Opinión

Algo falla en la explicación de los analistas

Muchas dudas en los mercados más allá de la inflación

La mayoría de los analistas sufren la presión de tener que dar una explicación a todo lo que ocurra en los mercados, cuando todos saben - sabemos - que a veces no hay un motivo concreto. En la mayoría de las ocasiones podemos identificar claramente que hay detrás de una corrección, una subida o un cambio de tendencia, pero otras - como ocurre ahora mismo - la única explicación es que el mercado espera información que le permita tomar una dirección.

Últimamente los mercados se mueven de forma lateral. La explicación "oficial" - la del consenso de analistas - es que los inversores están muy preocupados con la inflación. Aunque algo de esto hay, un análisis más detallado pone en duda esa explicación.

Conviene aclarar primero algo en lo que sé que me repito, pero que creo es fundamental ahora que la inflación es uno de los elementos que conforman la que llamo desde el mes de noviembre "Gran Rotación", idea que marca nuestra estrategia de inversión desde finales del año pasado. Esa Rotación con mayúsculas, que es consecuencia del movimiento sísmico que supone salir de un confinamiento global igual que lo fue entrar en una pandemia mundial.

Dijimos en Noviembre que el repunte de la inflación era seguro. Lo que no dijimos porque no lo sabíamos - ni sabemos todavía, aunque tenemos una opinión clara al respecto – es de si hablamos de inflación "buena" o inflación "mala". Porque la inflación es como el colesterol: hay un colesterol bueno y un colesterol malo. Y saber cuál es el que pesa más en tu organismo es vital para la salud. Con la inflación ocurre lo mismo: la estrategia de inversión es totalmente distinta si no hay inflación y, si la hay, si es "buena" o "mala".

Por explicarlo brevemente diremos que se considera inflación "buena" esa que es moderada y le gusta a los bancos centrales (2%), porque si no les gusta se remangan y tratan de reducirla, lo que no suele ser bueno para los mercados.

La cuestión es que si realmente el mercado está tan preocupado de que llegue inflación de la mala ¿cómo es posible que el movimiento lateral sea casi igual en Europa que en Estados Unidos? Si la preocupación fuera la inflación, debería notarse mucho más en Estados Unidos, porque en Europa, aunque sin duda habrá un repunte, va a costar muchísimo que alcance los niveles que puede alcanzar en Estados Unidos. Si el gran temor es la inflación, debería notarse más en la dinámica Norteamérica que en la euro esclerótica, burocratizada e híper regulada Europa, entre otras cosas porque el proceso de estímulo monetario se detendrá mucho antes en EE.UU.

Otro indicador que pone en duda que el "impasse" en el que se encuentran las bolsas se deba al temor a un fuerte repunte de la inflación en el medio y largo plazo son los tipos de interés de los bonos. Han subido, como corresponde a un repunte real de la inflación, y estamos convencidos de que seguirán subiendo según se vuelva a la normalidad. Pero no señalan una inflación tipo años 70. Evidentemente los inversores del mercado de bonos no tienen porque saber dónde va a estar la inflación dentro de un año, pero es un mercado que refleja muy bien cuáles son las expectativas.

Yo creo que el mercado es consciente de que estamos ante el cuello de botella que se forma cuando, tras un confinamiento global, la economía vuelve a la vida y se produce un desequilibrio entre la oferta y la demanda. Imagínense un comerciante que abre después de un año de cierre: lo normal es que sea prudente y no llene la trastienda de productos hasta que vea cuál es el ritmo de ventas. La inflación que vamos a tener a medio plazo, que es el dato que realmente nos interesa, dependerá de cuanto tarde en equilibrarse la oferta y la demanda.

Veremos que pesa más, si la inundación de liquidez y planes de estímulo o que estemos en una economía global, donde hay muchos países dispuestos a satisfacer esa mayor demanda, esos fletes o ese transporte que ahora resultan insuficientes. Y tampoco conviene olvidar que estamos en plena revolución digital, donde las empresas tecnológicas utilizan su mayor productividad y sus bajos precios para quitarles clientes a las analógicas y a sus competidores digitales. Muy seguro hay que estar en este entorno antes de subir precios, porque el precio podría ser quedarse fuera del mercado.

Así qué tal vez más que por temor a la inflación, la indefinición actual del mercado se deba a la simple duda de si estamos ante un cuello de botella o si la "Gran Rotación" será también "la Gran inflación"· Lo que hay que tener claro es cuáles son los indicadores adelantados que resolverán esa duda. Pero de eso hablaremos en otro artículo.

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