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El inesperado vencedor de la guerra en Gaza: el petróleo engrasa la máquina bélica rusa y da aire a Putin

  • Los ingresos por petróleo de Rusia vuelven a subir con intensidad en abril
  • Moscú está disparando sus exportaciones de crudo por vía marítima
  • Rusia espolea a Irán para que el conflicto gane intensidad 
Dos niños palestinos observan su escuela, destruida durante la ofensiva de Israel. Foto: Reuters

No resulta fácil de reconocer desde Occidente, pero lo cierto es que la economía de Rusia está resistiendo mucho mejor de lo que cualquier institución había pronosticado cuando comenzó la guerra en Ucrania. Al ingenio de Rusia para 'sobrevivir' a las sanciones ahora se le une otro factor que, de rebote, está beneficiando por varios canales a la imagen y la economía de Rusia. La guerra en Gaza y las crecientes tensiones entre Israel e Irán están poniendo todo el foco mediático en aquella región (ahora los 'malos' son otros), mientras se calienta el precio de unas materias primas que dan de 'comer' a Rusia y a su ejército. Todo ello está generando un ganador inesperado de esta guerra que se libra en Oriente Medio: Vladímir Putin.

El propio Fondo Monetario Internacional (FMI) admite que Rusia está logrando esquivar buena parte de las sanciones para incrementar sus ingresos por petróleo. "Rusia está aumentando sus exportaciones de petróleo gracias a la creciente flota de petroleros no alineados con Occidente que transportan petróleo ruso y el establecimiento por parte de Rusia de su propio seguro marítimo, que contribuyó aún más al suministro mundial de energía".

El FMI se ha visto obligado revisar al alza una vez más las previsiones de crecimiento para Rusia, que ya se expandió un 3,6% en 2023, rompiendo todas las previsiones, y se expandirá un 3,2% este 2024, según revela el último informe del Fondo Monetario Internacional, publicado este martes. Ese crecimiento del PIB más que triplica el raquítico 0,8% que pronostica el FMI para una eurozona que ha impuesto las sanciones, junto a EEUU, a la economía de Rusia. Resulta cuando menos curioso que el país sancionado sea el que presente una mayor fortaleza económica.

La guerra en Gaza y las tensiones (más que tensiones, ataques y respuestas) entre Israel e Irán están dando alas al petróleo, lo que a su vez favorece de forma indirecta a Rusia. Rusia ha informado en abril de un fuerte aumento en los ingresos en el primer trimestre debido en parte a pagos extraordinarios de impuestos y al aumento de los precios del petróleo. Rusia observó una "dinámica positiva sostenida" en el flujo de dinero hacia el presupuesto federal, según un comunicado del Ministerio de Finanzas a principios de abril. Los ingresos durante los tres meses hasta marzo ascendieron a 8,7 billones de rublos (94.000 millones de dólares), un aumento del 53,5% en comparación con el mismo período del año pasado, según datos del ministerio.

La economía del país ha resistido las dolorosas sanciones impuestas por Occidente y ha logrado crecer con intensidad en los últimos trimestres. Ahora, Moscú está encontrando la forma de esquivar los ataques de los drones de Ucrania a sus refinerías, aunque para ello está poniendo en peligro el pacto petrolero con la OPEP. Rusia está disparando sus exportaciones de petróleo por mar para incrementar sus ingresos en un momento clave de su guerra contra Ucrania.

Los flujos de crudo por vía marítima (transportados en buques petroleros) de Rusia en la semana hasta el 14 de abril aumentaron en 560.000 barriles por día a 3,95 millones, alcanzando el nivel más alto desde mayo de 2023. El promedio de cuatro semanas, menos volátil, también se disparó, con un aumento de alrededor de 250.000 barriles por día hasta los 3,66 millones, el número más alto desde junio. Estos datos recopilados por Bloomberg muestran prácticamente en tiempo real qué está haciendo Rusia con su petróleo. De una forma burda y esquemática, pero muy visual, Moscú está inundando el mar con su petróleo ante los problemas que sufren sus refinerías.

El aumento de los flujos, combinado con los mayores precios del crudo de los Urales, están impulsando los ingresos petroleros de Moscú. El valor bruto de las exportaciones de crudo aumentó a 2.150 millones de dólares en los siete días hasta el 14 de abril desde los 1.820 millones de dólares de la semana anterior. Por otro lado, los ingresos medios de las últimas cuatro semanas se incrementaron en 170 millones de dólares, hasta los 1.920 millones de dólares por semana.

El último repunte del precio del petróleo tendrá probablemente un impacto positivo general en Rusia, consideran Nicholas Farr y Liam Peach, analistas de Capital Economics. El crudo de los Urales se sitúa actualmente en 83 dólares, cerca de su nivel más alto desde mediados de 2022 y por encima de los 60 de principios de año, el límite impuesto por el G-7 y la UE. "En rublos, que es lo que importa para los ingresos presupuestarios del gobierno, los precios del petróleo son un 35% más altos que la media desde que empezó la guerra", precisan estos estrategas.

La subida del petróleo

"Los altos precios del petróleo son clave para la estabilidad macroeconómica de Rusia y permitirán al gobierno intensificar el esfuerzo bélico sin un deterioro importante de las posiciones presupuestaria y por cuenta corriente", avanzan los estrategas de Capital Economics, quienes constatan que las noticias ya se han vuelto más favorables para Rusia.

Las cifras presupuestarias publicadas la semana pasada muestran que, si bien el gasto público federal aumentó un 20% interanual en el primer trimestre, esta subida se vio compensada con creces por el aumento de los ingresos fiscales procedentes del petróleo y el gas (79% interanual) y de los ingresos no energéticos (43% interanual). Como resultado, el déficit se redujo al 1% del PIB en términos de 12 millones de euros en marzo. Las cifras de la balanza por cuenta corriente correspondientes al primer trimestre de esta semana arrojaron un superávit de 22.000 millones de dólares, frente a los 16.000 millones de hace un año.

"Si los precios del petróleo mantienen sus ganancias, las posiciones fiscal y exterior de Rusia podrían recibir un nuevo impulso en el segundo trimestre. Aunque esperamos que el crudo de los Urales caiga por debajo de los 70 dólares a finales de año, creemos que los ingresos fiscales por energía se estabilizarán en niveles bastante altos este año. Esto podría dar al Gobierno más margen para ampliar el gasto militar", afirman Farr y Peach. "La economía sigue creciendo a un ritmo impresionante", aseguraba hace dos semanas la gobernadora del Banco de Rusia, Elvira Nabiullina, a los legisladores rusos en un discurso.

BCA Research: "Rusia hará todo lo posible para envalentonar a Irán, al tiempo que reduce las exportaciones de energía para hacer subir los precios"

Este viento de cola que vuelve a encontrar Rusia con lo ocurrido en Oriente Medio está detrás de la posición que está tomando el Kremlin. Si en público se expresa intranquilidad por los últimos acontecimientos (enfrentamiento directo entre Israel e Irán), entre bambalinas estaría azuzando a Teherán. "Rusia está actuando como saboteador, probablemente haciendo todo lo posible para fomentar la inestabilidad en Oriente Próximo y socavar la administración Biden en EEUU", señala Matt Gertken estratega jefe de Geopolítica en BCA Research.

"Rusia hará todo lo posible para envalentonar a Irán, al tiempo que reduce las exportaciones de energía para hacer subir los precios. Los conflictos en Oriente Medio aumentan el precio del petróleo, debilitan a Europa, dividen a EEUU y restan atención militar estadounidense", profundiza Gertken. El gran objetivo de Moscú, reseña el experto, es la victoria en Ucrania y, por tanto, que el Partido Republicano vuelva al poder en EEUU, ya que sería más probable que redujera el apoyo a Ucrania. "Trump también aumentaría las tensiones en el seno de la OTAN", recuerda Gertken.

El equipo de analistas liderado por Gertken dibuja la hoja de ruta que podría seguir el Kremlin en los próximos meses: "Rusia ha tomado el 18% del territorio de Ucrania, pero aún no ha conseguido la victoria. Las potencias occidentales aún podrían apoyar una contraofensiva ucraniana en 2025, recuperar algo de territorio e intentar que Ucrania entre en la OTAN. El segundo y tercer trimestre ofrecen a Rusia la última oportunidad de evitar este resultado, impidiendo que los demócratas ganen la Casa Blanca. Por lo tanto, Rusia lanzará una nueva ofensiva militar para aprovechar su ventaja en Ucrania, al tiempo que reducirá las exportaciones de petróleo para hacer subir los precios, alimentar su ejército y socavar la administración Biden".

Solo una china podría meterse en el zapato de Putin: la inflación. "Unos precios del petróleo más elevados apoyarían tanto la situación presupuestaria como la de la balanza por cuenta corriente, pero una política fiscal más laxa no haría sino reducir la capacidad excedentaria de la economía y podría avivar aún más las presiones inflacionistas en Rusia", avisan desde Capital Economics.

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