Opinión

El 'rent a car', preparado para un prometedor verano

  • Claridad, concreción y visibilidad en plazos de entrega son las tres claves en el negocio del alquiler

Los sectores del turismo y el transporte proyectan una recuperación progresiva de la demanda de viajes. Tras una Semana Santa que ha supuesto un punto de inflexión para el sector turístico al recuperar el 85% de los turistas internacionales llegados en el mismo mes de 2019, se prevé un verano en el que se volverá a la normalidad.

Así lo reflejan los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) que manifiestan unos resultados espectaculares en los primeros meses del año. El primer trimestre de 2022 rozó los 9,7 millones de turistas que visitaron nuestro país. En el mismo período de 2021 llegaron 1,2 millones.

De este modo, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha valorado positivamente la próxima temporada estival al asegurar que España está entre los destinos internacionales preferidos para viajar y las previsiones de este verano indican que se recuperarán los niveles prepandemia. De hecho, España cuenta con un 197% más de reservas de llegadas internacionales entre junio y agosto, que en el mismo momento el año pasado, según datos de ForwardKeys, empresa especializada en estudios de mercados de viajes.

De la mano de esta previsible mejora del turismo vendrá también la recuperación del rent a car, un sector que no ha dejado de sufrir las consecuencias de la pandemia desde hace dos años (su facturación se hundió en 2020 el 70%, un porcentaje que llegó a ser del 90% en Baleares y las islas Canarias) pero que enfila con optimismo los próximos meses.

Además de la incertidumbre sobre la repercusión que la guerra de Ucrania pueda tener en la economía, otra crisis global se ceba sobre el sector desde hace meses en forma de falta de suministros y microchips. Un nuevo contratiempo que golpea a los fabricantes, que producen lógicamente menos coches y, en última instancia, a las firmas de alquiler de vehículos, que están pidiendo claridad y visibilidad sobre los plazos de entrega, algo que ahora mismo no tienen.

Deberes hechos

Las compañías de rent a car vienen haciendo desde hace tiempo sus deberes para intentar garantizar la disponibilidad de flota en la temporada de verano, conscientes de que no hay turismo sin movilidad y de que una potencia turística como España debe ofrecer servicios a la altura de su posición.

Tradicionalmente, el 90% de los vehículos del rent a car se obtienen mediante la fórmula de buy back: un acuerdo por el cual los fabricantes recompran los vehículos a las compañías de rent a car tras vendérselo durante un periodo de, normalmente, ocho o nueve meses. Pero la crisis de los microchips y la pandemia han cambiado este marco.

Ahora mismo las alquiladoras están asumiendo un coste financiero importante en sus cuentas de resultados porque han decidido no desprenderse de la flota para poder garantizar al cliente un vehículo. Además están estirando la duración de los coches en propiedad e incluso algunas empresas están recurriendo de manera puntual a otros canales alternativos como la importación.

Por tanto, el sector lleva trabajando mucho tiempo para intentar garantizar esa disponibilidad de flota y ahora, que se aproxima la campaña de verano, hace dos peticiones. A los clientes, que anticipen sus reservas de vehículos con antelación: es la mejor manera de asegurar la disponibilidad de un automóvil al mejor precio posible.

El mismo IVA que el turismo

Y a las Administraciones Públicas, que apoyen con medidas fiscales un sector clave para el desarrollo del turismo y la movilidad sostenible pues sólo con estímulos se puede ayudar a este cambio de paradigma que está impulsando el Gobierno. Si se desea avanzar en la descarbonización y reducir el uso del coche privado, los servicios de movilidad sin conductor no deberían estar penalizados y el sector del rent a car debería tener el mismo IVA que el turismo y los servicios con conductor, el 10%.

Esta mejora de la fiscalidad también tendría que ir acompañada con fondos para cumplir las exigencias medioambientales de Bruselas, algo con lo que las empresas del rent a car están totalmente comprometidas.

Sin embargo, España parte de una peor posición que sus países vecinos. Aunque nuestro país ha mejorado desde 2021 en el Indicador de Electromovilidad, que mide el grado de penetración del vehículo electrificado y la implantación de las infraestructuras de recarga, se encuentra todavía lejos de la media de la Unión Europea (28,1 puntos), según el último Barómetro de Electromovilidad publicado por ANFAC.

España se queda por debajo de la mitad (13,3 puntos), solo por delante de Hungría y República Checa. Estados como Noruega, líder europeo, se encuentran a años luz en el indicador con 171,4 puntos. Países Bajos suma 59,4 puntos, Alemania 42,7, Reino Unido 30,4, Francia 30 o Portugal 25,2 puntos.

Para 2022, el objetivo de mercado se sitúa en 120.000 matriculaciones de turismos electrificados, el doble de lo alcanzado en 2021, habiendo acumulado hasta marzo de este año tan solo 17.704 ventas de este tipo. Al mismo tiempo, en el primer trimestre, España ha alcanzado los 14.244 puntos de recarga públicos, lejos de los 45.000 marcados como objetivo para el cierre de este año.

De hecho, este lento avance de la electromovilidad sitúa a España lejos del objetivo planteado por el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) que implica la consecución de un parque de 3 millones de turismos electrificados en 2030.

Es decir, España ocupa uno de los puestos más bajos tanto en el coche eléctrico como en puntos de recarga, lo que impedirá, si no se remedia, alcanzar los objetivos de descarbonización pactados con las instituciones europeas.

El Plan Moves Flotas para adquirir vehículos eléctricos es un buen punto de partida, pero en próximas ediciones podría ser más ambicioso, y los fondos NextGenerationEU deberían de ser un revulsivo para acelerar la electrificación del parque y la digitalización del sector.

2022 será un año de transición y de recuperación para el sector, especialmente en la segunda mitad del año, de la mano de la reactivación del turismo y a la espera de que el suministro de vehículos se normalice. Porque si algo preocupa al rent a car ahora mismo no es la falta de turistas sino la falta de coches.

Claridad, concreción y visibilidad de los plazos de entrega son las tres claves ahora mismo para un negocio que se basa en la planificación, algo que ahora mismo es particularmente complicado.

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