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Las migajas de FTX que valen oro: los hedge funds que compraron las pérdidas se forran

El fundador de FTX, Sam Bankman-Fried. Foto: Bloomberg.

Varios hedge funds han hecho una inversión tan curiosa como rentable gracias a la quiebra de FTX. Cuando la plataforma de intercambio de criptomonedas colapsó, varios fondos compraron las reclamaciones de los clientes y acreedores, que apenas valían nada. Sin embargo, un año y pico después, las cosas han cambiado mucho y lo que entonces eran migajas, ahora dan hasta un 900% de rentabilidad a quienes apostaron por ellas.

Cuando la firma de Sam Bankman-Fried (SBF) quebró, muchos damnificados optaron por vender los derechos de cobro que les correspondían y que se irían resolviendo con el proceso de reestructuración. Entonces, algunos perjudicados prefirieron recuperar una pequeña parte de lo que perdieron, vendiendo sus reclamaciones a FTX a terceros, en vez de arriesgarse a no ver ni un centavo o esperar años hasta la resolución del caso. Más de un año después, podrían haber recuperado todo o casi todo, si no hubieran escogido la primera opción.

En la otra cara de la moneda están los hedge funds que adquirieron esos derechos, que se están forrando. Cherokee Acquisition es uno de los intermediarios que conectan a los compradores y vendedores de dichas reclamaciones y el precio de estas ha subido como la espuma. Días después de la quiebra de FTX, había ofertas para comprar las deudas concursales a un 10% de su valor y, ahora, se ofrece el 87% por las mismas. El incremento es del 770%, la rentabilidad que se ha podido obtener entre ambas fechas.

Uno de los fondos que se metió en ese negocio fue Attestor Limited, que tenía 394 millones de dólares en derechos en enero, según Bloomberg. La cuestión es que el proceso de reestructuración está yendo mejor de lo que se podía esperar a finales de 2022, cuando la plataforma de criptomonedas solicitó la quiebra. FTX ha dicho que puede devolver el 100% de lo que debe a los acreedores. Si finalmente se reembolsan los importes íntegros, la ganancia podría ser del 900% para quienes compraron esos derechos al 10% de su valor.

La inversión es mejor que haber comprado acciones de Nvidia hace 12 meses, cuyo precio se ha multiplicado por más de tres veces, con un 265% de revalorización. También es más rentable que haber entrado en bitcoin hace un año, ya que el token casi se ha triplicado desde entonces. Los hedge funds que compraron cantidades no muy grandes en reclamaciones, asumiendo un riesgo limitado, ahora pueden ver retornos enormes.

De hecho, una de las bazas que ha jugado a favor de FTX es el rally de las criptomonedas. En el proceso de reestructuración, la compañía tiene que deshacerse de todos sus activos para pagar todas las deudas pendientes, tanto de acreedores, como de clientes. Gracias al ascenso de bitcoin o ether, el valor de lo que tenía la firma de SBF se ha recuperado con creces. En noviembre de 2022, cuando se confirmó su colapso, la principal criptomoneda valía menos de 17.000 dólares y hoy supera los 65.000 dólares.

Asimismo, otras de las inversiones que hizo en su momento la plataforma se han revalorizado. Hace un par de semanas, FTX vendió la participación del 8% que tenía en Antrophic, según Bloomberg, una compañía parecida a OpenAI, con su propio modelo de lenguaje al estilo ChatGPT. La inteligencia artificial ha sido una de las grandes temáticas de inversión, por lo que también ha resultado ser muy útil y rentable para el proceso de reestructuración.

En general, la recuperación del mercado ha jugado a favor de quienes esperan a recibir su dinero. El actual consejero delegado, John J. Ray, experto en reestructuraciones, dijo cuando asumió el cargo que "nunca antes había visto tal falta de descontrol empresarial". Pero un año después de esas declaraciones ya se empezaban a ver algunos brotes verdes, ya que acreedores de FTX y clientes llegaron a un acuerdo para que estos últimos también pudieran recuperar dinero, un indicador de que el proceso iba bien. Habitualmente, los prestamistas tienen prioridad para cobrar y todo lo conseguido se destina, en primera instancia, a ellos. Sin embargo, entre todas las partes implicadas decidieron hacer varios fondos a repartir entre los grupos de daminificados y no concentrar todo en los acreedores.

La evolución de la situación, desde que Ray denunció una situación caótica a acabar diseñando un mecanismo para proteger a los clientes, muestra los progresos logrados. Sin embargo, pocos podían anticipar en noviembre de 2022 el posterior desarrollo de los acontecimientos. Quienes se arriesgaron a comprar las reclamaciones con valoraciones por los suelos han sido los verdaderos ganadores de la quiebra de FTX.

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