Bolsa, mercados y cotizaciones

Las materias serán inflacionistas en marzo... o en octubre si suben otro 8,5%

  • El efecto base de las materias ha permitido que la inflación en la zona euro caiga al 5,3%
  • El peligro es que en pocos meses su impacto va a ser el contrario al del pasado
El petróleo se mantiene en el entorno de los 85 dólares
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La llegada de las presiones inflacionistas que han obligado a los bancos centrales a subir los tipos a una velocidad récord tuvo su origen en el incremento de los precios de las materias primas. Y en concreto, fue el incremento de los recursos energéticos, como el petróleo o el gas natural, en el verano de 2021 la que dio el pistoletazo de salida a esta crisis de inflación que todavía está sufriendo la economía mundial.

Los bancos centrales están llegando al final del ciclo de subidas de tipos, al haber conseguido reducir el crecimiento de la inflación desde el 10,6% que tocó en octubre del año pasado, en la zona euro, hasta el 5,3% actual. Esto sí, el aumento del coste de la vida sigue siendo muy superior al objetivo de los bancos centrales, el entorno del 2% y estos quieren asegurarse de que la misión está cumplida.

Si la inflación vuelve a sufrir un repunte, o se resiste a volver al redil, no se puede descartar que los bancos centrales vuelvan a subir tipos, algo que, a priori, podría generar nuevas turbulencias en los mercados de renta fija... y también en las bolsas.

Aquí es donde las materias primas vuelven a ser protagonistas. El efecto base en los precios de los recursos básicos (la propia comparativa interanual de precios entre los distintos bienes del mercado) lleva meses ayudando a reducir la inflación, pero ya no queda tanto para que su efecto quede totalmente diluido, e incluso que se convierta, de nuevo, en una fuente de presión inflacionista. Y esto, en este momento, es una amenaza importante para los mercados, por el impacto que tiene en las rentabilidades a vencimiento de los bonos.

Hay expertos que ya avisan del cambio que se va a ver en los próximos meses por el efecto base de la inflación. Pablo Duarte, analista del Instituto Flossbach Von Storch, avisa sobre esta cuestión: "Los mercados son optimistas y esperan que las tasas de inflación por fin hayan alcanzado un pico. Sin embargo, sería sensato tener en cuenta que el mismo efecto base que hizo bajar rápidamente las tasas de inflación interanuales en la primera mitad del año, las podría hacer subir en la segunda. Esto podría amargar un poco las expectativas y las valoraciones", señala, y también insiste en que "vale la pena recordar que, después del verano vienen el otoño y el invierno, y que la guerra en Ucrania todavía no ha terminado".

La realidad es que es peligroso ser excesivamente complaciente en este momento, y es precisamente por este tipo de amenazas por lo que los bancos centrales están evitando pillarse los dedos y comprometerse con los mercados a una estrategia en concreto.

¿Cuándo empezarán a crear inflación?

Si se tienen en cuenta los precios a los que cotizan en este momento las materias primas, utilizando el índice de recursos básicos de Bloomberg, el Bloomberg Commodity Index, se aprecia que todavía quedan unos meses en los que las materias primas van a dar tregua a los bancos centrales, y seguirán siendo desinflacionistas. Sin embargo, el fin de esta situación no está demasiado lejos. En los precios actuales, las materias primas ya empezarán a presionar al alza a la inflación en marzo del año que viene, ya que será ese momento en el que el selectivo supere, a estos precios, los niveles que mantenía en el mismo mes del año 2023, es decir, los 105 puntos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, con sólo una subidas del 8,5% de aquí a octubre, los recursos básicos ya volverán a contribuir al crecimiento de la inflación en ese mes.

Una de las materias primas que más hay que vigilar, por el efecto contagio que suele tener en los precios globales, es el petróleo. Para el barril de referencia en Europa, el Brent,, la situación es similar a la que presenta la cesta de materias de Bloomberg: por el momento continúa siendo un contribuyente neto a las presiones desinflacionistas, en el entorno de los 85 dólares, frente a loas 105 dólares en los que se movía en julio de 2022.

Sin embargo, el efecto base va a cambiar en poco tiempo: a estos precios, el Brent estará presionando al alza a la inflación en diciembre. El escenario que querrán ver los bancos centrales de cara a 2024 es, como mínimo, el de un petróleo estable, que no genere inflación como ocurrió el año pasado.

Esto, a día de hoy, dependerá en gran medida de lo que decidan hacer los grandes productores de petróleo. El cártel conocido como OPEP+ (la Organización de Países Exportadores de Petróleo y otros socios externos, como Rusia), continúa ampliando el acuerdo de recorte de oferta, con el que ha conseguido que el precio del barril suba 10 dólares desde finales de mayo hasta ahora. Su estrategia de recorte de producción será clave para la cotización del barril, y por ello, para el futuro de la inflación.

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