Opinión

Con la productividad estancada, ¿cómo llegaremos al futuro?

Productividad, un problema de nuestra economía que es preciso resolver

Las debilidades de la economía española quedan al descubierto durante esta crisis. Una de ellas es que no se ha sembrado lo suficiente para dotarnos de más y mejor productividad, lo que enlaza con el tamaño de nuestras empresas, el empeño y pedagogía que desplegar para su crecimiento junto con un marco que favorezca crecer. Y otra fragilidad viene dada por nuestro modelo productivo, el de una economía excesivamente decantada hacia los servicios, a menudo de bajo valor añadido, con lo cual no se dan alicientes para la formación y que se ha ido desindustrializando.

En España, a marzo de 2021, había 2.876.944 empresas, de las cuales pymes sin asalariados eran 1.601.769; microempresas con de 1 a 9 asalariados 1.101.334; pequeñas con de 10 a 49 asalariados 145.078; medianas con de 50 a 249 asalariados 24.009, y grandes empresas, con 250 asalariados o más, 4.754. Salta a la vista el absoluto predominio de las pymes en la composición de nuestro tejido empresarial. Concretamente, empresas sin asalariados y con hasta 9 asalariados suman 2.703.103, representando casi el 94%.

Las embestidas de la crisis actual se ceban cruelmente con los autónomos y las pequeñas y medianas empresas. Su tamaño reducido imposibilita disponer de suficientes mecanismos con los que poder resistir tantos meses, más de un año que llevamos ya de restricciones y cierres de actividades a causa del virus.

Si los rigores de la pandemia se hubieran limitado a aquellos primeros quince días de marzo de 2020, o a un mes, el dañino impacto sobre nuestras pymes hubiera sido más llevadero. La conmoción se ha agravado por la falta de ayudas directas y la ausencia de exoneraciones de impuestos y exenciones de cotizaciones sociales. La única panacea concebida por las autoridades competentes, para algunas empresas, ha sido la de engordar la bola de su deuda a través de préstamos bancarios, avalados por el ICO o no. Deudas que un día se tendrán que devolver, que está por ver si se podrán liquidar, relativas a períodos en los que no se ha ingresado un solo euro. Verbigracia, los hoteleros de Barcelona han dejado de facturar 2.100 millones de euros en los quince meses que llevamos de Covid. Decía Jordi Mestre, presidente del Gremio de Hoteles de Barcelona, que "la situación se nos hace mucho más complicada; el verano es la última oportunidad que tenemos de remontar".

El problema de nuestras pymes y autónomos radica en la brusca interrupción de los ingresos, en no hacer caja, y, en cambio, en verse obligadas a soportar los gastos fijos y de funcionamiento, con los de personal que suelen ser los de más peso, los impuestos y las cotizaciones sociales y otros de carácter operativo. Aunque esos menoscabos más que tener su origen en la pandemia han sido consecuencia directa de la gestión política que de la misma se ha hecho y, en especial, de las severas y restrictivas regulaciones adoptadas por las autoridades competentes que han supuesto una carga de profundidad para autónomos y pymes, máxime al no haberse establecido un cuadro de compensaciones económicas como se ha hecho en otros países. De tal suerte que se ha dado la puntilla a muchos miles de pequeñas empresas por la falta de interés gubernamental en socorrerlas, precipitando una trágica destrucción económica.

Otrosí, aquellas pymes enfrascadas en inversiones recientes financiadas a través de endeudamiento se han visto obligadas a tener que hacer frente a sus compromisos de pago. Lo que empezó siendo una crisis de liquidez, que solo para algunas empresas, que no todas, se procuró reparar a través de más deuda por la vía de los préstamos ICO - lo que es pan para hoy y hambre para mañana, cuando se tengan que devolver tales préstamos -, devino en algo peor: una crisis de solvencia. Y de la crisis de solvencia a la insolvencia solo hay un paso.

Por consiguiente, esa estructura empresarial en la que prevalecen empresas de reducida dimensión ha golpeado su línea de flotación, por sus condicionadas posibilidades de resistir. Esto lleva a reflexionar sobre algunos puntos, como el de procurar intensificar la dinámica de la productividad, dada la exigua evolución de la economía española y que, a la postre, deriva del insuficiente desarrollo de la productividad. Baste señalar que durante los últimos veinte años la productividad total de los factores en España ha crecido a una tasa anual promedio del 0,2%, muy inferior a la de otros países y por debajo, por ejemplo, de la tasa de Alemania o de Estados Unidos. Además, se advierten acusadas diferencias de productividad negativa entre las pymes españolas en comparación con las europeas. Con baja productividad, de no reajustar nuestra estructura económica, no tiraremos adelante y nuestra economía se irá apagando. No hace falta que hablemos de 2050…

Para obtener ganancias en productividad, además de avivar bríos y crecimientos empresariales, procurando dar más fuelle a la competencia sectorial, es preciso mejorar el capital humano y reforzar el capital tecnológico. Si nuestras pymes pudieran crecer no solo aumentaría su productividad sino también su solidez financiera.

Pero hay otros puntos sobre los que insistir. El marco regulatorio en España solo presenta obstáculos para que nuestras pymes cojan músculo. Engorrosos e interminables trámites en la creación de empresas, regulaciones muy puntillosas y burocratizadas en sectores como el comercio minorista, transporte y servicios profesionales, amén de un funcionamiento del sistema judicial que no es el más apropiado y, de remate, esa falta de voluntad de las Comunidades autónomas para reducir las trabas existentes a la unidad de mercado.

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Comentarios 6

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Facior
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Estimado profesor,

Ya estamos en el futuro. De 1936 hemos saltado a 2050 directamente.

Los políticos luchan por hacernos creer que la riqueza la crean ellos. Lo malo es que algunos se lo creen también ellos y desprecian a investigadores, ingenieros, inversores y creadores de riqueza real.

Siempre nos queda la esperanza de que llueva el maná desde el banco europeo ....el humor que no se acabe que es gratis.

Puntuación 18
#1
bcnb
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La productividad en este pais se mide por horas sentadas y calentando silla en vez de produccion real.

Sales de la oficina a las 2100 eres el mejor y el mas currante, aunque hayas estado 9 horas en facebook.

Sales de la oficina a las 1700 despues de trabajar (hacer tu trabajo), y te ven mal.

Mas tecnologia, y mas automatizacion de procesos de todo tipo.

Acabamos de lanzar la pelota a 2050 como esperando que todo se resuelva ese año. Pero no hacemos los deberes adecuados y no implementar los cambios para ello.

Reducir la administracion publica/autonomica lo maximo posible.

Gran centralizacion de instituciones/competencias (salud, etc..)

Unificacion de criterios en todo el pais.

Simplificar y simplificar y simplificar.

Y lo que no sabemos es que cada dia somos mas pobres.

Puntuación 9
#2
Nicaso
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En fin D. José María, un desastre de país. Mire, lo de la pymes está bien pero si no hay grandes empresas que tiren de gran parte de ellas poco se puede hacer si queremos ser una economía de primera división.

En cuando a la productividad, poco se puede hacer con un pueblo tan hosgazán como este. Si la productividad se midiese por las cervezas y pinchos que se consumen estaríamos en primera fila. Poco, pero que muy poco amor al trabajo hay pero si a todo tipo de ocio. Lo malo Sr. profesor es que el Estado con su telaraña subsidios nada ayuda a ello. Que tomen ejemplo del esfuerzo de los abuelos/as y de anteriores generaciones que pelearon por crear un país medio decente y cuyos herederos poco hacen por mantenerlo.

Puntuación 8
#3
Usuario validado en Facebook
Pepe Cristiano
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Lo de España bajo el actual gobierno es un desastre sin paliativos y único a nivel mundial. En la lucha de cara de perros al descubierto por el talento, básico para la nueva industria tecnológica, España es que no sólo se haya descolgado hace tiempo del tren de los más desarrollados, es que hasta los paises emergentes la están adelantando: los antiguos paises comunistas como Estonia, Eslovenia, República Checa, Polonia y ahora hasta Rumania y Bulgaría atraen más talento y crecen más en tecnología que la España de Sánchez.

Hasta el denigrado Marruecos tampoco se queda atrás, con la apertura de una ciudad tecnológica (primer hub africano) libre de impuestos, Tánger-tech y sede de multinacionales y startups superará al modelo español basado en consultoras (en el argot cárnicas/charcuteras cuyo business model es la cesión ilegal de ingenieros )

Prof de Liébana en resumidas cuentas, hasta los llamados paises tercermundistas nos van a dar hostias hasta en el carnet. Qué nos espera? pues de seguir la inercia así en el 2050 seremos el Marruecos de Europa y Marruecos la nueva china del Magreb.

Puntuación 10
#4
vio
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Me ha dejado sorprendido. Pasadas sus cifras a porcentaje quedan así: sin asalariados, el 55,7%. Microempresas de 1 a 9 asalariados, 38,3%. Pequeñas empresas con entre 10 a 49, el 5,0%. Medianas, entre 50 a 249, el 0,83%; y grandes empresas con más de 250 empleados, 0,17%. Gráficamente totalmente asimétrica. Resulta que ahora la ministra comunista bolchevique del Paro, Yolanda Díaz, quiere reducir la jornada laboral a 35 horas. Obviamente el grupo primero, sin trabajadores a su cargo hace más de 10 horas por día y posiblemente 6 o7 días a la semana. A este grupo le da igual el numero de horas, ya que suele trabajar muy por encima de este valor. Le siguen las Microempresas, con entre 1 a 9 asalariados. Se van a ver muy afectadas, y contando una media de 5 trabajadores necesitan despedir a uno de ellos para quedarse como están, es decir, pueden poner en las listas del paro a 1.101.334. Vamos por las Medianas, entre 10 a 49, pongamos de media unos 20. En este caso podrían hacer un esfuerzo suplementario y despedir a dos, que sumarían un total de 145.078 x 2 = a 290.156 personas. Las Medianas podrían despedir a 5, lo que nos daría 120.045 empleados, y por ultimo las Grandes podrían eliminar a 20, y quedarían en paro unos 95.080. En total la ministra podemita sería responsable de llevar al paro a un total de 1.101.334 + 290.156 + 120.045 + 95.080 = 1.606.615 asalariados que se van a quedar sin empleo y pasaran alegremente por su decisión a engrosar las listas del paro y las colas del hambre socialistas-comunista. Y además hablan de subir impuestos, cuando lo que hay que hacer es quitárselos para que puedan respirar y crecer. Después todos a gimotear por la precariedad laboral y el paro estructural juvenil, pero ya saben el dicho: todo gobierno que desprecia a sus empresarios está inevitablemente condenado a tener paro. Gracias por su información.

Puntuación 7
#5
Prof Gay, por favor vuelva a pedir la intervención de la UE.
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Prof Gay, por favor vuelva a pedir la intervención de la UE, al menos para detener la caída libre a la que nos ha empujado este Akelarre satánico en que se ha convertido el consejo de ministros; España deberá pasar décadas intervenida para recuperarse del desastre actual y creciente; todo lo que tocan estos seres satánicos lo convierten en muerte, ruína, odio y destrucción. No hay otra salida que la intervención ya !. Pronto será ya tarde y el Akelarre satánico sacará a España del Euro y probablemente de la UE, nos arrastran al infierno del koleta asesino satánico, que sigue activo.

Puntuación 7
#6