Bolsa, mercados y cotizaciones

El inmobiliario el sector que más 'saca tajada' en bolsa del final de los tipos altos

La mirada puesta en el sector inmobiliario
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El 27 de octubre de este año se ha convertido en una de esas fechas que quedan bien señaladas en el calendario de los inversores. Sobre todo, por el cambio de tendencia que supuso para el mercado de renta variable. La percepción de que las políticas monetarias de los bancos centrales había mutado hacia una tendencia más acomodaticia, fue clave en el cambio de paradigma en los parqués. Y vino acompañada de una metamorfosis en el conglomerado de empresas que han pasado a liderar los avances en los principales selectivos.

No en vano, aquellas firmas más castigadas por el fuerte retroceso de los precios de los bonos en la última parte del ejercicio, se colocan ahora entre las que más avanzan en los parqués en las últimas 16 jornadas.

Las empresas de carácter inmobiliario y aquellas con un elevado apalancamiento son el mejor ejemplo de firmas que ahora tiran del carro. El selectivo Real State del Stoxx 600 es uno de los más alcistas de todo el universo de índices de la familia, al revalorizarse a doble dígito desde finales del mes pasado(+15%), algo que no logra ni siquiera el Stoxx 600 Technology. La sueca, Fastighets AB Balder, la finesa Kojamo y la alemana LEG Immobilien están entre las 15 firmas más alcistas del Stoxx 600 desde finales de octubre. Y han sido capaces de superar las expectativas de inversores y analistas con sus resultados trimestrales.

Y en el ámbito nacional ocurre igual. Merlin Properties e Inmobiliaria Colonial se cuelan entre las compañías más alcistas del Ibex 35 desde que se inició el rebote y también se coloca en la misma dinámica Cellnex, muchas veces comparadas con los REIT (fondo de inversión inmobiliario), por su alto apalancamiento.

Las empresas que mejor y peor han aprovechado el rebote del Ibex 35
Las empresas que mejor y peor han aprovechado el rebote del Ibex 35

"Con unos tipos de interés elevados y múltiples presiones para aumentar la inversión, el acceso a la financiación es vital para proteger la calidad crediticia", advertía antes del rebote Philipp Wass, director general de calificaciones corporativas de Scope Ratings. Y señalaba que "las empresas inmobiliarias europeas se enfrentaban a un aumento del 40% en las refinanciaciones de bonos, hasta un total de 45.000 millones de euros en 2026, frente a los 32.000 millones del próximo año". Por eso, estas firmas ligadas al real state han respirado en bolsa desde finales de octubre, cuando se produjo la última reunión de política monetaria de la Fed en la que se empezó a intuir el fin del ciclo restrictivo. Y más tras la caída del IPC que hizo público EEUU esta semana, la última evidencia macro que ha terminado de convencer a los pocos creyentes hawkish que quedaban. Además el hecho de que dado el castigo que habían sufrido, cotizaran a unas valoraciones muy baja, las convertía en objetivo de inversores y analistas para cuando cambiase la tendencia (como finalmente ha ocurrido).

En el lado opuesto de la moneda

Por contra, las firmas que han pasado del cielo al infierno en las últimas semanas son las energéticas y empresas de recurso básicos que no han sido capaces de aprovechar el buen momento de mercado y que se quedan rezagadas entre las más alcistas del último rebote.

Antofagasta o Glencore, pueden dar buena muestra de este comportamiento al registrar descensos desde finales de octubre, perido en el que las bolsas se han revalorizado cerca de un 10%. En España, por su parte, ArcelorMittal y Repsol son sus representantes.

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