Opinión

Sánchez vende la economía al curandero de Podemos

  • Un giro a la izquierda radical con medidas que ni son nuevas, ni sociales ni, por supuesto, de calado
  • Las terminaremos pagando los usuarios y clientes en precios, comisiones y tipos de interés
Madrid

Decía Yolanda Díaz en declaraciones a ese diario que se define como independiente de la mañana, pero que sólo lo es de la mañana, que Pedro Sánchez no tiene alma. Pero lo que en realidad quería decir la vicepresidenta segunda y quedó ayer demostrado en el Congreso es que, como ese Fausto legendario, el Presidente del Gobierno había vendido su alma al diablo podemita para atrincherarse en La Moncloa, con la bendición de esa EH Bildu heredera de los terroristas de ETA, traicionando al socialismo democrático de Felipe González y Pérez Rubalcaba y a la memoria de Ernest Lluch, Fernando Múgica y todos los demás socialistas asesinados por la banda criminal.

En discurso largo y farragoso, de una hora y 16 minutos plagado de demagogia y guiños a sus socios de la Frankestein que no a los españoles, Sánchez confirmó ayer su giro hacia la izquierda radical con medidas que ni eran nuevas, ni eran sociales ni, por supuesto, de calado. Porque el anuncio de ese impuesto a los beneficios extraordinarios de las compañías energéticas era la crónica de un impuesto anunciado, y poco más o menos el anunció al gravamen de los bancos.

Una nueva carga fiscal disfrazada de impuesto a los ricos al más puro estilo marxista-leninista, que, como siempre ocurre, terminaremos pagando los usuarios y los ciudadanos todos porque las empresas afectadas terminarán repercutiendo el coste a sus clientes en los precios, las comisiones y en los tipos de interés.

Eso sí, en el único alarde de sinceridad Sánchez reconoció que el Gobierno sigue engordando sus arcas -en el primer cuatrimestre ha recaudado 15.500 millones más que en los mismos meses de 2021 y supera ya el aumento de recaudación previsto para todo el ejercicio- a costa del empobrecimiento general de todos los ciudadanos españoles.

Como tampoco es novedad, sino ampliación, la bonificación del 100% a los abonos de varios viajes gestionados por Renfe hasta el 31 de diciembre o la ampliación de las becas para alumnos mayores de 16 años. Medidas, que como el desbloqueo de la "operación campamento" exigen un nuevo aumento del gasto público justo el día posterior en que el Eurogrupo, con el beneplácito de la ministra Calviño instaba a los gobiernos de la UE a un recorte de gasto y a la vuelta a las normas de consolidación fiscal ya para el año próximo dentro de las políticas de lucha contra la inflación.

Y como ocurre con estos políticos del socialismo radical y trasnochado casi lo más importante del discurso de Pedro Sánchez fue lo que calló y no lo que dijo. No habló Sánchez de reducir ese gobierno elefantiásico con ministerios inútiles, ministros incompetentes y de más de 800 asesores enchufados. Para nada se refirió al encarecimiento del gas argelino por su política de entreguismo del Sahara a Marruecos. Tampoco de su cinismo institucionalizado para no prolongar la vida útil de las nucleares cuando Bruselas la acaba de declarar energía verde por ser limpia, barata y segura. Calló como Judas sobre los mensajes de su móvil espiados en el caso Pegasus, ni de las cotizaciones de los autónomos, de porqué somos el país con mayor paro de la UE, de sus intentos de asalto al poder judicial y a las instituciones democráticas como el CNI, el CIS o el INE, ni de los indultos a los golpistas catalanes o de su alusión a Euskadi como un "país libre". Y, por supuesto, pasó de puntillas sobre esa mal llamada ley de memoria democrática y sus pactos con Bildu.

Y para terminar Sánchez nos anuncia una ley de protección de los informantes que huele muy mucho a esa policía política de ciudadanos delatores propia de las dictaduras de Cuba, Venezuela y esa Rusia de Putin a la que el tanto denuesta de palabra, pero tanto se asemeja en sus acciones.

Visto lo visto en el Congreso, y analizado lo escuchado de la boca del Presidente del Gobierno hay que convenir que, como el contraponía al inicio de su intervención, en lugar de aplicar el diagnóstico del médico a las dolencias de la economía se ha entregado al curandero sin licencia de Podemos, por lo que sólo nos queda esperar que Sánchez continúe con esa tradición de no cumplir nunca lo que dice. Porque como afirmaba también ayer la portavoz popular Cuca Gamarra el principal problema hoy de España es Pedro Sánchez.

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Comentarios 3

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Manuel
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La banca financia inversiones a las empresas que después se transforman en puestos de trabajo, has entendido algo de esto maldito inútil. Además no habrás tenido en cuenta un pequeño detalle y es que no puedes impedir que dichas empresas repercutan dicho aumento de costes en los usuarios, verdad que no?. Lo tuyo es el titular, la foto, el instante sin importarte nada más.

Puntuación 16
#1
nocabeniunomas
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Medida sin duda para seguir conservando el apoyo de "á yoli" , la niña de la curva,la marquesa de Galapagar, los comegambas , herederos de Eta, los Rufianes, "ceo" de FAcue , etc....

Puntuación 17
#2
PSOE debe desaparecer
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En Contra

Afianzando la suspensión de pagos del país.

Sigue votando basura, ignorante, que te vas a enterar de lo que es la ruina y la miseria.

Puntuación 5
#3