Bolsa, mercados y cotizaciones

El mercado ya ve al Brent por debajo de los 100 dólares de media este año

  • El crudo encadena cuatro semanas consecutivas en rojo y cede un 32% desde máximos
  • El miedo a la recesión mundial acelera el efecto desinflacionista del petróleo

Los altos precios de los combustibles ha sido hasta la fecha uno de los factores que más ha contribuido a registrar cifras récord de inflación a ambos lados del Atlántico. Pero tras el cambio de las políticas monetarias de los grandes bancos centrales del mundo, el miedo a una recesión contribuye al desplome del petróleo, que pierde más de un 32% desde máximos del año.

Desde que el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, anunciase que los esfuerzos para combatir la inflación irían a más, a pesar de una eventual recesión, el barril Brent se deprecia un 17% hasta situarse por debajo de los 85 dólares que llegó a registrar en la sesión de ayer (en mínimos desde enero). A la par la fortaleza del dólar está siendo una "bola de demolición para las materias primas", según el director ejecutivo de Black Glod investors, Gary Ross. Esta coyuntura lleva a pensar al mercado, según Bloomberg, que el barril de referencia en Europa cerrará de media este año bajo los 100 dólares, un cálculo promedio que no se barajaba desde hace más de cinco meses.

La guerra de Ucrania y las sanciones impuestas a Rusia mantienen los precios de las materias primas energéticas tensionados. Pero con las nuevas perspectivas de caída de la demanda mundial la presión inflacionista del petróleo va a menos hasta el punto que para el primer trimestre de 2023 el crudo sería desinflacionista. En el primer trimestre de 2022 el Brent alcanzó de promedio los 97,7 dólares. Para el primer tercio del año que viene el mercado considera que no lograría superar los 80,9 dólares por unidad, nueve dólares menos de lo que se proyectaba en junio.

El escalón que marcó el barril del Mar del Norte de abril a junio respecto al visto desde julio hasta ahora, de media, es del 13%. Y desde aquí hasta más allá de la segunda mitad de 2023 las previsiones de Bloomberg apuntan a que los peldaños de esta escalera trimestral del precio del petróleo serán igualmente descendentes.

Tampoco hay que irse al próximo ejercicio para ver cómo el crudo presiona a la baja a la inflación. El último tercio del año tendrá un precio medio de 84,3 dólares por barril, un 10% menos de lo proyectado en junio. Y este dato cada vez está más cerca de lo registrado al cierre del último tercio del año pasado, en los 80 dólares, lo que invita a pensar en adelantar aún más el efecto deflacionista del petróleo si la perspectiva a una recesión global se mantiene o empeora.

Ahora bien, la curva que describe tanto el barril Brent como el de Texas ejemplifica la volatilidad de los futuros del crudo por la invasión rusa de Ucrania y sus consecuencias así como por las subidas de tipos de interés de los bancos centrales europeos. Esto permite que exista una amplia horquilla de previsiones entre diferentes bancos de inversión sobre dónde estarán los precios de aquí al cierre del año. Las previsiones quedan desactualizadas en cuestión de pocas jornadas mientras se enfrentan las posturas entre deflacionistas y los que vaticinan un mercado del crudo más roto que el actual.

La movilización parcial de los reservistas anunciada por Vladimir Putin la semana pasada provocó un repunte del precio de las materias primas energéticas. De hecho, la mayor parte de firmas de inversión sigue considerando que el recrudecimiento de la guerra en Ucrania es uno de los factores principales que puede contribuir a la escalada de los precios, aunque predomine el "entorno de progresivo deterioro de las perspectivas de demanda a medida que los bancos centrales aceleran las subidas de tipos de interés", según SelfBank.

Con diciembre a la vuelta de la esquina, la fecha límite para ejecutar el embargo del crudo ruso por parte de los miembros del G7 -para intentar cercenar la financiación de la guerra de Putin- puede contribuir a elevar los precios. Y la liberación de emergencia de reservas de crudo por parte de la Agencia Internacional de la Energía, con Estados Unidos a la cabeza, llega a su fin el mes que viene. Del mismo modo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo ya ha recortado su producción de petróleo con la esperanza de elevar los precios y no se descarta que mantenga (o aumente) este rumbo en adelante.

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Teudis Carmona
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RUSOFOBIA: EL MUNDO SE VUELVE UN LUGAR CADA VEZ MAS PELIGROSO. COMIENZA LA GUERRA DE LOS SABOTAJES.

Definitivamente la OTAN está saboteando la infraestructura gasística de Rusia-Alemania. Dos fugas en el Nord Stream 1-2 amenazan la navegación en el Báltico. Se trata de ahogar a Rusia. Todo vale.

El problema de que Alemania se hunda en la recepción. La locomotora de Europa quede durante largo tiempo hundida. Es insignificante para el goce postrero de hundir las infraestructuras Rusas de gas y caminar hacia el hundimiento de Rusia.

Mucho me temo que esto se complica cada vez más.Y traten de sabotear las demas infraestructuras rusas de gas, petroleo,... La guerra comercial y la financiación del ejército de mercenarios, puede escalar y convertirse en una guerra total OTAN-RUSIA.

Puntuación 2
#1