Bolsa, mercados y cotizaciones

Portugal está de moda: cuatro dividendos lusos a los que no dar la espalda

  • La economía de Portugal llama la atención y el inversor cruza la frontera

En los últimos años, España observa a su vecino con una cierta admiración por las señales positivas que desprende su economía. Portugal ha acabado prácticamente con el déficit, ha comenzado a reducir su deuda pública, ha colocado la desigualdad económica en mínimos de los últimos años y ha llevado la tasa de paro a niveles de 2004. Además, el país ha devuelto de forma anticipada el rescate que solicitó al FMI en 2011.

Portugal está de moda y algunas de las mayores compañías que cotizan en el PSI-20, el índice de referencia luso, ofrecen un dividendo muy apetecible para el inversor. "El principal punto atractivo que vemos en la bolsa portuguesa es su abandono por parte de la gran mayoría de los inversores. Eso hace que existan algunas muy buenas compañías que están totalmente olvidadas por el mercado y que acaban por ser muy buenas oportunidades para inversores de largo plazo como nosotros", explican desde el equipo gestor de Magallanes Value Investors.

A finales de junio, su fondo Iberian Equity tenía un 22,7% invertido en empresas lusas, entre ellas, NOS, Sonae y CTT Correios dos Amorim. Las previsiones para este año del consenso de mercado indican que la rentabilidad por dividendo de la acción de NOS, el segundo operador de telecomunicaciones portugués, alcanzará el 6,54% -un valor que acumula una capitalización bursátil próxima a los 3.000 millones de euros-.

"Lo que nos gusta en NOS es el entorno competitivo muy benigno en Portugal y la fuerte generación de caja de la compañía, que se traducirá en una fuerte subida de la remuneración a los accionistas en el futuro", destacan desde Magallanes.

No obstante, hay pagos todavía más rentables en Portugal. Es el caso de dos empresas que se dedican a la elaboración de pasta de celulosa, el cultivo de bosques y la fabricación de papel, como Altri, con sede en Setúbal, cerca de Lisboa, y Navigator, localizada en Oporto, equivalentes al Ence español. La primera, Altri, recibe una recomendación de mantener, según el consenso de mercado que recoge FactSet, y presenta la rentabilidad por dividendo más elevada de la bolsa portuguesa, estimada en un 9,67% para 2019, teniendo en cuenta a las firmas con mayor valor bursátil.

Por otro lado, The Navigator Company, heredero de Portucel Soporcel, es uno de los principales productores de papel fino del mundo, elaborado a partir de la corteza del eucalipto. La rentabilidad de sus pagos se prevé del 8,56% para este ejercicio, lo que unido a una clara recomendación de compra suscita la atención de inversores y gestores.

Aunque ahora mismo no es una estrategia de inversión para el equipo de analistas de Buy & Hold, sí lo ha sido en el pasado. Antonio Aspas, socio de la gestora valenciana, destaca el hecho de que Navigator sea un fabricante de pasta de celulosa y a su vez de papel y considera que es una opción más atractiva que la gallega Ence, ya que ésta "es más cíclica porque no está integrada y sufre más en épocas de crisis". Donde sobresale la una sobre la otra, esto es, la portuguesa sobre la española, es en "la creación de valor a largo plazo de Navigator en los últimos diez años, así como el aumento de casi un 50% del beneficio por acción en la última década", argumenta Aspas, quien define el crecimiento de la firma lusa como más estable que el de Ence, aunque no reporte un crecimiento del beneficio potente.

No obstante, tampoco conviene renunciar a un valor como Ence, que por ahora recibe un claro consejo de compra y ofrece una rentabilidad por dividendo del 5,87% en 2019 -y lo que es más, sus beneficios se compran con descuento frente a los de Navigator: 8,9 veces frente a las 10 veces de la firma portuguesa-.

Pero más allá de compañías concretas con pagos rentables, como también es el caso de Redes Energéticas Nacionais (REN) -que gestiona el sistema público de distribución de electricidad- y cuya rentabilidad por dividendo estimada supera el 6,84%, la salud de la economía portuguesa ha seducido a la comunidad inversora.

"Ha sorprendido que, a pesar de gobernar la izquierda desde hace años (la coalición de Partido Socialista, Partido Comunista, Bloco de Esquerda y Partido Ecologista Os Verdes) han logrado reducir la deuda, los bonos portugueses a diez años cotizan al mismo nivel que los de España y la economía crece", subraya Antonio Aspas.

De hecho, la rentabilidad de la deuda soberana portuguesa a una década supera ligeramente a la española, ya que la lusa ofrece un rendimiento del 0,33 frente al 0,24%, a fecha del 4 de julio.

Los mejores pagos de España

El Duero, o el Douro, como lo conocen los portugueses, sirve de frontera entre España y Portugal, entre la provincia de Zamora y la región de Bragança. Y es ahí, en el tercer río más largo de la península ibérica, el punto en que ambos países dejan de darse la espalda y empiezan a estrecharse la mano. En España, el inversor también puede encontrar dividendos con una rentabilidad muy apetecible, como es el caso de BME, Repsol, Enagás o Bankia, superior al 6% previsto para este año.

De las diez compañías cotizadas de la bolsa española con los pagos más rentables, entre aquellas con un tamaño en bolsa superior a los 1.000 millones de euros, sólo una, Repsol, recibe una recomendación de compra del consenso de mercado. Por su parte, CaixaBank, Mediaset y Sabadell obtienen un mantener y Bankia, Endesa, BME y Enagás reciben un consejo de vender.

Sin embargo, mientras que la rentabilidad por dividendo del 6,11% de Bankia no se cuestiona porque cuenta con excedente de capital, hay analistas que ponen en duda el rendimiento estimado para Mediaset y Banco Sabadell. En el caso del banco catalán, que ofrece un pay out de entre el 30 y el 40%, la estimación de dividendo ha caído un 28,5% entre 2018 y 2021 por el descenso de los beneficios previstos.

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