Bolsa, mercados y cotizaciones

Los riesgos 'cripto' no han desaparecido y ya se propagan a través de los ETF de bitcoin al contado

  • La volatilidad y la capacidad de arbitraje han pesado en Grayscale Bitcoin Trust
  • La adopción institucional no merma su naturaleza de activo de riesgo
  • Los nuevos vehículos establecen vínculos entre el sistema financiero y las 'cripto'
Foto: iStock.

Los esperados ETF de bitcoin al contado han desencadenado una corrección en los precios. Aunque había grandes expectativas de que la aprobación de los 11 fondos cotizados dieran alas al criptoactivo, esto no ha ocurrido en los días posteriores al acontecimiento. Es más, ya están surgiendo las primeras grietas, que vuelven a poner el foco en la volatilidad de las criptomonedas y en los riesgos que entraña operar en este mercado, incluso vía ETF ofrecidos por el sistema financiero tradicional.

Recientemente, y tan solo tres semanas después del lanzamiento de estos productos, los riesgos ya se han manifestado con ejemplos concretos. Han vuelto a resonar las vulnerabilidades 'cripto': cómo la presión vendedora de un solo participante puede generar gran volatilidad, la capacidad de hacer arbitraje o los riesgos que entraña para el sistema financiero tradicional meterse en bitcoin. Nada de ello ha desaparecido y vuelve a llamar a la puerta de los ETF de bitcoin al contado, aunque las tensiones son limitadas hasta la fecha.

FTX está detrás de una de las fricciones que han surgido recientemente. La plataforma de criptomonedas quebrada tenía una posición importante en Grayscale Bitcoin Trust (GBTC), un fondo de bitcoin convertido en ETF al contado tras la aprobación de la SEC, el regulador estadounidense. Días después de este cambio de naturaleza, la firma que fundó Sam Bankman-Fried (SBF), que está en pleno proceso de liquidación, deshizo su posición. Esta equivalía a unos 1.000 millones de dólares.

"Su retirada provocó estragos en el mercado, desatando un estrangulamiento de las posiciones largas (long squeeze)", subraya Manuel Villegas, analista de activos digitales de Julius Baer. Se refiere a que su participación era tan grande que ello provocó presión a la baja y obligó a los inversores con posiciones largas a deshacerlas. "Las ineficiencias del mercado no han desaparecido por completo", añade.

En este caso, el movimiento de un solo operador ha tenido un efecto rebote en el mercado, desencadenando las pérdidas, aunque parte de las mismas se han recuperado en los últimos días. En todo caso, el día previo a la aprobación de los ETF al contado, bitcoin cotizaba sobre los 46.200 dólares, mientras que actualmente se mueve en torno a los 42.000 dólares, un 9% de caída.

"La aprobación de los ETF del bitcoin al contado demuestra ser un acontecimiento de 'vende con la noticia'", señala Simon Peters, analista de criptoactivos de eToro. Se refiere a que los días previos a su visto bueno, el mercado vivió un rally, que después no tardó en traducirse en una recogida de beneficios. Lo que hicieron los operadores fue comprar el rumor de la aprobación y vender la noticia de la misma, lo que pone de manifiesto que un fondo cotizado, por sí mismo, no tiene por qué redundar en un mayor valor. Asimismo, la adopción institucional no merma la naturaleza de activo de riesgo de bitcoin.

Por otra parte, el análisis de Julius Baer también explica cómo FTX hizo arbitraje con este ETF de bitcoin antes de ser un fondo cotizado al contado, ya que los activos subyacentes del fondo y el precio de las participaciones del mismo podían diferir, lo que permitía a los inversores entrar pagando una prima o un descuento. El exchange se aprovechó de esa situación y, por un lado, se posicionaba en corto contra bitcoin y, después, vendía sus posiciones de Grayscale con una prima.

"La demanda de estos ETFs ha sido alta, y el mercado ha mejorado, pero hay oportunidades para hacer arbitraje, lo que permite jugar con los precios de bitcoin, manipulando los índices de referencia que usan los gestores", advierte Villegas.

JP Morgan ya avisó que, una vez el ETF de Grayscale se convirtiera en un fondo cotizado al contado y se ajustase el valor de los activos y de las participaciones, podría haber una fuga de fondos, ya que el descuento se eliminaría automáticamente. Además, que surgieran nuevos competidores con comisiones más bajas también podría alentar las salidas. Y si estas se producen de forma simultánea, los riesgos para los precios son elevados.

Todo esto revela que los criptoactivos pueden generar tensiones y no solo dentro de sus propios límites, sino afectar a terceros. Todo depende de lo extensa que sea la adopción y los vínculos que tenga con el sistema financiero.

Un claro ejemplo de los riesgos que entrañan estos vínculos y sus ramificaciones está en la crisis bancaria de marzo. Silvergate se convirtió en un 'cripto' banco una década antes de su colapso. Uno de sus clientes era FTX y, cuando las cosas empezaron a ir mal, la entidad estaba demasiado expuesta a los problemas. Los ahorradores perdieron la confianza en la firma y retiraron los depósitos en masa, incluso sus clientes 'cripto' le dieron de lado.

Signature Bank, que también quebró, tenía una gran cantidad de depósitos de clientes cripto. Aunque también se vio arrastrado por las pérdidas en su cartera de bonos, como Silicon Valley Bank (SVB), la mezcla de ambas acabó siendo letal. A la entidad le afectó tanto el caos de SVB como el de Silvergate, su competidor. Ambos casos ejemplifican a la perfección los riesgos de construir una gran exposición en el mercado de las criptomonedas.

¿Vulnerabilidad para el sector financiero?

Sin embargo, expertos como los de Better Markets, uno de los grandes opositores a la aprobación del vehículo, explicaba en declaraciones a Reuters que "a medida que los inversores vayan entrando en productos como este, aumenta sustancialmente el riesgo de conexión entre la banca y el ecosistema criptográfico". Un escenario que puede plantear situaciones de pánico y caos financiero para aquellos que tengan mayor exposición ante un fuerte movimiento de este mercado.

En todo caso, de momento, los riesgos de que los ETF cripto puedan tener un peso suficiente para que su volatilidad pueda desatar situaciones similares es aún lejano. Felipe Sánchez Coll, catedrático de economía aplicada y profesor de EDEM explica que los riesgos "son exagerados por el momento" pero advierte que "si el mercado crece lo suficiente, la gran volatilidad que a veces se ha visto (durante el criptoinvierno, por ejemplo) puede generar grandes problemas para la banca, como situaciones de pánico y riesgo de contagio". Sánchez Coll insiste en que "aún no estamos en ese momento y el peligro es limitado, pero podría darse". Desde S&P Global también apuntan que la conexión de las cripto con la banca sigue siendo "muy limitada".

En ese sentido, diferentes instituciones se han mostrado críticas con la idea de que entidades financieras tengan exposición directa o indirecta al sector cripto. El propio BCE y la Fed lanzaron durante este año, mientras el vehículo se debatía, sendos informes en los que hablaban de los problemas que podría generar. La institución europea mencionaba que estos activos "están sujetos a riesgos significativos de auge y caída" y "si un banco adquiriera una exposición directa o indirecta a criptoactivos, se enfrenta a riesgos importantes que no están cubiertos por el marco actual".

Por su parte, la Reserva Federal explicaba que "hemos visto riesgos de contagio dentro del sector cripto y creemos que esas mismas conexiones pueden presentar riesgos para las organizaciones bancarias con exposición al sector". Por su parte el FMI cree que los vínculos sí "pueden ser sustanciales" ya a día de hoy para parte del sector bancario. "A medida que activos como el bitcoin se vuelvan más aceptados, la conexión aumentará y plantea riesgos importantes para la estabilidad financiera", defienden.

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