Opinión

El despertar de los muertos vivientes

Los acuerdos de Pedro Sánchez con Bildu hacen despertar a la vieja guardia socialista

En la sede de Ferraz y en la ejecutiva socialista los serviles súbditos de Sánchez los desprecian, se mofan de ellos y les tildan de "abuelos· y de "jubilados" que no tienen representación ni influencia territorial. Pero como reza el título de esa película de serie B, dirigida por George A.Romero, los que creían muertos parece que van empezar a despertarse.

Son nombres como los de Alfonso Guerra, Jose Antonio Madina, Joaquín Leguina, Nicolás Redondo Terreros o el ex alcalde de La Coruña Paco Vázquez quien acaba de anunciar que va a empezar un "movimiento cívico" con cargos y ex cargos del PSOE para parar a Sánchez. Los "barones" Lambán, Vara o García Page, de momento no. Lo suyo, como me comenta en veterano y destacado ex diputado, "es hablar con la boca chica" pero seguir sometidos a los dictados del César Imperator de Moncloa. Como tampoco se espera a los ministros Calviño, Escrivá o Margarita Robles, que en privado se mesan y los cabellos y se escandalizan del cada vez mayor protagonismo de Podemos y el ignominioso pacto con los herederos de ETA, pero que no se mueven por miedo a perder la silla en una próxima remodelación ministerial.

De momento son sólo los primeros pasos de un camino para parar ese proyecto de demolición del Estado o de "tumbar el régimen" y la Constitución, que es el objetivo de Unidas Podemos, Esquerra Republicana y Bildu, al que se han sumado Sánchez y el sanchismo. Tampoco sabemos cual será al final su recorrido, pero parece que las cesiones a los independentistas en la aberrante ley Celaá de Educación y el acuerdo presupuestario en Madrid y en Navarra con Bildu han colmado el vaso de la paciencia de aquellos socialistas que aún conservan la dignidad y se mantienen fieles a la democracia. Porque esta vez Pedro Sánchez y su mentor Iván Redondo, del brazo de Pablo Iglesias, han cruzado una línea roja hasta ahora infranqueable e impensable, la que está trazada con la sangre de los más de 850 asesinados por ETA, entre ellos destacados socialistas.

Pero no sólo empiezan a moverse en el PSOE. También la opinión pública parece que empieza a reaccionar. Los datos del último Electopanel, del sábado 14 de noviembre, sólo dos días después de consumarse el pacto con Bildu, muestran un goteo de apoyos al centroderecha con una subida de cuatro escaños del PP con respecto al sondeo de una semana ante hasta totalizar 89 diputados y el 20,8% de los votos. En contraste el PSOE de Sánchez, aunque todavía mantiene un 26,7% de sufragios, bajaría hasta 111 escaños en el Congreso, 9 menos de los que dispone ahora. Al igual que Unidas Podemos que perdería dos diputados respecto al sondeo precedente.

Vox se mantendría en 63 escaños y un 17,4% de votantes, que sumados a los 89 del PP, los 10 que le dan a Ciudadanos, más los cuatro de Navarra Suma, Foro Asturias y Coalición Canaria, dejarían al centro derecha a sólo 9 escaños de la mayoría absoluta, y con tendencia al crecimiento.

Como expone Nicolás Redondo Terreros en su espléndido comunicado dirigido a los socialistas de toda España, aquellos que "ya que no pueden salvar la dignidad colectiva del partido salven la suya. Digan donde puedan que no están de acuerdo con los pactos con Otegui. En ocasiones es más importante decir un rotundo no que callar…, lo primero es una expresión de valentía, lo segundo una cobardía incompatible con la democracia. Diciendo no defienden al PSOE, su mejor historia.

Y esos a quienes los amansados o los ignorantes les califican de jubilados y de abuelos, que miren Estados Unidos y a Joe Biden y piensen que a los 77 años todavía se puede dar la batalla al populismo y ganar la Presidencia. Si se quiere.

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