Opinión

Las 'telecos', obligadas a cambiar para crecer

  • Hay que seguir mejorando la oferta para hacerla más atractiva a los clientes

Las compañías de telecomunicaciones nos enfrentamos en los últimos tiempos a retos cada vez más complejos que nos obligan a buscar nuevos caminos con los que llegar a nuestros clientes. En la realidad de los mercados actuales, donde cada vez hay una competencia más feroz por parte de los distintos operadores, necesitamos poner en marcha iniciativas innovadoras que se apoyan sobre algunos elementos básicos.

Estas pasan por aumentar la cooperación y las alianzas entre los distintos actores que formamos parte de estos negocios; ofrecer prestaciones innovadoras para nuestros clientes, ya sean estos particulares o empresas; crear soluciones que integren en un único producto algunos de los servicios esenciales y de alto valor añadido que demandan los usuarios; establecer canales de venta especializados con propuestas hechas a la medida de cada usuario y contar, finalmente, con un servicio de atención al cliente que se ocupe de este una vez que se contrate el producto y le ayude a solucionar cualquier problemática.

Evidentemente, las empresas no podemos hacer todo esto solas. Esta es la primera enseñanza que podemos extraer de estos movimientos de cambio y de las nuevas necesidades a las que nos enfrentamos.

Necesitamos configurar alianzas estratégicas que nos complementen a todos los que formamos parte de estas, teniendo en cuenta nuestras fortalezas y debilidades y aprovechando las sinergias que surjan de esta unión.

Por eso las compañías se han lanzado a abrir nuevos mercados ofreciendo en un solo paquete diversos servicios esenciales, formados por los suyos propios, y complementados por otros, relacionados fundamentalmente con las energías renovables.

Podemos citar ya muchos ejemplos de estas alianzas, apoyadas en la conectividad y el autoconsumo; o el teléfono y la electricidad verde, o el Internet vía satélite con energía renovable certificada.

No es casualidad que las energías renovables se hayan introducido en el corazón de estos movimientos. Es precisamente en los entornos rurales donde aún no ha llegado con la fuerza que lo está haciendo en las ciudades y donde más capacidad de desarrollo tiene aún por delante.

Energía renovable

Es también una forma de resolver esa contradicción que reflejan los datos del Observatorio de Descarbonización Rural elaborado por la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica (CIDE), donde el 32% de la energía consumida en España es de origen renovable y rural y en torno al 88% de la potencia de energía renovable instalada se ubica en el medio rural, mientras que el consumo eléctrico en los hogares rurales es inferior en más de un 20% respecto a la media española.

Adentrarse con esta decisión en el sector energético es la respuesta de las compañías ante un mercado que está en constante evolución y en donde se lucha por ganar cuota de mercado con productos más atractivos en cuanto a su precio y que permiten con una sola contratación optar a toda una serie de servicios que son esenciales y a la vez complementarios.

Este paso importante forma parte de la estrategia que tienen las empresas para crecer mediante la captación de ingresos y la fidelización de sus clientes. La penetración e implantación que algunos tenemos en todos estos territorios nos convierte en pioneros en llevar estos servicios esenciales a todos ellos.

Este tipo de acuerdos fortalecen las posiciones de liderazgo en el entorno rural al completar la oferta de Internet por satélite con la electricidad verde y define el camino que se abre con la incorporación de alianzas de partnership con otras compañías.

En nuestro caso partimos de 15 años de experiencia llevando Internet por satélite a las zonas rurales, aisladas y remotas de nuestro país. Defender el derecho que tienen los habitantes de estos lugares a contar con las mismas tecnologías que garanticen la igualdad de oportunidades con sus homólogos de los entornos urbanos, es lo que define el corazón de nuestro negocio.

El impacto que esta labor está teniendo supone un gran avance y un fuerte impulso a la actividad económica de los pequeños municipios, porque contribuye a la digitalización de los negocios locales y ayuda a fijar población en los pueblos. La mejor manera de que la gente no se marche de nuestros pueblos es crear las condiciones idóneas para que puedan desarrollar sus trabajos sin moverse de sus domicilios.

En estos ámbitos queda todavía mucho por hacer. Según el informe Cómo la España Vaciada llena su tiempo en internet, elaborado por Eurona en colaboración con la consultora Kantar, casi la cuarta parte (un 21,7%) de los habitantes de los municipios de menos de 5.000 habitantes todavía no tenía acceso a Internet durante la pandemia.

Así, mientras la fibra óptica es la tecnología más utilizada (66%) por el conjunto de la población para acceder a Internet, lo cierto es que solo un 33% de la población rural tiene acceso a ella. Igualmente, los habitantes del medio rural se conectan un 10% menos a Internet al día que la media española, acceden un 38% menos a redes sociales como LinkedIn y solo 1 de cada 2 aseguró haber comprado por Internet durante el año. Además, el 35,5% de la población rural no consume nunca vídeos online, un porcentaje superior a las personas que sí lo hacen.

En estos datos se asientan las razones para no detenerse. Hay que seguir mejorando y completando la oferta para hacerla aún más atractiva para los clientes. La finalidad es ofrecerles un servicio completo, integral, sencillo y transparente.

Porcentaje de mejora

En ambos casos hay un porcentaje muy alto de mejora, tanto en la penetración de Internet como en el uso de la energía verde. Este es el camino que hemos abierto y en donde estamos explorando nuevas líneas de negocios para sumar valor añadido a la oferta.

Esta procede de una cartera de clientes amplia, rica, diversificada y repartida por todo el país. Aquellos que estén cerca de estos, tendrán una ventaja competitiva que les diferenciará de sus competidores y les enriquecerá para seguir creciendo y avanzando.

Estoy seguro que este tipo de convenios de colaboración entre empresas no será el último. El presente pasa por alianzas estratégicas con otras empresas que ayuden a llegar más y mejor a cada vez más clientes en la España rural.

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