Opinión

Una rebaja de IVA que no da ni calambre

Una ayuda ridícula para reducir la factura de la luz

Dentro de la literatura popular encontramos la figura del sacamuelas que algunos apuntan como el pionero en la comunicación publicitaria y propagandística. Se trataba de un embaucador charlatán con grandes dotes de oratoria y persuasión que aparecía en las plazas de los pueblos vendiendo remedios ineficaces, prometiendo acabar con las dolencias bucales de los lugareños, aunque finalmente se traducía en un espectáculo público de dolor donde los protagonistas eran el sufridor y el curandero que, en apariencia, le aliviaba.

Ahora, lo más parecido a un fuerte dolor de muelas es la sensación que nos atraviesa cuando llega la factura de la luz o tenemos que repostar gasolina. Por suerte, seguimos teniendo muchos sacamuelas políticos que venden humo y quimeras para aliviarnos, lo llaman escudo social.

El Gobierno acaba de anunciar una rebaja del IVA a la electricidad hasta el 5% lo que es una medida positiva pero claramente insuficiente para frenar en seco la escalada de precios que estamos sufriendo, pues la energía es un bien básico necesario para los hogares, pero también es una materia prima clave en muchas empresas y en el sector industrial, que están viendo cómo se elevan sus costes de producción poniendo en riesgo la viabilidad de los negocios.

La medida tiene un impacto insignificante en la factura final, unos 5 euros en una factura de 100 pero podría ocurrir algo similar al efecto de los 20 céntimos por litro de gasolina, que fue algo que notamos en los primeros días, pero su efecto se ha ido desvaneciendo conforme ha subido el precio del combustible que ya se va acercando a los 3 euros. Y es que se van poniendo paños calientes cuando debería ponerse en marcha medidas mucho más contundentes y no sólo enfocadas en la electricidad.

De entrada, la energía es un bien básico para el funcionamiento de un país, por lo que habría que renunciar a todo tipo de impuestos y tasas que graven, no sólo la electricidad, sino otras fuentes energéticas como el gas y los combustibles, al menos durante 6 meses con lo que se puede frenar la inflación de estas materias primas y su efecto sobre el resto de eslabones de la cadena de valor de todos los sectores de actividad. En el caso de los combustibles, carece de sentido, salvo el recaudatorio, que no se apliquen las mismas medidas que a la electricidad, eliminando IVA y reduciendo al mínimo el impuesto especial de hidrocarburos.

Además, habría que analizar los márgenes que se están aplicando en el proceso de refino y distribución, porque no se explica la gran subida de los combustibles sólo con el precio del petróleo y la cotización euro/dólar, menos cuando comienza a haber consenso de que van a seguir subiendo. Y en EEUU se llevan las manos a la cabeza porque tienen que pagar el litro a 1,2 euros y me pregunto a qué se debe el euro de diferencia respecto de España.

Por tanto, a la vista de que lo que se anuncia se traduce en un ahorro ridículo en la factura y tengo la sensación de que esta medida no tiene como objetivo aliviar el gasto de los ciudadanos ni luchar contra la inflación de forma eficaz, sino que es de índole propagandística buscando maquillar los últimos resultados electorales y que se hable de otra cosa que tiene fuerte impacto mediático. No puede ser de otra forma porque el Gobierno se ha negado a rebajar aún más el IVA en numerosas ocasiones tachando la medida como poca cosa y ahora se venden al más puro estilo cervantino como si fuese el bálsamo de Fierabrás, la panacea para combatir los problemas estructurales de nuestra economía apoplética.

Pero la realidad supera a la imaginación, pues si no se aplican medidas contundentes y eficaces para frenar la inflación y encarrilar nuestra economía, pronto vendrán los hombres de negro al más puro estilo de Eduardo Manostijeras y entonces sentiremos calambres y falta de riego sanguíneo por toda nuestra economía. Quizás sea la única forma de ponernos en forma, llegados a este punto de no retorno.

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Comentarios 2

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Marcos
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Buenos días,

Apoyo la medida del gobierno. Para reducir el gasto público lo que se recomienda es mitigar la corrupción, los sobre costes, los adicionales...

Alguien la cifró en España en torno a 80MM... fíjense si se optimiza la gestión pública!!!!

Gracias

Puntuación -2
#1
Derry
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En Contra

En EEUU el precio de la gasolina y de la electricidad es la mitad que en España por varias razones.

1,- Explotan sus recursos naturales, incluido el fracking, mientras que en España no se permite perforar un sólo agujero para extraer el gas, petróleo y minerales como el uranio, que los tenemos y en cantidad importante.

2,- Apuestan por una energía barata, eficiente y segura como es la ENERGIA NUCLEAR, manteniendo en funcionamiento 90 reactores nucleares y apostando por los reactores de tercera y cuarta generación como son los SMR, mucho más seguros y eficientes. Mientras en España, millones de analfabetos idiotas que lo más cerca que han estado de una facultad de física nuclear ha sido en los botellones de la Complutense, se dedican desde los años 80 a demonizar las nucleares sin tener ningún conocimiento.

3,- Los impuestos a todas las fuentes de energía son mucho menores que en España, mientras aquí dedicamos (despilfarramos) ingentes primas a las ineficientes energías renovables; primas que van directamente al bolsillo de políticos y sus amigos empresarios, sin ningún tipo de escrúpulo y pudor.

La energía nuclear "salvara el planeta" y cuando antes lo aprendamos antes podremos reducir las emisiones de CO2 y reducir el precio de la electricidad.

Puntuación 1
#2