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Los fondos de impacto de capital privado crecen un 33% en España

  • Alcanzaron los 436 millones de euros en el año 2021
  • Suponen el 18% de toda la inversión de impacto en este país
  • Estos productos son lo más puro dentro de la inversión sostenible
Juan Bernal, presidente de SpainNAB, este martes durante su intervención en el evento.

La inversión de impacto crece en España: en 2021 este mercado alcanzó los 2.399 millones de euros, un 12% más que el año anterior, de acuerdo con los datos del informe La inversión de impacto en España en 2021, elaborado por el Esade Center for Social Impact (Ecsi) con el apoyo de SpainNAB, la asociación española de inversión de impacto. El estudio se ha presentado en la mañana de este martes en Madrid. Visite el portal especializado elEconomista Inversión sostenible y ESG.

Se denomina inversión de impacto a aquella que intencionalmente busca un impacto social o medioambiental medible, además de un retorno financiero. Es todavía un sector diverso y de fronteras difusas. Tradicionalmente ha ido de la mano del capital privado: de esos casi 2.400 millones, 436 millones (un 18%) corresponde a capital privado. Y son precisamente éstos, dentro de lo que se considera inversión de impacto, los que experimentaron un mayor crecimiento en 2021: su volumen aumentó un 33% respecto al de 2020, "gracias a la aparición de nuevas gestoras y de nuevos fondos de las gestoras existentes", según se destaca en el informe. En concreto, SpainNAB ha identificado 15 fondos de capital privado, un 39% más que el año previo; entre ellos, vehículos de gestoras especializadas en inversión de impacto o fondos de impacto de gestoras tradicionales. Entre las gestoras más conocidas dedicadas específicamente a esta temática está la fundada por María Ángeles León en 2020, Global Social Impact Investments (GSI).

Estas cifras demuestran, destaca el estudio, que esta pata de la inversión de impacto "se encuentra en una etapa de crecimiento notable, al haber multiplicado prácticamente por cinco su tamaño en los últimos años: 92 millones de euros en 2018, 229 millones de euros en 2019, 327 millones de euros en 2020" y esos 436 millones en 2021. Está por ver qué impulso adicional añade a esta cifra la reducción que prepara el Ministerio de Economía de la inversión mínima para los productos de capital privado, desde los 100.000 euros actuales hasta los 10.000. Esta modificación democratizará este tipo de inversiones, hasta ahora limitadas al institucional. 

Pese a este despunte del capital privado, el grueso de la inversión de impacto en España lo aglutina la banca ética y social, que acapara el 68% del total (1.638 millones). Las fundaciones añaden otros 230 millones (un 10%), y el 4% restante corresponde al apartado de "otros vehículos", que incluye, por ejemplo, aseguradoras y fondos de pensiones, fondos de financiación pública y plataformas de crowdfunding. El presidente de SpainNAB, Juan Bernal, que es además director general de CaixaBank AM, aprovechó su intervención para pedir la colaboración del sector público para seguir haciendo crecer todas estas cifras. Lea también: Juan Bernal (SpainNAB): "España ya ocupa un papel muy relevante en la inversión de impacto global".

SpainNAB representa a España dentro de la organización internacional Global Steering Group for Impact Investment (GSG) en la que están presentes los NAB (National Advisory Boards o consejos asesores nacionales) de 34 países, además de la Unión Europea. 

El 56% de estos productos prevé obtener una rentabilidad similar a la de los productos estándar, y solo el 3% espera batirlos

En cuanto la expectativa de rentabilidad, el 56 % de los vehículos espera obtener un retorno financiero similar al de comparables no de impacto. El 41% de los vehículos objeto de este estudio esperan retornos inferiores (el 18% algo inferiores y el 23 % muy inferiores, próximos a la preservación del capital). Solo el 3% esperan retornos algo superiores al retorno "de mercado". En general, las fundaciones esperan retornos inferiores, mientras que en los fondos de capital privado se observa bastante diversidad y la banca ética ofrece rendimientos similares a los del mercado.

El minorista financia el impacto 

De ese claro dominio de la banca ética en la tarta de la inversión de impacto en España se deriva que los grandes financiadores de la inversión de impacto en este país sean los inversores particulares. La mayor parte de la oferta de capital para la inversión de impacto (un 75%) proviene de inversores individuales, ya que los depósitos de clientes constituyen la fuente principal de financiación para la banca ética y social. Los institucionales suponen un 10%.

En el evento se proyectó un vídeo con la intervención de sir Ronald Cohen, considerado el padre de la inversión de impacto, quien destacó la creación de nuevos instrumentos: "Empezamos a ver a las compañías adoptar esta mentalidad. El año pasado se emitió cerca de un billón de dólares en bonos ligados a la sostenibilidad", un instrumento "en el que el interés pagado por el emisor desciende si cumple ciertos objetivos ambientales o sociales". En su último informe anual, la Climate Bonds Initiative (CBI) destacó que esta categoría de deuda sostenible fue la que más creció en 2021, al multiplicar su volumen por 10. 

Los mercados de capitales, añadió Cohen, han entendido la oportunidad que el impacto ofrece a día de hoy. Pero hay muchos otros instrumentos de impacto que pueden desplegarse para realizar esa transición justa hacia el net zero". También destacó la importancia crucial de la medición del impacto, crucial para el desarrollo de este mercado.

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