Bolsa, mercados y cotizaciones

Los 'gigantes' tecnológicos son ya la tercera economía del mundo

  • EEUU y China ocupan las dos primeras posiciones por PIB
  • Alphabet, Amazon, Apple y Microsoft valen más de un billón en bolsa
  • Las ventas de las grandes tecnológicas ascenderán a 1,43 billones en 2021
Bezos, Zuckerberg, Cook y Pichai, durante su última comparecencia ante el Congreso de EEUU. Fotos: Reuters.
Madrid / Nueva York

A la sombra de las 982 rebajas de tipos de interés y los más de 21 billones de dólares engullidos por los bancos centrales desde la crisis financiera de 2008 se ha forjado una nueva nación. Una patria conocida como FAAMG, con líneas divisorias, eso sí, donde Facebook, Apple, Amazon, Microsoft y Alphabet (la compañía antes conocida como Google) se reparten un valor de mercado de 7,74 billones de dólares, aproximadamente un 57% más que en 2019.

Cifra que más que duplica el PIB de la India y si fuera un país en sí mismo, se postularía como la tercera mayor economía del mundo, solo por detrás de Estados Unidos y China. Si a este continente tecnológico sumamos archipiélagos que incluyen a Tesla o Netflix, la capitalización asciende hasta los 8,55 billones, el tamaño conjunto de Alemania, Francia e Italia.

Y es que, al contrario de lo ocurrido durante la Gran Recesión, cuando las ventas de Microsoft cayeron y el precio de sus acciones borró un 60% de su valor mientras Google y Amazon perdieron cada uno hasta dos tercios de su valor de mercado, estas compañías se han convertido en las ganadoras indiscutibles de la pandemia.

Pero el auge de las hegemonías lideradas por Mark Zuckerberg, Tim Cook, Jeff Bezos (que traspasa su testigo a Andy Jassy), Satya Nadella y Sundar Pichai no responde únicamente al auge bursátil. Los ingresos acumulados bajo la supervisión de estos jefes de Estado se dispararon sensiblemente durante el año pasado, con Amazon tomando la batuta con un crecimiento del 44%. Estos tampoco dudaron en ampliar sus plantillas además de su espacio comercial en un momento en que este sector se descalabraba.

Las ventas anuales combinadas de Amazon, Apple, Alphabet, Microsoft, Facebook, Tesla y Netflix rondaron en el conjunto de 2020 los 1,1 billones de dólares, un 25% más que cuando la pandemia empezó a hacer mella a comienzos del año pasado y cifra que pisa los talones al PIB de México. En el año fiscal en curso se espera que dicha cantidad ascienda a los 1,43 billones. A día de hoy, en menos de una semana, estos siete gigantes facturan más que McDonald's en un año.

De hecho, en un momento en que los estadounidenses tienen más dinero en sus bolsillos gracias a los cheques de estímulo del gobierno y a los ahorros acumulados durante el azote del coronavirus, los gigantes tecnológicos saben sacar tajada. Sus ingresos combinados equivalen aproximadamente al 5% del PIB de EEUU.

El extraordinario tamaño de estas empresas puede ser difícil de comprender. Los 182.350 millones de dólares de ingresos de Alphabet superaron el tamaño de la economía de Qatar en 2019. Los 61.590 millones de dólares de beneficios antes de impuestos de Apple en los últimos seis meses pagarían el gasto combinado del gobierno del Reino Unido en defensa y transporte. Por su parte, Amazon cuenta ya con 1,2 millones de trabajadores en todo el mundo, haciéndose un hueco como el tercer mayor empleador del mundo, solo superado por Walmart y China Petroleum & Chemical Corporation.

Aún así este poderío no muestra síntomas de fatiga. En estos momentos, las proyecciones de ventas para 2023, descuentan ya un incremento del 66% hasta los 1,86 billones de dólares. Es decir, independientemente de su valor en bolsa, solo por facturación, este selecto grupo de compañías, entrarán en el top 10 de las mayores economías del mundo, superando el tamaño de Brasil y a un paso de adelantar a Italia.

Con una pandemia que ha permitido dar aún más importancia a este grupo de tecnológicas, que como fuerza económica combinada son más poderosas que países enteros, la influencia de estas superpotencias es prácticamente inevitable. Una tendencia que ha hecho que muchos inversores no hayan dudado en seguir confiando en que estas empresas son casi invencibles.

Cuatro de las grandes firmas tecnológicas mundiales sobrepasan el billón de dólares en bolsa. Son Alphabet, Amazon, Microsoft y Apple; de hecho, esta última vale no uno sino dos billones en bolsa

Prueba de ello está en que los ingresos de Amazon están creciendo mucho más rápido en 2021 de lo que al salir de la crisis financiera, cuando la empresa era una quinceava parte de su tamaño actual. El valor bursátil de la de Seattle casi se ha duplicado desde principios de 2020 hasta alcanzar los 1,8 billones de dólares. Al mismo tiempo, mientras otros tipos de gasto publicitario se redujeron cuando la economía estadounidense se contrajo el año pasado, las ventas publicitarias aumentaron para Google y Facebook. De hecho, su crecimiento fue incluso mejor en los tres primeros meses de este año.

El auge de las grandes empresas tecnológicas ha creado las mayores fortunas personales jamás vistas, una riqueza que procede de las acciones que conservan los fundadores de las empresas. Durante la pandemia las sumas aumentaron a un ritmo asombroso. En 2020 tanto Bezos como Elon Musk, consejero delegado de Tesla entre otras compañías, ganaron más de 100.000 millones de dólares cada uno, o unos 3.000 dólares por segundo.

Dicho esto, también hay otros beneficiarios. Entre los mayores accionistas de todas ellas se encuentran gestoras como BlackRock o Vanguard. Aunque estos gestores de activos se llevan jugosas comisiones cobrando a sus clientes un porcentaje de las ganancias bursátiles derivadas del crecimiento de las grandes tecnológicas, el crecimiento de estas también beneficia a los propietarios finales, incluidos los fondos de pensiones que proveen a cientos de millones de personas que ahorran para su jubilación.

A diferencia de otros líderes de la tecnología patria, Zuckerberg mantiene una gestión absolutista dentro de la red social. Eso le permite dirigir las operaciones a su gusto dado que no tiene que dar explicaciones entre sus inversores más rebeldes

Los tentáculos de las grandes tecnológicas también se extienden a la política. Durante el ciclo electoral de 2020, los mandamases de Silicon Valley gastaron 124 millones de dólares en grupos de presión y contribuciones a campañas electorales, batiendo sus propios récords de ciclos electorales anteriores. El desembolso de Amazon aumentó un 30% mientras el de Facebook se disparó un asombroso 56%.

Ambas son ahora las dos empresas que más gastan en grupos de presión y otras actividades de lobby a este lado del Atlántico, según un informe publicado por Public Citizen. El análisis, basado en datos del Center for Responsive Politics, concluye que las grandes empresas tecnológicas han eclipsado a las petroleras y a las tabacaleras, dos de las industrias que históricamente más han gastado en estos menesteres. La de Seattle y la de Menlo Park gastaron casi el doble que Exxon y Philip Morris para ganar influencia en Washington el año pasado.

Y es que el tamaño ofrece poder pero también acarrea problemas. Es fantástico ser un titán de la tecnología estadounidense siempre y cuando se ignoren las críticas de la clase política, las quejas sobre la libertad de expresión, la privacidad o la evasión de impuestos. Tampoco debemos pasar por alto las tendencias monopolísticas, el trato a los empleados y la desbordante avalancha de investigaciones y demandas.

Google se enfrenta a un intenso escrutinio antimonopolio en EEUU por su dominio de las búsquedas en internet, del que la UE determinó en 2017 que había abusado al potenciar los resultados de sus propios servicios

El escrutinio es cada vez mayor. Un área de atención es la disposición de algunos de estos gigantes a pagar lo que parecían precios muy altos por competidores de rápido crecimiento. Así lo desvelaron los correos electrónicos desvelados por el Congreso de EEUU donde Zuckerberg confirmaba que Facebook debía comprar Instagram en parte para neutralizar su amenaza. Peccata minuta para una compañía que, en contra de lo prometido, combina lentamente la tecnología de mensajería de Instagram con WhatsApp.

Pero nada sorprende en los fueros del imperio de Zuckerberg, quien conserva su autocracia imperial en la Costa Oeste, donde ejerce como consejero delegado y presidente del consejo de la red social. "Esto se ha convertido en un problema de causa mayor debido a la forma en que Facebook aborda conflictos como la privacidad y seguridad de los datos de sus usuarios", resalta Ali Mogharabi, analista de Morningstar, quien manifiesta que "múltiples accionistas han exigido que se reduzca el control de Zuckerberg".

Al fin y al cabo, en los fueros de la de Menlo Park, California, este joven de 36 años es el accionista mayoritario al poseer el 81,1% de las acciones de clase B de la compañía, es decir, controla el 53,1% de los votos de Facebook, según los datos más recientes presentados ante la Comisión de Mercados y Valores de EEUU (SEC).

Es importante recalcar que, a diferencia de otros líderes de la tecnología patria, Zuckerberg mantiene una gestión absolutista dentro de la red social. Eso le permite dirigir las operaciones a su gusto dado que no tiene que dar explicaciones entre sus inversores más rebeldes. A día de hoy, aquellos que no comulguen con su liderazgo solo cuentan con una opción y esa es la de vender su participación en la compañía.

Dejando las dictaduras tecnológicas a un lado, Google se enfrenta a un intenso escrutinio antimonopolio en EEUU por su dominio de las búsquedas en internet, del que la UE determinó en 2017 que había abusado al potenciar los resultados de sus propios servicios.

Por su parte, Apple pelea en los tribunales la creciente reacción de las empresas que intentan vender servicios a los usuarios de iPhone. Epic Games, el creador de Fortnite, y Spotify han presentado denuncias contra la insistencia de Apple de quedarse con un 30% de todas las ventas realizadas a través de su tienda de aplicaciones.

La 'realeza' de la bolsa internacional

Su elevada capitalización bursátil las distingue del resto de firmas cotizadas, y son capaces de hacer tambalear un índice como el S&P 500 o el Nasdaq si tienen un mal día. Cuatro de las grandes firmas tecnológicas mundiales sobrepasan el billón de dólares en bolsa. Son Alphabet, Amazon, Microsoft y Apple; de hecho, esta última vale no uno sino dos billones en bolsa. Por su parte, Facebook supera los 700.000 millones de dólares; Tesla se aproxima a los 600.000 millones y Netflix, a los 220.000 millones. La acción más rentable es la de Alphabet, que gana un 30% en el año. La acción más cara, la de Amazon (3.200 dólares).

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