Opinión

Por un modelo de trabajo híbrido

Los modelos híbridos atrapan las ventajas del teletrabajo y del trabajo presencial

Recientemente hemos asistido al anuncio de Liberty Seguros de que adopta el teletrabajo de forma perpetua. Hace unos días, la aseguradora comunicó a toda la plantilla que desde ese momento y para siempre, podrán trabajar para Liberty desde cualquier punto de España. Frente a esta posición, algunos de los ejecutivos de las compañías más relevantes del mundo han empezado a advertir que es imprescindible volver al trabajo presencial para no perder la cultura empresarial y otros beneficios del trabajo en equipo.

La cuestión es que no pensamos que haya que tomar parte radical entre el teletrabajo para todos los empleados, el 100% del tiempo y para siempre, o bien el trabajo presencial obligatorio todos los días en horario completo. ¿Por qué no aprovechar todas las bondades del trabajo en remoto, pero sin perder los aspectos positivos de acudir presencialmente a la empresa? ¿Es esto posible? En el término medio está la virtud y lo ideal es un modelo flexible que permita combinar las ventajas del teletrabajo y las del trabajo presencial, por lo que apostamos firmemente por un modelo híbrido, que combine lo mejor de ambos mundos. Algunos consideramos que es perfectamente factible y que es el modelo óptimo, por lo menos para este año y el año que viene.

Entre las ventajas claras del teletrabajo se encuentran el ahorro en el tiempo de desplazamiento, evitando atascos y demoras, especialmente en las grandes ciudades. También supone un ahorro de dinero en gasolina o medios de transporte, así como en vestuario y maquillaje. Otra gran ventaja del trabajo en remoto es que permite una mejor conciliación familiar y facilita el apoyo al cuidado de dependientes. Y una mayor satisfacción del empleado redunda en una mejora de su productividad. En el apartado de desventajas, se pierde el contacto directo con los compañeros. Desvincularse físicamente de la empresa supone un problema de socialización y de estrés para muchos profesionales. Además, encontramos daños colaterales en la salud provocados por un mayor sedentarismo, fatiga visual y otros problemas relacionados con la vista, y trastornos en la alimentación, ya que no comemos más sano sino más cantidad y más a menudo. Otro factor negativo es que no todos empleados disponen de un espacio acondicionado y tranquilo para trabajar.

El sentimiento de equipo y la pertenencia se ven resentidos por el teletrabajo

Podríamos seguir valorando las ventajas y los inconvenientes del teletrabajo frente al trabajo presencial.

Analizando este último año, podemos constatar que la pandemia del coronavirus ha impulsado nuevas formas de trabajo, abriendo para las empresas diferentes posibilidades en la gestión de equipos y proyectos, maximizar beneficios y mantener la productividad. Los empleados han podido conciliar, flexibilizar la jornada y realizar su trabajo con mayor autonomía. Por otro lado, las compañías han constatado que esas ventajas se pueden traducir en productividad gracias al apoyo de la digitalización, la tecnología y una buena comunicación. Sin embargo, hay aspectos que, con un modelo de trabajo totalmente en remoto, pueden verse resentidos, como el sentimiento de equipo y la pertenencia.

El modelo híbrido de trabajo es una gran oportunidad de conservar las ventajas del trabajo presencial sin renunciar a los beneficios del trabajo en remoto y, además, garantizando las medidas de seguridad hasta que el peligro de contagio ya no exista. Es un equilibrio entre lo presencial y lo remoto, garantizando todas las herramientas que permitan que la persona pueda desempeñar sus funciones desde casa. Dependiendo de la compañía y del perfil de cada empleado, hay innumerables fórmulas de trabajo híbrido: trabajar tres días a la semana en casa y dos en la oficina, parte de la jornada en casa y parte en la empresa, teletrabajo como norma y un día de reuniones y encuentros en la oficina, etc. El modelo híbrido se adapta a todos los empleados y agiliza los procesos de trabajo, tanto para los trabajadores que prefieren tener un horario laboral fijo en el que desarrollar sus tareas como para aquellos que optan por trabajar desde casa. Además, este modelo facilita la humanización de la relación laboral. Hay que tener en cuenta que, en una empresa, las relaciones entre los empleados no solamente son relaciones de trabajo. Si el trabajo fuera 100% en remoto sería muy complicado mantener la calidad de las relaciones. Esta fórmula híbrida facilita que se estrechen los vínculos y se mantenga la cercanía, a pesar de que los equipos trabajen parte de la semana desde sus hogares, reforzando el sentimiento de pertenencia.

Desde el punto de vista de las empresas, pueden ahorrar costes ya que pueden disminuir el tamaño de las oficinas o prescindir de una oficina fija y alquilar una o dos veces por semana un espacio de trabajo. Si se puede albergar a un equipo parcialmente en un único espacio, la interacción personal mejora y facilita un mejor mantenimiento de las distancias de seguridad para hacer frente al coronavirus.

En resumen, el trabajo híbrido permite a los empleados tener una flexibilidad horaria, conservar una mayor autonomía, y una mejor conciliación de la vida laboral y personal a la vez que mantienen el vínculo con los compañeros de manera presencial uno o dos días a la semana. Para las empresas, es un modelo que impulsa la productividad y hace posible, mediante la transformación del modelo de oficina, rentabilizar al máximo su inversión.

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