
El Perte de automoción tan solo ha movilizado 877,2 millones de euros de los 2.975 millones con los que contaba la convocatoria. Pero estos fondos no se han repartido de una manera equitativa.
País Vasco ha sido la comunidad autónoma en la que más proyectos se han visto beneficiados por estas ayudas europeas. Pese a ello, Cataluña ha sido la comunidad que más fondos ha recibido, ya que ha aglutinado más de la mitad de los fondos, con el 57,6% del total y 505.227.062 euros para los proyectos de Seat y el hub de descarbonización.
"Cataluña estará en primera línea en la asignación del Perte", dijo la pasada semana el secretario general de Industria, Raül Blanco, en un acto celebrado en Barcelona. Y así ha sido. Dos de los tres proyectos con mayores ayudas tienen una fuerte implementación en el territorio. El plan de Volkswagen para electrificar sus fábricas españolas obtuvo 397 millones y tendrá un impacto directo sobre la planta de Seat en Martorell (Barcelona). Mientras, el hub de descarbonización que pretende reindustrializar la antigua Nissan en Zona Franca obtuvo otros 107 millones; una cifra supeditada eso sí a que consiga los avales bancarios exigidos por el Gobierno.
Volkswagen captó hasta el 45% de los 877 millones de euros repartidos. No ha desglosado públicamente como repartirá los incentivos, pero sí es conocido que su proyecto tiene tres patas: una gigafactoría de baterías en Sagunto (Valencia) y producir vehículos eléctricos en la planta de Seat en Martorell y en la de Volkswagen en Landaben (Navarra). Es todavía complicado saber qué porcentaje de los fondos se destinará a Cataluña, pero sí es posible saber la inversión total que el conglomerado alemán plantea. El exconsejero delegado de la organización, Herbert Diess, señaló hace un año que el coste de electrificar Martorell alcanzaba los 2.400 millones.
El tercer consorcio que más fondos recibió fue el hub de descarbonización que encabezan QEV y B-tech; un proyecto con más incertidumbres que certezas. El plan: fabricar vehículos comerciales para terceros. Obtuvo 107,8 millones, pero está pendiente de obtener los avales bancarios necesarios, algo que todavía no ha conseguido y que negocia con Banco Santander, Bankinter, Caixabank y BBVA.
Lograr financiación privada ha sido hasta ahora el gran debe de un grupo de compañías que, de la mano de la logística Goodman, parte como favorita para quedarse con la antigua Nissan Zona Franca. Sin embargo, el dinero conseguido por ahora sale de la firma australiana y de los fondos europeos.
Las estimaciones actuales quedan ya lejos de las realizadas hace meses, cuando desde la entidad diseñaban un paquete de inversión privada de 800 millones acompañado de otros 200 millones de fondos públicos.
Quedó fuera del reparto el fabricante de motos Rieju, que pretendía erigir un centro para la construcción de vehículos ligeros eléctricos. En su resolución, el Ministerio de Industria se limitó a decir que "no cumplía con los requisitos de la estructura de la propuesta al contenido del mínimo de Perte_VEC exigidos en la convocatoria". El punto de conflicto fue el proyecto de digitalización, que no era suficientemente integrador.

Euskadi ha sido una de las comunidades más 'escuchadas' en el Perte_VEC, ya que de los 10 proyectos aprobados por el Gobierno cuatro corresponden a iniciativas de agrupaciones empresariales vascas. Así, de la inversión adjudicada en esta primera convocatoria, 877,2 millones de euros, las iniciativas del País Vasco captan casi el 27% del total, es decir, unos 236 millones.
El proyecto 'estrella' vasco en el Perte_VEC corresponde al presentando por Mercedes-Benz España, que logra 170,8 millones y es el segundo en cuanto a cuantía economía de los 10 proyectos aprobados. Las ayudas se destinarán a la transformación de su fábrica de Vitoria (Álava) para desarrollar y producir un monovolumen premium eléctrico. En agosto y de forma provisional, tenía garantizados 159 millones. A este presupuesto habrá que sumar, además, los 1.200 millones de inversión que destinará la propia Mercedes-Benz.
Otro de las propuestas aceptadas es la de Sapa, empresa vasca dedicada a la fabricación de elementos para vehículos militares y que llevará a cabo el desarrollo y producción de tecnología eléctrica para el sector civil. Esta compañía, que ha entrado en el capital del fabricante de motores aeronáuticos ITP Aero y en el de la tecnológica Indra, recibirá casi 33 millones.
El fabricante de autobuses Irizar trabajará en el desarrollo de autobuses eléctricos dentro de su proyecto 'Capital' y dispondrá de 24,2 millones de los fondos europeos. A Irizar le acompaña Iberdrola como socio energético, junto a empresas vascas como Cidetec, Jema Energy o Datik.
El último de los beneficiados de Euskadi es el proyecto de Fagor Electrónica, que contará con 8,8 millones para investigar y desarrollar vehículos eléctricos de uso profesional, una cifra algo superior a los 7 millones inicialmente previstos.
Valencia y Castilla y León
La industria automovilística de Comunidad Valenciana era una de las se las prometía más felices con la lluvia de millones prevista con el Perte. De hecho, en la resolución provisional aprobada en agosto, los proyectos liderados desde Valencia habían logrado el 19% de los fondos asignados. Y eso sin incluir el dinero incluido en el proyecto de Seat-Volkswagen que se destine a la gigafactoría de baterías de Sagunto, sobre la que el Perte también ha sembrados sus dudas. Sin embargo, la resolución definitiva modificó por completo la asignación: apenas representa el 3,2% del dinero total con un único proyecto liderado desde la región.
La marcha atrás de Ford ha dejado como única iniciativa liderada por la filial valenciana del fabricante de componentes Faurecia (Forvia tras su integración Hella), junto a dos de las mayores industrias auxiliares del automóvil valencianas, el fabricante de piezas de estampación Grupo Segura y el grupo de inyección de plástico Industrias Alegre, además de la empresa de tecnología de tráfico y seguridad vial Etra. Su proyecto, bautizado como Ecomóvil23 y que suma 56 empresas, centros tecnológicos y administraciones ha logrado ayudas por 28,24 millones de euros, la casi totalidad como subvención.
En Castilla y León, solo Renault se ha presentado al Perte_VEC. La multinacional, con dos fábricas en Valladolid y otra en Palencia, además de una planta en Sevilla, recibirá 40 millones de euros, algo más de los 74 millones solicitados.
Además, por parte de Stellantis, Opel España ha copado el 5,9% de los fondos para la planta de Figueruelas; mientras que Peugeot Citroën Automóviles España ha logrado 15,1 millones para un proyecto en las plantas de Vigo y Madrid, el 1,7% del total.