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Santander lanza una edición nacional de su programa de 'mentoring' 'Mujeres con S'

  • El desarrollo profesional de la mujer, pieza clave en su estrategia por la igualdad
Imagen: eE.
Madrid

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, Banco Santander España ha extendido al ámbito nacional su programa de mentoría Mujeres con S. Esta iniciativa, que persigue reforzar el liderazgo de las mujeres, ha celebrado desde 2018 varias ediciones regionales, en Extremadura, Murcia, País Vasco, Cataluña o Baleares.

Mujeres con S persigue dotar de los recursos y herramientas necesarios a aquellas mujeres que quieren ascender a un puesto directivo en su organización, emprender su propio proyecto o desarrollarse dentro de su sector. Para ello, el banco las pone en contacto con profesionales de alto nivel -principalmente mujeres-, con experiencia directiva o emprendedora y una amplia red de contactos, de manera que puedan definir su estilo de liderazgo y trazar un plan bien fundamentado para alcanzar sus metas.

Al finalizar el programa, las mentoras habrán recibido formación y titulación homologada por la Red de Mentoring de España y las mentorizadas, el acompañamiento necesario para avanzar en su camino. Hasta la fecha y tras cinco ediciones regionales, Mujeres con S ha acompañado y formado a más de 1.000 participantes. Más información en: www.mujerescons.es.

El programa, que tiene una duración de cinco meses, se enmarca en la estrategia de Santander Generación 81, el proyecto del banco que impulsa la visibilidad de modelos de referencia femeninos, la educación, el empleo y el emprendimiento en igualdad. El nombre de Generación 81, que incluye también una oferta de productos financieros específicos, hace referencia al año en que se completa el reconocimiento de la igualdad en la gestión de las finanzas entre hombres y mujeres en nuestro país.

Hasta la fecha y tras cinco ediciones regionales, 'Mujeres con S' ha acompañado y formado a más de 1.000 participantes

Celebrado por las Naciones Unidas desde 1975 y proclamado por la Asamblea en 1977, el Día Internacional de la Mujer encuentra sus orígenes en las manifestaciones de las mujeres que, especialmente en Europa, reclamaban a comienzos del siglo XX el derecho al voto, mejores condiciones de trabajo y la igualdad entre los sexos.

En España, la llegada de la democracia y la aprobación de la Constitución de 1978 propician la promulgación, en mayo y julio de 1981, de dos leyes históricas sobre filiación, patria potestad y régimen económico del matrimonio que cimentan la plena igualdad jurídica entre hombres y mujeres.

La diversidad como riqueza

Este principio está en la base del planteamiento estratégico de Banco Santander que reconoce la diversidad social como un valor en sí mismo. La entidad aspira a reflejar dicha diversidad en su plantilla no solamente para atraer, desarrollar y retener a los mejores profesionales, sino como algo imprescindible para comprender mejor las necesidades de un mundo en constante cambio y prestar, en consecuencia, un mejor servicio a la sociedad en su conjunto.

La manera principal de canalizar dicha diversidad -sea visible o invisible, de género o raza, o de valores y creencias- es a través de la inclusión y la igualdad de oportunidades como "prioridad estratégica". En este contexto, el grupo promueve diferentes iniciativas para garantizar la igualdad de género, cuyos resultados tienen ya un reflejo concreto en cifras. Así, el 54% de la plantilla del grupo son mujeres, como lo son el 40% de los miembros de su consejo de administración. El banco se había comprometido a que, en 2025, entre el 40% y el 60% de sus consejeros fueran mujeres.

El 54% de la plantilla del grupo son mujeres, como lo son el 40% de los miembros de su consejo de administración

Entre los compromisos de Santander destacan también el de alcanzar un 30% de mujeres en posiciones de liderazgo antes de 2025 (hoy es el 23,7%); la equidad salarial de género para esa fecha y seguir adoptando medidas de flexibilidad y conciliación de la vida personal y laboral.

El banco fue pionero en la implantación, en 2015, de lo que denomina flexiworking, que permite a los empleados compaginar la vida personal y profesional, una forma de trabajar que mejora la eficiencia y la productividad, basada en la autonomía y la responsabilidad, y que evalúa el trabajo a partir de objetivos y resultados. Consiste en una serie de medidas, tanto formales como informales, con respecto a dónde, cuándo y cuánto se trabaja. Dónde incorpora elementos como el trabajo a distancia o desde casa. Cuándo considera la jornada continua, horarios flexibles de entrada, salida y de descanso y horarios alternativos. Cuánto se refiere al trabajo a tiempo parcial, permisos especiales, vacaciones flexibles y trabajo compartido, entre otros. El objetivo es fomentar la gestión práctica del tiempo, así como utilizar tecnologías que ayuden a organizar mejor el trabajo y mantener el derecho a la desconexión.

Más concretamente, en el ámbito de la conciliación, Santander introdujo a comienzos de 2020 un estándar mínimo de paternidad y maternidad para todos los trabajadores del grupo en todo el mundo, que mejora las legislaciones locales en varios de los países en los que opera. Este y otros esfuerzos han sido objeto de reconocimiento por diferentes publicaciones internacionales, como el Índice de Igualdad de Género de Bloomberg, o la revista Euromoney, que considera a Santander el mejor banco para la diversidad e inclusión 2020.

El banco tiene, además, el compromiso de extender estos valores corporativos a toda la sociedad. En esta tarea, una de las palancas principales es su apuesta por la educación superior, que desarrolla a través de Santander Universidades desde hace 25 años y que le distingue del resto de entidades financieras del mundo. La entidad ha destinado un total de más de 2.000 millones de euros y ha concedido más de 630.000 becas desde su puesta en marcha.

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