Economía

El dragón se ha despertado: la economía de China resurge con mucha más fuerza de lo que se esperaba

  • Los índices PMI de la manufactura superan con creces las expectativas
  • Algunos expertos creen que esto puede ser el comienzo de un rebote grande
  • Evans-Pritchard, por el contrario, cree que este es "un rebote de corto plazo"
Foto de un dragón chino

Tras un 2022 para olvidar, marcado por el covid y, sobre todo, por las férreas restricciones impuestas por Pekín para frenar la pandemia, China ha despertado. Los datos del PMI manufacturero han pulverizado todas las expectativas de los analistas y los primeros comentarios rápidos de expertos lo dejan claro: China ha despertado con rabia, ahora la pregunta es cuánto le durará la fuerza.

"Los PMI de febrero sugieren que la economía de China probablemente experimente un buen comienzo de año. El consumo liderará el repunte, mientras que un entorno de políticas macro acomodaticias ayudará a facilitar la recuperación", aseguran desde Commerzbank en un comentario rápido.

Los PMI al detalle

La actividad en el sector manufacturero de China creció en febrero, según los índices gerentes de compra (PMI) elaborados por la Oficina Nacional de Estadística (ONE, oficial) y el diario digital privado Caixin.

El indicador gubernamental subió desde los 50,1 puntos de enero a los 52,6 en el recién terminado mes, mientras que el de Caixin -elaborado por la firma británica IHS Markit y de referencia para muchos inversores internacionales- hizo lo propio desde los 49,2 hasta los 51,6, siendo en este caso la primera vez que refleja una expansión de la actividad en siete meses.

La resurrección de China
La resurrección de China

En estos índices, una marca por encima del umbral de los 50 puntos supone un crecimiento de la actividad en el sector en comparación con el mes anterior, mientras que una por debajo representa una contracción.

En ambos casos, los resultados quedan por encima de lo esperado por los analistas, que pronosticaban que el PMI de la ONE rondase los 50,5 puntos y el de Caixin, los 50,2.

Zhao Qinghe, estadístico de la ONE, explicó la subida del PMI oficial en febrero por factores como los efectos de las políticas impulsadas para estabilizar la economía, que se unieron a la caída de las tasas de contagios de covid y la consiguiente reanudación de la producción y los negocios, según declaraciones recogidas por Efe.

El economista de Caixin Wang Zhe coincidió a la hora de señalar el final de la primera ola de contagios posterior al final del 'cero covid' como principal causa del crecimiento de la manufactura, y destacó que varios subíndices alcanzaron su mejor marca en meses: el de producción alcanzó su pico máximo de los últimos 8 meses; el de nuevos pedidos totales, de 21, y el de nuevos pedidos para exportación, de 8.

Wang también destacó que el subíndice que mide el nivel de empleo en el sector manufacturero creció por primera vez en once meses, aunque el creciente número de trabajadores no fue capaz de hacer frente a todos los nuevos pedidos, lo que reflejó una mayor demanda, pero también un repunte en el subíndice que mide los retrasos a la hora de entregar un producto.

Una recuperación sólida

Pese a los datos positivos, ambos expertos coincidieron en que los cimientos de la recuperación económica en China todavía no son "sólidos", por lo que el analista de Caixin aseguró que "llevará tiempo restablecer totalmente la normalidad en la producción y el orden social".

La ONE también publicó hoy su PMI del sector no manufacturero, que mide la actividad en sectores como servicios o construcción y que siguió creciendo al pasar de los 54,4 puntos de enero a los 56,3 en febrero.

Los datos hoy publicados son "excepcionalmente fuertes", aseguró Julian Evans-Pritchard, analista de la consultora británica Capital Economics, que esperaba un "rebote a corto plazo" que fuese perdiendo fuelle a lo largo del año.

No obstante, la rápida recuperación reflejada en las estadísticas ha hecho que Capital Economics se plantee si su pronóstico de crecimiento del PIB para 2023 (+5,5%) es "demasiado conservador" pese a que ya era superior a las previsiones más extendidas entre los analistas.

Por el momento, las autoridades chinas no han anunciado un objetivo de crecimiento económico para este año, aunque se espera que lo haga el primer ministro saliente, Li Keqiang, durante el discurso que pronunciará este domingo y que servirá como pistoletazo de salida de la cumbre anual de la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo).

¿Qué le espera a China en 2023?

Los economistas de Commerzbank destacan en un comentario rápido que "la economía china se recuperará este año a medida que la reapertura beneficie la demanda y permita que las cadenas de suministro se normalicen. Creemos que el gasto de los consumidores liderará la recuperación económica, especialmente porque fue casi suprimido por la política covid-cero en los últimos tres años".

Estos expertos aseguran que "son positivos con respecto a las perspectivas de este año, aunque también somos cautelosos. Esto se debe a que la fortaleza de la recuperación del consumo dependerá de una mejora correspondiente en el empleo y las perspectivas de ingresos. También es incierto cuánto reducirán los hogares su exceso de ahorro para consumir", destacan.

Los hogares chinos tienen alrededor de 4,6 billones de yuanes (660.000 millones de dólares estadounidenses) de 'exceso de ahorro' acumulado en los últimos tres años, según la estimación de Commerzbank. Esta cantidad representa alrededor del 3,8% del PIB de 2022 y es pequeño en comparación con lo que tenían otros países. Por ejemplo, el exceso de ahorro de EEUU alcanzó los 2,3 billones de dólares en su punto máximo en el tercer trimestre de 2021, según la Reserva Federal, lo que equivale al 10 % del PIB en 2021. No obstante, el ahorro de China es suficiente para dar un empujón al PIB.

Por otro lado, las políticas de China que pretenden alcanzar una gran especialización tecnológica suponen que las industrias estratégicas seguirán funcionando bien, como los vehículos eléctricos, la energía verde y la fabricación avanzada. La modernización industrial apoyará la inversión en manufactura de manera más general. Aunque China tendrá que luchar contra la prohibición de EEUU para importar cierta tecnología, lo que podría retrasar este proceso.

La inversión en infraestructura también seguirá respaldando la economía este año, según Commerzbank. De hecho, "el gobierno ha dado su aprobación para adelantar la emisión de bonos especiales de gobiernos locales que se utilizarán en gran medida para financiar proyectos de infraestructuras".

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