Bolsa, mercados y cotizaciones

Inconvenientes de las nuevas energías renovables

Imagen: Istock.

Las principales economías de los países desarrollados están convirtiendo el hidrógeno verde en la panacea al cambio climático, la punta de lanza para alcanzar la neutralidad climática en 2050. Dejaremos de utilizar las energías fósiles (petróleo, carbón y gas natural) responsables del 70% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) por hidrógeno de origen renovable. Visite el portal especializado elEconomista Inversión sostenible y ESG.

Sin embargo, como dijo Michael Liebrich, reconocido inversor independiente en energía limpia, no solo es un problema de coste, sino de la física y la termodinámica de este combustible: baja densidad, fragilidad o explosividad, entre otros. El primer paso en la ruta de hoja planteada en el Pacto Verde Europeo establece que para 2030 el hidrógeno renovable represente entre un 8% y un 24% del consumo energético primario (actualmente es el 2%). De hecho, a través del plan REPowerEU, aprobado en mayo 2022, la Unión Europea planea producir 10 millones de toneladas e importar otros 10 millones de toneladas de hidrógeno renovable para 2030.

El hidrógeno es un gas producido a partir de la electrólisis, un proceso que descompone la molécula del agua en oxígeno e hidrógeno. En la producción de este tipo de combustible entra en juego el agua dulce y la electricidad, es decir: energía. Es aquí cuando nos tendríamos que cuestionar si el consumo de agua va a ser sostenible para la gran cantidad de energía que se necesitará producir. Comúnmente, se clasifica en función de la fuente energética utilizada para generar la electricidad necesaria en el proceso de electrólisis. Primero, y el más empleado, es el hidrógeno gris, generado a partir de gas natural, el hidrógeno azul, producido con gas, el hidrógeno rosa, con energía nuclear, y el hidrógeno verde. En la actualidad, el 96% del consumo de hidrógeno procede del primer tipo, lo que se traduce en importantes emisiones de gases contaminantes.

Toda energía nueva tiene una curva de aprendizaje, será cuestión de tiempo que se vaya haciendo competitiva.

Esta energía se lleva utilizando durante décadas en múltiples sectores como el químico, refino, fertilizantes o metalurgia, entre otros. Pero cada vez está ganando más tracción su empleo como vector energético esencial para sustituir la energía obtenida a partir de combustibles fósiles.  Puede ser utilizado como combustible o energía en el sector del transporte o el eléctrico, como calor para industrias tales como el acero, cemento o alimentación, o en edificios, y como materia prima en las industrias mencionadas anteriormente. Muchas empresas están incluyendo en sus planes de desarrollo la promoción del hidrógeno como la principal y casi única solución para lograr sus objetivos de descarbonización.

Muchas son las ventajas que ofrece esta revolucionaria energía, pero… ¿Cuáles son los inconvenientes que plantea? Para empezar, las pérdidas de energía en la producción de esta pueden alcanzar hasta el 80%. Por otro lado, es altamente ligero, lo que supone complicaciones en su transporte, a lo que hay que añadir que cuenta con condiciones más complejas de distribución debido a las propiedades físicas de este gas. A este se tiene que sumar, que es necesario transportar tres veces más el volumen de hidrógeno que de gas para una misma cantidad de energía, lo cual implica más transporte, y, por ende, más coste.

Esto no quiere decir que esta energía sea ineficiente o no vaya a tener éxito. No es así. Toda energía y proyecto nuevo tiene una curva de aprendizaje y desarrollo, por ello solo será cuestión de tiempo que esta energía se vaya haciendo más competitiva. El hidrógeno verde es todavía una tecnología con insuficiente rentabilidad económica a gran escala, con baja eficiencia energética y con limitaciones en la producción o en el transporte. Mientras tanto, la sustitución de la energía fósil tiene que tender hacia la electrificación con energías renovables como mejor alternativa, siendo aquellos sectores más difíciles de electrificar los mayores demandantes de hidrógeno verde.

Guillermo Uriol Sanz es responsable de Investment Grade y gestor de Renta Fija de Fondos de Inversión y Pensión. 

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud