Bolsa, mercados y cotizaciones

El cambio de paradigma que amenaza con sacudir Wall Street: una "nueva era" bajista del dólar

  • Los expertos temen que un dólar desataría una corrección en Wall Street
  • La duda es si el aterrizaje suave de la Fed mantendrá al alza la divisa

Wall Street parece atrapado en una espiral alcista que no tiene fin. Este 2024 el S&P 500 sube un 10% y ya supera el 30% en los últimos 12 meses. Primero la euforia por la IA y las siete magníficas, luego la ilusión por el recorte de tipos, la fortaleza económica... Una sucesión de acontecimientos han ido agregándose e impidiendo que esta subida se detenga. Sin embargo, ya hay quien piensa que los principales índices de EEUU necesitan una corrección, que los avances han ido demasiado lejos y que ahora toca un potente retroceso para 'volver a la realidad'. El desencadenante de este giro sería el final de uno de los grandes baluartes detrás del 'boom' de la bolsa, la fortaleza del dólar.

Morgan Stanley ha sido el último en advertir a sus clientes de que "deben prepararse para un cambio de era en el dólar estadounidense". Lisa Shalett, analista de la firma, defiende que el dólar fuerte "ha sido clave para combatir la inflación" y, al reducir ciertos costes, "también ha ayudado a mantener las condiciones financieras relativamente relajadas, compensando parte del impacto restrictivo de las alzas de tasas de la Reserva Federal e impulsando a las acciones". En ese sentido, la analista señala que "los acontecimientos recientes sugieren un cambio de era, donde el dólar está empezando a debilitarse". En consecuencia, ha recomendado una mayor exposición a materias primas y acciones internacionales para evitar una corrección en Wall Street.

El dólar ha subido un 3,33% desde finales de diciembre frente al conjunto de monedas del mundo (Dollar index). Aún está un 8,48% por debajo de sus máximos de 2022, donde la subida eléctrica de tipos de interés de la Fed llevó al dólar a la paridad con el euro. Sin embargo, el dólar se mantiene aún fuerte comparado con los últimos años. Concretamente, el billete verde es un 11% más caro que en 2021 y un 5% más que sus niveles prepandemia. Ahora los expertos, en su mayoría, dan por hecho que el mercado está a las puertas de un ciclo de caídas que tendrá un impacto en los mercados.

En cualquier caso, un dólar fuerte es un arma de doble filo, pues afecta negativamente a las empresas con negocios en el extranjero y, dado que el 40% de los ingresos del S&P 500 provienen de mercados fuera de EEUU, esto supone un lastre clave para las ganancias de muchos de ellos. Con un dólar más barato podrían vender en el exterior de forma más rentable. Sin embargo, desde US Bank señalan que este 'golpe cambiario' de un dólar fuerte "apenas ha afectado a las ganancias de las compañías". Desde S&P Global señalan que aunque hay empresas perjudicadas, "en promedio un dólar en alza no es perjudicial para la mayoría de acciones, dado que las pequeñas compañías se ven menos afectadas y las grandes cubren movimientos cambiarios". Al margen de esto, la agencia señala que la energía es un factor clave y un dólar fortalecido ejerce una presión a la baja".

Sin embargo, los analistas de Rob Haworth, analista de US Bank señala que este factor ha desincentivado la inversión de renta variable extranjera. "Si un inversor compra acciones del índice MSCI de la UE, se encuentra con que este índice generó en 2024 un 5,87% en moneda local, para un inversor estadounidense la rentabilidad fue solo del 3,62%, una monedamás fuerte ha debilitado su inversión en el extranjero". En resumen, la fortaleza del dólar ha sido testigo de cómo cada vez más dinero se concentraba en todo tipo de activos en EEUU, desde bonos hasta acciones.

Más allá de ser una causa, la fortaleza del dólar habla de que los activos denominados en esta divisa, como la bolsa estadounidense, se han convertido en "una refugio seguro que genera demanda masiva", según explica Charles Schwab. "Los valores relativos de las monedas reflejan el flujo global de fondos", dice Haworth. "Cuando el dólar se fortalece, significa que está fluyendo más dinero extranjero hacia Estados Unidos que al revés". En ese sentido un 'dinero' fluyendo hacia fuera de Estados Unidos puede suponer un cambio de paradigma para los mercados de renta variable, con una potencial corrección.

Desde UBS también apuestan por una corrección en los próximos meses en los que hablan de que "aunque esperamos que la economía de EEUU siga manteniéndose fuerte, creemos que acabará debilitándose a medida que se acerquen los recortes en los tipos de interés". En ese sentido, señalan a 'oriente' como uno de los factores clave, en particular a Japón. "Las medidas del banco central del país hacia la normalización afectará claramente al dólar.

Japón y otros bancos

El foco que se lleva el 'país del sol naciente' viene de los últimos movimientos del Banco de Japón, que protagonizó la semana pasada un auténtico cambio de era. La institución monetario lanzó la primera subida de tipos de interés desde 2007, poniendo fin de esta manera a siete años consecutivos en los que el 'precio del dinero' se encontraba en territorio negativo. Actualmente situados en la horquilla al 0%-0,1% lo que, aunque no ha provocado un repunte frente al dólar, los expertos anticipan que vivirá un potente rebote cuando EEUU empiece a recortar tipos. Desde 2022 esta divisa ha caído un 31% frente al dólar.

Sin embargo, el caso de Japón es solo un ejemplo del cambio de paradigma que se producirá con distintos bancos centrales, en particular en esta región del país. Desde Swiss Re esperan que Vietnam se sume a las subidas de tipos, mientras que "Australia y Singapur mantengan políticas estrictas y Corea del Sur, Nueva Zelanda y Filipinas, retrasen sus recortes de tipos a la recta final de 2024". Otras regiones como Europa seguirán una estela de recortes parecida (o incluso mayor que la Fed), lo que parece ofrecer en ese sentido más margen para una clara caída en el intercambio. Sin embargo, en el cómputo general, el dólar saldría perdiendo en comparación al conjunto general de divisas.

¿Cambio de era?

Desde JP Morgan coinciden en que más que un cambio de dirección, estamos hablando de una 'caída a cámara lenta'. Según los analistas de la firma, el actual escenario de 'aterrizaje suave' mantendrá el "crecimiento resistente, pero lento respecto a las cifras excepcionales que se han venido registrando, todo mientras la inflación cede". Todos estos factores se traducirán en "una depreciación gradual". Esta caída tendrá una relación directa si, tal y como piensan, "Europa y Asia rebotan, saliendo de la recesión", una situación que "respaldará a sus divisas frente al dólar".

Aunque no todo el mundo está de acuerdo. Un ejemplo de ello es el último informe de divisas de Deutsche Bank en el que no solo apostaban por una caída, sino que ven una revalorización del dólar. "El verdadero debate no es si la Fed recortará antes o después que el BCE u otros bancos centrales, es si el mundo irá más lejos y nosotros seguimos viendo que todo se inclina hacia una menor flexibilización de la Fed y, por tanto, un dólar más fuerte", sentenciaba George Saravelos, analista en jefe del banco alemán.

En cualquier caso el consenso de los analistas de Bloomberg estiman que el euro remontará un 4% frente al dólar en los próximos 12 meses, mientras que el yen hará lo propio un 9%. Una serie de 'remontadas' que seguirán saltándose con una divisa norteamericana fuerte, pero que podrían abrir la puerta a un ajuste que rompe con la tendencia actual, dando pie a que Wall Street pueda abrirse a una corrección.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud