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Lecturas de un profesional CFA: Los inversores en épocas de turbulencias y la burbuja de los Mares del Sur

  • Reseña de 'The Anxious Investor: Mastering the Mental Game of Investing'
  • Ninguno de los sesgos conductuales de los inversores genera mejor rentabilidad
Imagen: iStock

El primer semestre del 2022 ha cerrado siendo uno de los peores inicios de año en varias décadas para la mayoría de las clases de activos. Tanto la renta variable como la renta fija han presentado fuertes correcciones de manera sincronizada, y solamente las materias primas han presentado un comportamiento positivo entre los principales activos. Las abruptas caídas no solo traen pérdidas monetarias, sino ansiedad entre los inversores (tanto particulares como profesionales), la cual a su vez empuja a la toma de peores decisiones de inversión de cara al futuro.

¿Cuál es la importancia que tienen los sesgos conductuales de los inversores durante épocas de fuertes caídas? Para Scott Nations (fundador de Nations Indexes, empresa dedicada al diseño de estrategias de volatilidad con opciones) dichos sesgos son la mayor penalización a largo plazo para los inversores, y así nos lo explica en su último y recién publicado libro, titulado The Anxious Investor: Mastering the Mental Game of Investing, en donde a través de tres burbujas históricas (la de los Mares del Sur en el siglo XVIII, la de las puntocom a principios de los 2000, y la inmobiliaria de 2008) nos muestra los errores que fueron cometiendo los inversores así como sus reacciones posteriores al pinchar dichas burbujas. 

Ninguno de los sesgos conductuales genera mejores retornos o minimiza el riesgo en el que incurrimos

Como explica Nations, desgraciadamente ninguno de los sesgos conductuales que mostramos a la hora de invertir genera mejores retornos o minimiza el riesgo en el que incurrimos. Es por ello que, para Nations, la mejor formación básica que puede tener un inversor particular no es la capacidad de analizar estados financieros, o su abanico de métodos de valoración, sino ser consciente de sus propios sesgos conductuales e intentar corregirlos. Dado que dichos sesgos han sido una constante universal desde la creación de los mercados financieros, el libro nos presenta algunos de los episodios más especulativos de la historia de los mercados financieros para aprender de los errores de los inversores de aquellos tiempos. Lea también: Cómo impedir que el miedo tome por usted sus decisiones de inversión.

De los tres episodios que narra el libro, probablemente el más entretenido (y desconocido para el público en general) sea la burbuja de los Mares del Sur, que ocurrió exactamente hace 300 años. Las guerras en Europa habían dejado a Reino Unido con elevados niveles de deuda gubernamental, los cuales además estaban dispersos entre una gran cantidad de inversores individuales. Con el fin de consolidar dicha deuda, el gobierno propuso canjear dicha deuda por acciones de la Compañía de los Mares del Sur, una compañía que tenía básicamente dos funciones. La primera, servir de instrumento para pagar de una manera unificada los intereses, que ahora serían dividendos (el 6%). En segundo lugar, tenía la exclusividad en Reino Unido del comercio con América del Sur, pero que no era mucha cosa (y que finalmente acabó en nada) dado el monopolio que ostentaba España en esta región. Para muchos inversores, esto último era simplemente la guinda del pastel. Lea también: ¿Se puede detectar una burbuja a tiempo?

Según las acciones, que originalmente cotizaban a 100 (para una rentabilidad del 6%), empezaron a subir, se crearon todo tipo de historias sobre el potencial de riquezas futuro de la compañía. Entre todos estos inversores, nada menos que Sir Isaac Newton fue uno de entre los muchos que acabó sucumbiendo a la fiebre especuladora. Después de haber vendido todas sus acciones en la compañía a principios de mayo de 1720 a alrededor de 300 libras por acción (habiendo obtenido así un abultado beneficio), dos meses más tarde volvió a comprar acciones, pero esta vez a un precio de 750 libras, para acabar vendiéndolas un año más tarde por debajo de 200 libras sufriendo fuertes pérdidas. Para tener una idea de la magnitud de la especulación de aquel entonces, de las 190 compañías que se crearon en aquellos dos años al calor de la burbuja, solamente cuatro sobrevivieron más de un mes – lo cual guarda una inquietante reminiscencia con el mercado de las SPACs del 2020.

El exceso de confianza es uno de los sesgos más ampliamente extendidos entre la comunidad inversora. Ello se debe a que en la inversión (a diferencia de, digamos, la de los meteorólogos o los apostantes en las carreras de caballos) es difícil obtener feedback inmediato sobre las decisiones que tomamos, ya que el resultado de muchas de ellas solo puede conocerse al cabo de varios años y, en muchos casos, la suerte juega un papel importante. Igualmente, y como argumenta Nations, los mejores inversores suelen tomar pocas decisiones de inversión, con lo que la oportunidad de acelerar el proceso de aprendizaje se reduce. Todo ello provoca que la confianza actual de un inversor esté estrechamente correlacionada con los resultados recientes, que generalmente no tienen ningún poder predictivo a futuro, animando a los inversores a tomar más riesgo del debido cuando "están en racha". Lecturas de un profesional CFA: 'Ruido: un fallo en el juicio humano'. 

¿Qué recomienda Nations para poder controlar nuestras emociones en períodos de alta volatilidad? En primer lugar, comprobar la cartera muy infrecuentemente. Un resultado muy conocido de la literatura financiera es que los inversores que comprueban sus carteras muy a menudo tienden a asumir poco riesgo (lo que se conoce como "la aversión miope a las pérdidas") y a realizar un número elevado de transacciones, con los consiguientes costes de transacción que ello conlleva. En segundo lugar, Nations recomienda estar invertido a través de fondos pasivos, ya que nos permiten evitar muchos sesgos conductuales. Un ejemplo es el sesgo de la disposición, que consiste en mantener las empresas en las que sufrimos pérdidas y vender en las que hemos ganado dinero. En el caso de los fondos pasivos dicho efecto se reduce notablemente, ya que como argumenta Nations: "¿qué vas a comprar con lo que has vendido? ¿Otro fondo pasivo similar de bajo coste?" 

En tercer lugar, y tal como ha argumentado el Premio Nobel de Economía Robert Shiller en una de sus últimas obras (Phishing for Phools), la disciplina de la inversión tiene un marcado carácter social, en el sentido de que los inversores, especialmente los particulares, dedican una gran parte de su tiempo de ocio a leer análisis informales sobre inversiones, a estudiar qué están haciendo otros inversores y a fardar con los amigos de su última adquisición estrella. Nations, siguiendo a Shiller, aconseja dejar de lado estos aspectos sociales si queremos mejorar nuestras rentabilidades a largo plazo.  El libro de Nations es una obra cortita de lectura ágil, ideal para el verano. Aunque el libro estará lleno de tópicos y episodios conocidos para aquellos con más conocimientos históricos o de 

finanzas conductuales (y en estos casos no recomendaría su lectura), The Anxious Investor está especialmente indicado para aquellos que quieran tener una iniciación práctica a las finanzas conductuales con un telón histórico de fondo. Dadas las recientes turbulencias en los mercados y el panorama tan incierto a corto plazo a nivel económico y geopolítico, la lectura de esta obra puede ser extremadamente oportuna para muchos inversores.   

Javier Lopez Bernardo, PhD., es CFA, Miembro de CFA Society Spain. 

Ficha técnica

Título: The Anxious Investor: Mastering the Mental Game of Investing.

Autor: Scott Nations.

Editorial: Harper Collins, 2022, pp.288, tapa dura.

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