, siempre según los sondeos- es de caladeros de voto socialista.

Y la cuestión ya preocupa en el PSOE. A pesar de que argumentan que la batalla electoral está a la izquierda del socialismo, ya empiezan a ser conscientes del peligro que entraña la imagen de izquierda light que el ciudadano tiene de la formación de Errejón y del desánimo que existe dentro de determinados votantes socialistas, precisamente, por el bloqueo político, en el que los socialistas algo han tenido que ver, por mucho que lo nieguen. De ahí que ya hayan comenzado los ataques a Errejón. "Es parte del problema", dijo Adriana Lastra esta semana. Aún queda un mes para las elecciones, aunque a lo mejor eso es todavía mayor motivo de inquietud para Sánchez.

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