Opinión

Difícil estímulo a planes de empresa

José Luis Escrivá, ministro de Seguridad Social

El Consejo de Ministros da luz verde al proyecto del Gobierno para fomentar el ahorro privado complementario para la jubilación, dando plena prioridad a los planes colectivos de empresa.

Se confirma que el Ejecutivo deja en la cuneta el objetivo de crear un super-fondo de ese tipo de promoción estatal pero gestionado privadamente. En su lugar, fomentará el surgimiento de multitud de planes de empleo organizados en una misma plataforma de titularidad pública. No sólo cambia la arquitectura de la iniciativa que impulsa el Ministerio de Seguridad Social. La institución también acelera los plazos para su desarrollo, ya que es factible que este mismo año cuente con el aval de todos los informes pertinentes, de modo que probablemente su aprobación definitiva en el Parlamento se produzca el próximo junio. El Gobierno también se afana en incrementar el atractivo de los planes de empresa en los dos colectivos en los que apenas tienen presencia: las pymes y los autónomos. Así, a las bajas comisiones, en el entorno del 0,5%, a las que se sujetarán los productos que se ofrecerán en la nueva plataforma, se une el incremento de las deducciones fiscales para los trabajadores por cuenta propia que aporten a este tipo de planes. Pese a estas medidas, sería precipitado vaticinar el éxito de la hoja de ruta del Gobierno. Su objetivo de quintuplicar el ahorro privado complementario, hasta sumar 500.000 millones, supone todo un desafío en un país como España en el que apenas se destina el 13% del PIB a esa finalidad (frente al 100% de países como Holanda).

Ese tipo de productos de ahorro cuentan con un muy escaso arraigo entre los ahorradores de nuestro país

La tarea aún se complica más considerando el escaso arraigo de los planes de empresa en nuestro país y el mayor castigo que sufren los planes de pensiones individuales.

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