Opinión

Propósito y conciliación impulsan el futuro del trabajo

Los retos para adaptarse a las nuevas formas de trabajo que el Covid ha traído

La pandemia ha impactado de forma exponencial en la transformación del trabajo. Una transformación que se ha acelerado especialmente por la implementación de nuevas tecnologías y la necesidad de mantener la actividad de las empresas, asegurar la continuidad y al mismo tiempo responder a las expectativas de las personas.

El contexto actual requiere que las personas trabajen de formas radicalmente nuevas, ya sea remota a través de la tecnología o en persona con procedimientos de seguridad y distanciamiento social implementados. Como resultado de estas transformaciones emergen cambios fundamentales en la cultura corporativa, con nuevas fórmulas para promover la motivación, la creatividad y la colaboración como algunos de los valores clave en las empresas del futuro.

En el modelo de trabajo híbrido, reforzar la idea de propósito que da sentido al trabajo y genera una cultura corporativa sólida y cohesionada será clave para evitar riesgos de comportamiento alejado de los valores, falta de vinculación con la organización o el sentimiento de aislamiento por parte de los trabajadores en remoto. Esta identidad cultural estará marcada claramente y diferenciará a las empresas con un propósito definido e imbricado como guía de negocio e impacto.

Según la encuesta realizada a 500 profesionales en Approaching the Future 2021, elaboramos desde CANVAS Estrategias Sostenibles y Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership, para afrontar estos retos, un 29,9% de las organizaciones están trabajando de forma prioritaria en adoptar nuevas formas de trabajo. Y para los próximos tres años esta es una de las tendencias en la que más invertirán sus recursos.

Respecto a los ámbitos que deberían priorizarse para adaptarse al futuro del trabajo, los profesionales destacan especialmente cinco factores: el talento y la formación (52%), el desarrollo de nuevas metodologías ágiles (47,3%), la digitalización de procesos de gestión (44,7%), el teletrabajo (44%) y la flexibilidad horaria y la conciliación (42%).

A su vez, se observa que en la gran empresa la flexibilidad horaria y conciliación es el ámbito que los profesionales consideran que más se debería priorizar para adaptarse a esta nueva realidad. En las PYMES, sin embargo, se identifica el talento, la formación y las nuevas metodologías ágiles como los ámbitos más urgentes.

Las transformaciones necesarias en las empresas para adaptar la organización del trabajo a una nueva realidad no serán rápidas ni sencillas, pero sí necesarias para impulsar la productividad y la innovación, mientras se protege el bienestar y la conciliación de los trabajadores.

Según los profesionales consultados, los mayores desafíos que identifican sus organizaciones para adaptarse al futuro del trabajo consisten en lograr mayores recursos para la digitalización (46,7%), seguido por la adaptación e integración de las nuevas tecnologías (43,3%), y la formación de nuevos perfiles profesionales (40,7%). Además, los encuestados identifican dos retos relevantes a nivel estratégico como son la falta de un plan de teletrabajo a largo plazo (38%) y la resistencia a estos cambios por parte de la alta dirección (27,3%).

Si bien la tecnología y la digitalización impulsan el desarrollo, también generan una mayor brecha social con la consecuente desigualdad de oportunidades en materia de productividad y capacidad de innovación. En el camino hacia una sociedad híbrida digital, los países y las organizaciones deben potenciar la capacitación en tecnología y digitalización, pero también tendrán que poner en valor las características que diferencian a los seres humanos frente a la tecnología como son el pensamiento crítico, la creatividad, la empatía y la colaboración.

Cabe tener en cuenta, además la presión y estrés que puede surgir en la gente que trabaja desde casa, los cambios que ha supuesto el teletrabajo a nivel social. Las personas que trabajan desde casa pierden muchas veces las relaciones con los compañeros, se cuestionan el propósito de su trabajo y esto hace que estén muchas veces desmotivadas, y probablemente pierdan en productividad. ¿Cómo mantener la motivación y el compromiso de las personas con todos estos cambios? Las organizaciones enfrentan el gran desafío de impulsar el sentido de propósito y sistema de creencias compartidas en las personas que trabajan desde casa, con el cuidado del bienestar de forma integral, incluida la salud mental.

Las organizaciones y las personas que trabajan en ellas serán quienes definan principalmente cómo será el futuro del trabajo. La tendencia indica que superarán el reto de la transformación quienes apuesten por la agilidad, la colaboración y la conciliación. Todo ello desde el propósito y los valores corporativos como elementos indispensables para generar sentido de pertenencia, fortalecer la cultura corporativa y el alineamiento interno, con una eficacia exponencialmente mayor que los sistemas tradicionales de cumplimiento y control que se quedan obsoletos en la empresa del futuro.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.