Opinión

El nuevo código ético que BBVA necesita

BBVA ha incumplido su propio código ético.

El sumario de la investigación sobre la presunta relación de BBVA con el excomisario Villarejo delata hasta 15 incumplimientos del propio código ético de la entidad, acaecidos en su cúpula.

El repertorio de irregularidades abarca desde cuestiones tan básicas como la conservación debida de documentos hasta aspectos de gran importancia en las relaciones de la entidad con los medios de comunicación o la Justicia. Corresponderá a los magistrados dirimir las responsabilidades penales de estos comportamientos. Lo que ya está claro es que son prácticas éticamente reprobables que exigen a BBVA una completa revisión de sus códigos de gobernanza. No cabe otra actitud en unos tiempos en que la responsabilidad corporativa es innegociable para supervisores e inversores.

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