Opinión

Presupuesto social versus presupuesto electoral

María Jesús Montero, ministra de Hacienda

Representada un año más la farsa de la falta de acuerdo entre los socios de la coalición de gobierno, incluido el relato melodramático de haber trabajado hasta altas horas de la noche Sánchez y sus sirenas de la economía, se daban otro baño de grandilocuencia y autoelogio presentado su proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado que calificaban como los más sociales de la historia, lo que en lenguaje sanchista se traduce como los más electoralistas de la historia.

Lejos de ese carácter social y de ser las cuentas que España necesita para recuperar el pulso de la economía los presupuestos presentados son electoralistas, insolidarios, engañosos, nocivos para la reducción del déficit y la deuda, perjudiciales para el crecimiento y el empleo y utópicos e irrealizables en sus previsiones

En un intento desesperado por dar la vuelta a las encuestas el proyecto del Gobierno incide en su política de limosnas y subsidios. Que no otra cosa sino limosnas son ese ese cheque para madres o la prolongación de los bonos gratuitos de Renfe. Medidas que lejos de favorecer a los más desfavorecidos son generalizadas y afectan igual a las madres de familias en paro o con el salario mínimo que a las grandes fortunas.

Y lo mismo ocurre con la subida del sueldo de los funcionarios que si se aplican las variables contempladas puede llegar hasta el 5,9%, o con el aumento de las pensiones en torno al 8% con un coste de 17.000 millones para las arcas del Estado. Medidas que, además de estar descaradamente dirigidas a pescar en dos de los mayores caladeros de votos de la sociedad son, además, insolidarias porque afectan por igual a las pensiones y salarios más bajos como a los más altos, además suponer una discriminación respecto a los trabajadores del sector privado a los que se exige moderación mientras se les encarecen los precios al consumo, las hipotecas y se les suben los impuestos.

Porque entre las medidas fiscales más relevantes que acompañarán a los Presupuestos figura la subida de un punto, hasta el 27%, en la tributación de las rentas del capital en el IRPF superiores a 200.000 euros, y para las plusvalías superiores a 300.000 euros, se elevará hasta el 28%, dos puntos más, mientras que la rebaja en este impuesto sólo afecta a las rentas por debajo de 21.000 euros, lo que excluye a las clases medias y trabajadoras para las que tanto dice trabajar Sánchez pero, vistas sus actuaciones, trabaja sólo para hundirlas.

Y por lo que hace al IVA, la rebaja del tipo del 10% al 4% sólo afecta a los productos de higiene femenina, a los preservativos y los anticonceptivos no medicinales, artículos que para el Gobierno son más importantes que los alimentos básicos, las medicinas o los libros de texto.

Y todo esto sólo unos días después de que la ministra María Jesús Montero nos anunciara un nuevo récord en la recaudación impositiva que creció un 45% durante el mes de agosto por la inflación y que eleva los ingresos totales de Hacienda en los ocho primeros meses a 26.930 millones de euros, un 19% más que un año antes. De esta cifra 10.765 millones corresponden al aumento de la recaudación por IRPF, que el gobierno se niega a deflactar.

Y para muestra un dato, mientras que la previsión de subida de los impuestos se estima en un 8% para el año próximo el gobierno rebaja el crecimiento de la economía a sólo el 2,1%, previsión que además parece utópica e irrealizable cuando todos los analistas y servicios de estudios hablan de un crecimiento en el entorno del 1%. El último el Banco de España que prevé un 1,4% como máximo, 7 décimas por debajo de los augurios del gobierno. Eso sí, nada de recorte de gasto en los ministerios inservibles o de reducir el número de asesores.

Con la amenaza de una recesión en puertas el gobierno sólo incluye reducciones de gasto en las prestaciones por desempleo justificado en su convencimiento de que el paro va a caer hasta el 12,2% el año próximo, obviando que llevamos cinco meses consecutivos de desaceleración en la creación de puestos de trabajo, que los 17.679 desempleados más convierten el último mes en el peor septiembre desde 2018, y que todos los indicios sobre la evolución de la economía apuntan a un fuerte crecimiento del desempleo a partir enero.

Como definía el diplomático y ex embajador Inocencio Arias, estos presupuestos son como "una carta a los Reyes Magos sin tener dinero para comprar los juguetes". Amén.

comentariosicon-menu5WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin
arrow-comments

Comentarios 5

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

Danif
A Favor
En Contra

La gente debe entender la diferencia entre la financiación del estado del bienestar , mejorando los servicios públicos y las prestaciones sociales y la de un estado clientelar. El estado clientelar es el estado del bienestar para unos pocos, la clase política dirigente y sus apoyos y el sector cultural, intelectual y mediático que comparten , con ellos, el banquete de los ingresos públicos. El nivel de vida y gasto de los primeros está cada vez más separada de los que mantienen el sistema

La manera que un estado clientelar se convierta en un estado del bienestar es que los contribuyentes eliminen a los intermediarios que “ roban” los recursos públicos para su beneficio electoral y/o personal. Para ello, la independencia, la honestidad y la solvencia del periodismo es clave.

Puntuación 12
#1
pepelu
A Favor
En Contra

Piensa el ladron que todos son de su condición

Dicho Popular

Puntuación 3
#2
Derry
A Favor
En Contra

De qué me sirve que me suban la pensión un 8,50% si mis hijos tienen un empleo precario a pesar de tener dos carreras cada uno. De qué me sirve tener vivienda en propiedad si mis hijos no pueden acceder a comprar una por los elevados precios y sus bajos salarios. Hay demasiado idiota que no entiende (o no quiere entender) que seguir endeudando al país para mantener a tanto político y su legión de asesores es condenar a las dos siguientes generaciones a la MISERIA. Algún día nuestros nietos nos maldecirán por haberles dejado una enorme losa en forma de DEUDA PUBLICA, una losa que les condenará a vivir peor que sus padres y sus abuelos. El drama de España es que llevamos 25 años de gobiernos manirrotos, gobiernos socialistas para más señas.

Puntuación 4
#3
A Favor
En Contra

Urgentisimo echar al mamarracho sin escrúpulos ni ideología.

Puntuación 3
#4
Danif
A Favor
En Contra

Antes de su fallecimiento ,el gran economista Gay de Liébana nos dejó esta recomendación , que fue publicada en numerosos medios: “ en España se registran ineficacias presupuestarias que podrían resolverse «si somos capaces de eliminar la gigantesca industria política que se ha generado y que consume cerca de 25.000 millones de euros al año».

Lo de Griñán es pues , una cucharada del pastel de la corrupción. El día que los influyentes beneficiarios mediáticos salgan de la mesa del reparto, tendremos una idea más exacta de la corrupción estructural del sistema que impide que tengamos “una democracia eficiente”.

Puntuación 2
#5