Opinión

Tormenta perfecta en la renta fija sostenible

  • Hemos vivido uno de los peores semestres para la renta fija europea
  • La renta fija sostenible se ha comportado peor que la tradicional
  • Este activo es el más puro que existe en inversión responsable
Imagen: iStock

Cerramos, si no el peor, uno de los peores semestres para la renta fija europea, donde ningún activo ha conseguido salvarse de la sangría, y tanto la deuda pública como la privada han tenido el peor comportamiento de su historia reciente. Conoza elEconomista Inversión sostenible y ESG, el portal 'verde' de 'elEconomista.es'.

Todo comenzó a principios de año con una inflación más elevada de lo esperado por los precios de la electricidad y la energía, y siguió con la explosión de la guerra que acentuó el problema. Este conjunto de desavenencias llevó al Banco Central Europeo a dar mensajes más tensionadores acerca de la subida de los tipos de interés que desembocó en una caída de los precios de los activos, con su consiguiente subida en rentabilidad. Los bonos sostenibles son hoy más 'apetitosos' tras las caídas.

Hasta ahora, la renta fija sostenible había conseguido salvarse, en parte, de los vaivenes del mercado debido a su carácter de inversión a largo plazo y mantenimiento de la posición hasta el vencimiento. Las dinámicas de oferta y demanda beneficiaron al activo, al mantenerse menos volátil en momentos de tensionamiento. Sin embargo, esta situación no se ha repetido en 2022. Si analizamos el comportamiento de un índice de bonos verdes con otro que no lo es, el primero lleva una caída del 17,43%, mientras que el segundo de un 12,93%. ¿Y a qué se debe este factor?

Por un lado, tenemos la alta duración que tienen estos bonos sostenibles. Lo más importante que se debe saber a la hora de invertir en un bono verde, social o sostenible, es que el flujo del dinero captado tiene que ir obligatoriamente a proyectos con una de estas características, respectivamente. Es decir, hay un control estricto del destino de los flujos que financian proyectos a largo plazo. En definitiva, las duraciones más largas han afectado a la renta fija sostenible ya que la sostenibilidad supone un proyecto a muy largo plazo y de forma estructural y, por ende, los bonos tienen dichos vencimientos.

Por otro lado, la calidad crediticia también ha afectado al comportamiento de este activo. El mayor rating no les perjudica desde un punto de vista de los diferenciales de crédito, pero si le afecta en que los cupones de dichas emisiones son más bajos y por ello el carry que tienen es inferior ante un repunte de los tipos de interés. Es decir, una cartera de bonos sostenibles está ligada o correlacionada con el comportamiento de la deuda libre de riesgo.

Y si está teniendo un peor comportamiento relativo que la deuda no sostenible, ¿Por qué es importante considerar esta inversión en las carteras? Se trata del instrumento más puro que existe en mercado a la hora de invertir de forma sostenible. Este activo, como se ha mencionado anteriormente, basa su grado de sostenibilidad en el destino de los flujos recibidos. Es decir, si una compañía emite un bono verde, este capital tiene la obligación de financiar proyectos que ayuden al medioambiente. Lo mismo sucede con un bono social o sostenible, teniendo este último la posibilidad de invertir en un proyecto social o verde.  A pesar de que sea una de las herramientas más fidedignas para conseguir los objetivos de sostenibilidad, se deben de tener en cuenta otros aspectos como la gobernanza tan importante en la renta fija donde el objetivo final es que me devuelvan el capital prestado. 

Este tipo de activos continuará liderando la inversión sostenible y se debe de ser consciente de la importancia que tiene para conseguir los objetivos marcados por los diferentes mandatarios a nivel mundial. Pero siempre se debe de realizar con cautela, para evitar posibles malas prácticas y abusos de poder que algunos pueden hacer de ellos.

Guillermo Uriol Sanz es gestor de Renta Fija de Fondos de Inversión y Pensión en Ibercaja Gestión.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.