Bolsa, mercados y cotizaciones

La gran decepción de la bolsa china: la reapertura no cuaja y los índices ya borran todo lo ganado

  • El Hang Seng o el CSI 300 están en mínimos de diciembre y enero
  • Su rendimiento contrasta con el rebote de EEUU o Europa
  • La reapertura del país no ha servido para compensar el deterioro global
El distrito financiero de Shanghái, China. Foto: Bloomberg.

Aunque la reapertura de China era una de las grandes esperanzas que albergaban las bolsas este año, las expectativas de encontrar aquí un apoyo se han desvanecido antes de alcanzar la mitad de curso.

Los principales índices, el Hang Seng o el CSI 300, ya han deshecho toda la recuperación que iniciaron en diciembre y enero. Es decir, han dejado atrás todo lo ganado este año, justo cuando empezaba a suavizarse la política de cero casos de coronavirus que tenía paralizada a la segunda economía mundial. Una buena parte de ese camino de retroceso lo han emprendido las accionas en este mes de mayo, con un descenso del 5% en ambos índices. Ese nuevo punto de partida impide hablar de rebote, de diversificación en China o de catalizador para otras bolsas.

Pese a que parecía que la renta variable china estaba destinada a tomar una trayectoria ascendente, esta se ha venido abajo en apenas meses. Su rendimiento anual contrasta con el del S&P 500, que se revaloriza un 9% en el mismo tiempo, o el del EuroStoxx 50, que avanza más de un 13% en lo que va de año. El Hang Seng ya ha bajado un 5%, el Hang Seng China Enterprises Index ha perdido un 8% y el CSI 300, otro 5%. El que se libra del terreno negativo es el Shanghai Composite Index, SSE Composite. 

"La cuestión que surge es si la recuperación poscoronavirus de China puede compensar o proporcionar un alivio efectivo", plantean los analistas de Bank of America (BofA) en un comentario reciente. La entidad considera que el flojo impulso del país no podrá servir como amortiguador si, por ejemplo, la economía estadounidense entra en recesión. En concreto, infraponderan los bienes de capital y los materiales de construcción y se posicionan como neutrales en minería o bienes de lujo. 

Precisamente en Europa, la situación de China no solo no está siendo un catalizador, sino que ha lastrado incluso a la industria del lujo, inmune al deterioro macroeconómico generalizado y con un importante rebote acumulado en lo que va de ejercicio. El sector se ha visto recientemente salpicado en el parqué, firmas como Louis Vuitton o  Hermès, al pausarse el buen avance de la pandemia y surgir una nueva ola de contagios, que presionaría al consumo.

Además, las tensiones comerciales con Estados Unidos no ayudan y tampoco la debilidad del yuan. La divisa asiática se encuentra en mínimos de diciembre contra el dólar. Los alcistas del país se están frustrando, están rotando sus carteras para perder exposición a la renta variable del país y entrar en otros mercados, ya que ese supuesto rebote de reapertura sigue sin cuajar, explica Bloomberg. Por eso, entidades como Citigroup o Jefferies han rebajado sus perspectivas para ese mercado de sobreponderado a neutral. 

Otra de las cuestiones que surge es si este retroceso puede marcar una oportunidad de compra o un suelo. El Hang Seng China Enterprises Index ha llegado a entrar este martes en mercado bajista, desde sus máximos del ejercicio en enero, lo que implica una caída del 20% en cuatro meses. Desde su pico, el CSI 300 ha perdido ya un 10%. 

También resuena la duda de si las acciones chinas servirán para diversificar o para apoyar a otros mercados. Una incertidumbre que ha surgido al constatarse que la esperada recuperación del país es como un 'suflé', inflado al principio, pero que enseguida se viene abajo. Los datos macroeconómicos tampoco terminan de ser sólidos y las bolsas no han podido reflejar el ansiado rebote.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud