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Caixabank e Ibercaja refugian a sus partícipes en deuda italiana y española

  • Lanzan fondos centrados en emisiones periféricas con un horizonte de 3-5 años
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El cambio de tercio de los bancos centrales con los tipos de interés para luchar contra el peligro de la inflación está dejando una de cal y otra de arena a los inversores considerados más conservadores. La primera, para los que ya cuentan con una cartera principalmente de renta fija, ya que las expectativas del proceso de normalización de la política monetaria está dejando pérdidas por precio considerables en los principales títulos de deuda gubernamental, que sirven de referencia al resto de activos.

En el caso del bono norteamericano a diez años, la caída es del 10,11%, mientras que en el bund alemán es del 11,16%. La deuda periférica tampoco se libra de esta situación, y el título español se deja un 13,68%, mientras que el italiano pierde algo más, un 15,56%.

Pero este movimiento es inversamente proporcional a la rentabilidad a vencimiento que están ofreciendo estos títulos, más acentuado en la deuda periférica. En el caso del bono español, ha subido 158 puntos básicos desde el inicio del año hasta situarse en el 2,14%, mientras que el italiano ha llegado ya al 3%, tras aumentar 185 puntos.

Y esto permite a gestoras como Caixabank e Ibercaja dar la de arena a sus clientes más defensivos, con el lanzamiento de fondos específicos centrados precisamente en deuda española e italiana. La entidad catalana acaba de sacar al mercado la segunda edición del Caixabank Deuda Pública España e Italia 2027, y también cuenta con Caixabank Deuda Pública España 2025, que persiguen aprovecharse esta revalorización de los bonos periféricos a medio plazo. Y el banco con sede en Zaragoza ha lanzado Ibercaja España Italia 2026 e Ibercaja RF Horizonte 2024, que invierte en emisiones corporativas.

Estos vehículos invierten con la intención de ofrecer la máxima rentabilidad posible en el horizonte temporal establecido, pero no cuentan con un objetivo de revalorización ni son productos garantizados. En los fondo de Ibercaja, sí que esperan una TAE del 0,85% en el primero y del 1% en el segundo.

La estrategia es invertir en activos con vencimientos anteriores o en el año de referencia de los fondos, con un riesgo de crédito bajo, para evitar tener una excesiva sensibilidad a los movimientos de la curva de tipos.

"La expectativa de una subida de tipos y el cambio de discurso de los bancos centrales está afectando directamente a la deuda pública. Los mercados están vendiendo y las rentabilidades repuntando, propiciando que, por primera vez en mucho tiempo, la deuda pública de la zona euro ofrezca retornos interesantes sin tener que invertir en vencimientos muy largos", señala Lili Corredor, directora de Ibercaja Gestión.

No son los únicos fondos que están aprovechándose del repunte de la rentabilidad de la deuda periférica, un movimiento que los gestores creen va a ser más moderado a partir de ahora. El Santander Renta Fija, por ejemplo, invierte mayoritariamente en deuda española con una duración media de la cartera de 4 años. Sus responsables, María Contreras y Alicia Esteban, explican que, en términos de revalorización, "pensamos que el comportamiento será parecido aunque pensamos que la deuda italiana estará sujeta a mayor volatilidad. A estos niveles, el mercado ya ha puesto en precio gran parte de las subidas de tipos de interés oficiales de los próximos meses. En cuanto a selección de bonos, en este momento tienen más valor los bonos más a largo plazo, pero manteniendo las duraciones de la cartera en niveles conservadores".

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