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La curva de Laffer: la teoría escrita en una servilleta que empuja a bajar los impuestos

  • Reagan y Thatcher llegaron al poder abrazando este principio liberal
  • El original está expuesta en el Museo de Historia Americana
  • Laffer acabó reconociento los enormes agujeros de su doctrina
Madrid

Las fuerzas gravitatorias que dominan los mercados a veces sólo requieren de un breve dibujo en una servilleta de tela para ser doblegadas. El Premio Nobel de Economía Robert J. Shiller sitúa al gran público y los economistas frente al espejo de la injustamente olvidada narrativa económica. Nos referimos a aquella historia que, aún en tiempos lejanos a las redes sociales, logra viralizarse y cambiar el destino social y político de una época. Que ésta sea falsa o verdadera resulta irrelevante.

El poder de las historias suele ser un factor infravalorado en la sociedad contemporánea de los números absolutos. Quizá por sus leyes impredecibles, imposibles de determinar ni por los productores con mejor olfato de Hollywood. Sin embargo, supone un error obviarlo, y más cuando puede afectar a la economía de un país o del mundo entero. Esta es la tesis fundamental que presenta el economista Robert J. Shiller en su último libro,  Narrativas económicas (Deusto).

En 1974, el economista Arthur Laffer dibujaba en una servilleta del restaurante Two Continents de Washington su famosa curva impositiva. En ese momento, no podía imaginar que aquel trozo de tela acabaría decidiendo el destino de Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Y hasta teniendo su propia vitrina en el Museo de Historia Americana. 

Laffer trataba de justificar con un sencillo diagrama cómo una bajada de impuestos podía seguir generando un aumento en la recaudación por su capacidad revulsiva sobre la actividad económica. Dick Cheney y Donald Rumsfeld, seguían con atención las líneas de Laffer entre bocado y bocado de chuletón. También el analista de  The Wall Street Journal Jude Wanniski, que, cuatro años más tarde, contó la anécdota en un libro no publicado en español The Way the World Works, disparando la popularidad de la curva de Laffer.

La doctrina de la servilleta triunfó en los medios de comunicación en la década de los 80, y su popularidad parece estar detrás de la llegada al poder americano y británico, respectivamente, de Ronald Reagan (en 1980) y Margaret Thatcher (en 1979). Ambos dirigentes lograron imponerse a sus adversarios con una política favorable a la bajada de impuestos. 

La anécdota de la servilleta es recordada por Shiller como muestra del poder de una narrativa económica, una historia suficientemente brillante que contenía un ingrediente básico para mantenerse en el recuerdo: una potente imagen visual. Exacto, la servilleta. Que su teoría fuese correcta o no pasaba a un segundo plano. Era demasiado buena para quedar arruinada por los detalles. 

El ganador del Premio Nobel en 2013 explica cómo esta historia desencadenó "un movimiento más serio de cambio político orientado a bajar impuestos y liberalizar la economía", y argumenta que también pudo explicar una tendencia social de la época a favor del emprendimiento. 

La servilleta de Laffer consiguió una vitrina propia en el Museo de Historia Americana. El responsable de mancharla de tinta, Arthur Laffer, acabó renegando del mito y reconociendo los enormes agujeros de su doctrina. La historia económica, sin embargo, ya había sido modificada.

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Comentarios 10

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dada
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40 años después el fracaso de esta teoría está más que demostrada con la practica desaparición de cls clase media y la concentración de riqueza mas aguda de la historia. La parte más patética, trabajadores y pequeños empresarios que son fritos a impuestos (que otros no pagan) y defiendien el derecho de billonarios como Bezos a no hacerlo. "El trickle down económics" no está pensado para los de en medio, o los de arriba, es para los de mucho más arriba, pera los que van al espacio por ejemplo.

Puntuación -17
#1
Subdito
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Se ha demostrado por activa y por pasiva que la curva de Laffer, como bien dice en el articulo no se cumple o al menos no es tan directa como pregonan los liberales.

Puntuación -18
#2
yo
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Solo eso, teoría, pero en la práctica....una simple servilleta mojada.

Puntuación -16
#3
Pitu
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Esta muy bien la Curva de Laffer pero saben que siempre que se han bajado impuestos la recaudación ha bajado. Nunca se ha llegado a ese nivel de impuestos que frene tanto que desincentive la actividad económica.

Pueden buscar un solo ejemplo que se haya aplicado y haya incrementado impuestos. Y aviso que se ha aplicado en varias ocasiones.

Puntuación -28
#4
Fernando
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La curva de Laffer ha funcionado muy a menudo, empezando por España. No sé a qué viene afirmar absurdamente lo contrario

Que los amantes de los impuestos sigan diciendo que éstos mejoran la actividad económica es tan absurdo que ninguno se va a vivir a los paraísos socialistas donde se aplican sus teorías.

Puntuación 39
#5
Usuario validado en Facebook
Miguel Bulgákov
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Veo mucho escéptico con la curva de Laffer y mezclando churras con merinas. Pues yo creo que un euro en mi bolsillo hace más por la economía que un euro en manos de un estado despilfarrador. Desde luego, el mayor esfuerzo fiscal en España hace que crezca la economía sumergida (dinero que no paga impuestos) y se consuma menos. Hay bastante recorrido en la curva de Laffer hacia menos impuestos y la subida de la recaudación que provoca. Y si un listo me dice que el extremo sería no pagar impuestos para recaudar el máximo y que sin impuestos no hay recaudación, pues le diría que viese el otro extremo: que se pagasen 100% de impuestos (no iba a trabajar nadie). Todo ha de estar en su justa medida.

Puntuación 38
#6
yomismo
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Incluso el propio Laffer se ha retractado de su teoría, que realmente no es tal, puesto que es una simple gráfica con dos extremos, por un lado cero impuestos con cero recaudación y en el otro extremo cien por cien de impuestos con cero recaudación. En el medio de estos dos extremos, hay un punto intermedio donde la recaudación es máxima, con un tipo impositivo que es variable en función del país y de la época. Como la curva de Laffer no es una teoría, no predice nada, es meramente descriptiva (una curva que pone en relación dos variables, presión impositiva y recaudación), no sirve para predecir en que punto la presión fiscal empezará a perjudicar a la recaudación, lo que solo se puede saber tirando el dado al aire, es decir a posteriori, hay que ir probando (como con la sal) hasta encontrarla el puntillo.

En conclusión, lo más importante es la decisión política puesto que la curva de Laffer lo único que sirve es para evitar caer en absurdos, lo que ya sabían vía practica los romanos o en el Medievo, solo que entonces en vez de llamarlo curva de Laffer, se decía no acabar con la gallina de los huevos de oro, o con lo de Dios aprieta pero no ahoga.

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#7
artesano
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El último párrafo lo dice toso:" Arthur Laffer, acabó renegando del mito y reconociendo los enormes agujeros de su doctrina". Amén, porque la simpleza de la exposición no soporta un análisis matemático serio.

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#8
forrest gump
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El problema de la curva de LAFFER es que la acción reacción no es inmediata, si bajas impuestos en los primeros meses puede caer la recaudación la recaudación aumenta con cierto retraso, el que tarda la economía en reactivarse, a la inversa ocurre si subes impuestos en los primeros meses puede subir la recaudación, la caída puede retrasarse unos meses, en Irlanda entienden muy bien como funciona esta curva

Puntuación 15
#9
Cracovia Blues
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Lo que es evidente es que si los impuestos son muy elevados pueden convertirse en motivo de decisiones muy importantes para las personas y para las empresas, lo que ha pasado con los "youtubers" andorranos es un ejemplo claro de la curva de Laffer. Si aprietas demasiado a los contribuyentes o terminan trabajando en negro o buscan fórmulas para tributar menos, Andorra hace caja con lo que debería quedarse en España simplemente bajando los impuestos, curva de Laffer de manual.

Puntuación 9
#10