Bolsa, mercados y cotizaciones

Irán guarda una sorpresa flotante que puede poner fin a las subidas del petróleo

  • Se estima que Irán acumula entre 60 y 95 millones de barriles en el mar
  • La volatilidad es total: el crudo se mueve entre los 92 y los 103 dólares
  • Natixis: "La vuelta de Irán serán como una liberación de reservas de crudo estructural"
Varios cargueros y buques petroleros a la entrada del puerto de Singapur. Foto de iStock

Los precios del petróleo están sufriendo una volatilidad muy intensa en las últimas semanas. Los futuros de crudo Brent está sufriendo variaciones de hasta diez dólares en cuestión de días, moviéndose en una horquilla que tiene el techo en la zona de los 103 dólares y el suelo en los 92 dólares. Esta semana han tocado caídas. La vuelta de Irán al mercado está cada vez más cerca (lo que incrementaría la oferta de crudo de forma permanente), mientras que el tono más duro de la banca central está metiendo el miedo en el cuerpo a los inversores. A ello hay que sumar los crecientes problemas en China, el mayor importador de petróleo del mundo.

Los analistas de TD Securities creen que las caídas cercanas al 9% en el crudo Brent esta semana están justificadas "en medio de un descenso en la demanda de materias primas, probablemente exacerbada por un nuevo confinamiento chino en Chengdu, junto con unas mayores probabilidades de una resolución inminente en el caso de Irán (el ansiado acuerdo nuclear). Los giros salvajes en nuestro indicador de riesgos de suministro de energía, que extrae información de los precios del mercado, están siendo impulsados abrumadoramente por el potencial de un acuerdo con Irán", sostiene estos expertos.

La bala que puede acabar con los alcistas del petróleo

"Esta es la bala de plata que puede acabar con el mercado alcista de los productos derivados del petróleo, ya que crearía de inmediato la capacidad sobrante (exceso de oferta de crudo) en el mundo, lo que a su vez permite que otros productores empiecen a reconstruir sus reservas e inventarios de petróleo", sostienen los expertos de esta firma.

Irán ha acumulado petróleo durante un tiempo (comenzó con esta estrategia en 2018). En lugar de reducir su producción con la misma intensidad que se reducía la demanda de crudo iraní por las sanciones, Teherán ha seguido extrayendo algo más de petróleo que ha ido acumulando en sus tanques y buques. Este crudo tiene la capacidad de entrar casi de golpe en el mercado, una vez que se levanten las sanciones, lo que podría tener un impacto inmediato.

Una 'arsenal' de petróleo

Se calcula que Irán podría tener unos 93 millones de barriles de crudo y condensado almacenados en buques en el Golfo Pérsico, frente a las costas de Singapur y cerca de China, según la firma de seguimiento de barcos Kpler, con datos recogidos por la agencia financiera Bloomberg. Por otro lado, la firma Vortexa estima que las reservas extra de crudo iraní están entre los 60 o 70 millones de barriles. Además, hay también algunos tanques, de menor tamaño, que también podrían contener algún millón más de barriles de petróleo.

"Irán ha construido una flotilla considerable de cargamentos que podrían llegar al mercado bastante pronto", asegura John Driscoll, estratega jefe de JTD Energy Services, en declaraciones a Bloomberg. Más allá de esta 'bala de plata', Irán podría volver a sus niveles de producción previos a las sanciones, lo que tendría un impacto más estructural en el mercado de petróleo. Este país tiene una de las mayores reservas de petróleo del mundo (crudo todavía sin extraer), con unos 209.000 millones de barriles bajo tierra.

Joel Hancock, economista de Natixis, explica en un informe que la vuelta de Irán tendría un impacto simular a una liberación de reservas de petróleo estructural. Ahora mismo, los países de la OCDE, pero sobre todo EEUU, están liberando alrededor de un millón de barriles de crudo de sus reservas estratégicas para satisfacer a la demanda de crudo en un mercado muy tenso. A las dificultades para obtener petróleo ruso se le une la negativa de Arabia Saudí y sus socios para producir más crudo. El cártel de la OPEP está cómodo con el petróleo cerca de los 100 dólares, unos precios que no habrían imaginado ni en sus mejores sueños tras la poderosa irrupción del fracking y el shale oil de EEUU allá por 2014-2015. Ahora quieren aprovechar al máximo esta 'oportunidad' que dispara los ingresos de los países productores.

No obstante, las reservas estratégicas de los países desarrollados no son infinitas. Por lo que la vuelta de Irán al mercado supondría un alivio. "Arabia Saudí parece envalentonada y quiere administrar el mercado de manera agresiva para evitar una caída significativa de los precios. El impacto del suministro iraní adicional y la supuesta reacción de la OPEP sugiere que el mercado estará menos tenso en 2023, lo que permitiría una reconstrucción de inventarios de unos 0,53 millones de barriles por día. Esperamos que esto represente un descenso de entre 5 y 10 dólares sobre nuestra previsión base de un crudo a 100 dólares", explica Hancock.

Este experto cree que el mayor riesgo a la baja para el precio del petróleo tendrá lugar en el primer trimestre del año que viene. Los precios del crudo tendrían que lidiar con el retorno de Irán, la incorporación al mercado de esos millones de barriles iraníes acumulados y la realidad económica que habla de una fuerte caída de la actividad en Europa.

Por otro lado, se puede producir "un repunte de los precios en el tercer trimestre de 2023, aunque será probablemente más moderado, ya que la estrechez del mercado en nuestro caso base se alivia sustancialmente con el regreso de los barriles iraníes. De hecho, el regreso de Irán podría interpretarse como una liberación de reservas de petróleo estructural que, en última instancia, haría que la pérdida del petróleo ruso del mercado fuera menos preocupante", sentencia el economista de Natixis.

Irán puede recuperar los niveles de producción de petróleo de forma rápida
Irán puede recuperar los niveles de producción de petróleo de forma rápida

En otro informe, los expertos de TD Securities explicaban que pese a las sanciones, Irán ha mantenido muchos de sus campos operativos, además de mantener las relaciones clave con los clientes durante los años que ha estado excluido del comercio mundial: "El país podría sumar hasta 900.000 barriles por día de producción dentro de los tres meses posteriores al alivio de las sanciones, y potencialmente bombear cerca de su capacidad total de alrededor de 3,7 millones de barriles por día dentro de los seis meses", según fuentes gubernamentales del país persa. Irán podría llevar al mercado a un exceso de oferta que permitiese reconstruir inventarios a nivel global.

¿Y si no hay acuerdo con Irán?

Pese a todo, los expertos de TD Securities destacan que "el hecho de no llegar a un acuerdo con Irán sugeriría que el petróleo seguir siendo un tren fuera de control, ya que incluso con desaceleración del crecimiento de la demanda, los inventarios a nivel mundial podría seguir reduciéndose".

Por otro lado, hay que destacar que este lunes, la OPEP y sus socios se reunirán el 5 de septiembre para decidir los niveles de producción de octubre. El mes pasado, el grupo decidió aumentar la producción en unos 100.000 barriles por día. Los comentarios recientes de Arabia Saudí, respaldados por muchos otros miembros de la OPEP+, sugieren que un resultado más probable esta vez es que no haya cambios, especialmente en el contexto de las discusiones en curso sobre un acuerdo nuclear con Irán. Esto podría dar un nuevo impulso al crudo hasta que se materialice la vuelta de Irán al mercado.

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