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Marc Garrigasait (Panda Fund): "Nada protege más contra la inflación que invertir en agricultura"

Marc Garrigasait, gestor del Panda Agriculture and Water Fund
Madrid

Marc Garrigasait lleva 30 años en la industria de inversión, ahora como gestor en Gesiuris AM, lo que le ha permitido tener un olfato especial para adelantarse a la competencia en el lanzamiento de fondos especializados que luego han sido tendencia globalmente. Un ejemplo claro es Panda Agriculture & Water Fund, creado hace siete años y que maneja algo más de 11 millones de euros. Es el único producto español de los seis que componen esta categoría en Morningstar y gana más de un 12% este año, en línea con la media del grupo, que se ha convertido en una de las temáticas más rentables desde el año pasado.

¿Cómo surgió la idea de crear un fondo tan específico?

Como los bancos centrales empezaron a inyectar dinero artificial hace diez años, hace siete años decidimos crear un fondo de agricultura para invertir en activos reales. Y no hay activo más real y conservador que la agricultura y el agua, porque de ellos dependen la alimentación y la producción de alimentos. Las dinámicas demográficas también influyen. Aquí no lo vemos porque se está produciendo en África y Asia, pero el mundo está creciendo. Los próximos 40 años la Humanidad debe producir más comida que la que hemos producido en los últimos 10.000 años. Hemos de aumentar la producción un 50%, con menos agua, con menos terreno y con menos emisión de CO2 a la atmósfera. No había ninguna macrotendencia mejor que esta y nos sorprendió que no hubiera ningún fondo de este tipo en España. En Europa hay 5 o 6, pero no combinan el agua como tendencia. Nos equivocamos de timing, porque no ha captado la atención de los inversores hasta hace nueve meses. También es cierto que ha habido un ciclo de caídas de precios que ha penalizado la valoración de los activos agrícolas estos años. Pero desde el pasado verano ha cambiado.

¿Por qué?

La gente teme que pueda aumentar la inflación y ante esto no hay mejor protección que invertir en agricultura, porque la subida de alimentos reflejará esa inflación. La industria se ha preparado con fondos de energía y tecnología, pero en agricultura hay muy pocos. Y es necesario invertir en este tipo de empresas para que mejoren su productividad y contaminen menos. Con el Covid la tecnología ha sido la ganadora pero la agricultura va a continuar con buenos rendimientos los próximos años.

¿Aplican alguna ponderación de las dos temáticas en el fondo?

No, pero en activos patrimoniales tenemos entre un 40% y un 60% del fondo. Lo que más nos gusta es el valor patrimonial, porque estás invirtiendo en los mejores terrenos agrícolas del mundo. Y ayudamos a estas empresas a que aumenten la producción agrícola. El otro 40% de la cartera son empresas más innovadoras

¿Cómo seleccionan los valores?

Panda es un fondo muy global. Nos gusta invertir en empresas que tengan una marca muy buena, que tengan protección ante los competidores. Pero buscamos empresas que tengan un patrimonio detrás, como terrenos agrícolas en Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Brasil, Argentina o Europa del Este. Tenemos empresas vitivinícolas, de cítricos, de kiwis, de almendras... Son inversiones muy patrimoniales.

¿Cuáles son las principales posiciones del fondo?

Genus, una empresa inglesa dedicada a mejorar la genética de los cerdos; Italian Wines, una firma vitivinícola, de las que tenemos un 10% en el fondo, incluida Barón de Ley; Waters, una compañía de EEUU que realiza análisis de calidad del agua para empresas de alimentación y farmacia; la japonesa NJS, una consultora casi centenaria de agua y medio ambiente. Tenemos mucho conocimiento de las compañías japonesas por nuestro fondo Japan Deep Value. Cresud es una empresa argentina que cotiza en Nueva York y que con 800.000 hectáreas en Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia, es la mayor empresa del mundo en gestión agrícola. También estamos invirtiendo en dos firmas nórdicas de probióticos.

Ha mencionado su fondo de small caps japonesas. ¿Cómo se les ocurrió montar un fondo de este tipo en España?

Koala Capital Sicav es nuestro vehículo más conocido y desde aquí siempre estamos buscando ideas. De hecho, Panda surgió porque en Koala nos dimos cuenta de que había que invertir más en agricultura. Koala es nuestro laboratorio de ideas. No teníamos ningún interés en lanzar un fondo de Japón, pero analizando empresas empezamos a descubrir cosas, que al principio pensábamos que eran errores , en la conversión de los yenes, o en la información pública, de empresas baratas, casi regaladas. Unas 500 empresas de un universo de 3.700, las más pequeñas, más familiares, las menos conocidas, empezamos a ver cosas increíbles, con valoraciones tan bajas como no existían en ninguna bolsa del mundo. Y como han pasado una crisis de 30 años, que aquí no somos conscientes, ha habido un desapalancamiento privado enorme. Quien ha sobrevivido no solo no tiene deuda sino que sigue acumulando caja, porque genera beneficios cada año. En nuestro fondo hay un 20% de empresas que tienen más dinero en la cuenta corriente del banco que lo que valen en bolsa. Algo inimaginable.  

Dedicamos un año a analizarlo bien y comprobar que era cierto. Pero nos dimos cuenta de que era verdad. Y la cultura empresarial japonesa es la más transparente que he visto en mi vida, con un espíritu de nunca engañar al inversor. Aprendimos los matices de la contabilidad japonesa, que siempre penaliza el beneficio contable, que siempre es positivo para el inversor. Un inversor nos apoyó para montar el fondo y empezamos con clientes amigos y familiares, llegamos a los nueve millones de patrimonio. Lo teníamos escondido hasta que empezó a ser conocido y ahora maneja 34 millones. En 4 años ha obtenido un 50% de rentabilidad, con dos años de caídas de bolsa. Pero lo mejor está por venir. Y a diez años los rendimientos serán igual o superiores. 

¿Cómo hicisteis la selección de valores? 

Estas empresas no quieren hablar con extranjeros. Hablamos con brókeres e inversores especializados. Y ahora hemos enviado cartas de presentación para explicar quiénes somos, como accionistas de sus compañías. Y nos han empezado a responder. Muchas nos han invitado a Japón, pero solo hablan japonés.  

¿Por qué no quieren hablar con inversores extranjeros? 

Porque lo ven como algo agresivo, se ponen muy a la defensiva, porque queremos beneficios más rápidos habitualmente. Son empresas que pueden ir por la quinta generación. Son muy protectores de sus tradiciones y piensan que les van a preguntar cosas que no tienen sentido para ellos. Es un tema cultural y social muy complejo. Las relaciones se construyen a largo plazo en Japón, y va a ser lento. 

¿Qué tipo de compañías tenéis? 

Empresas de construcción, de supermercados, de proveedores de automóviles, firmas industriales, agrícolas, de alimentación, de agua, pero los más importantes son el industrial, de construcción y alimentación/distribución. Alguna de material médico, una red de farmacias. Estamos muy diversificados.  

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