Bolsa, mercados y cotizaciones

La deuda vive su mejor año desde 2007, con todas las clases en 'verde'

  • Con el índice de renta fija global ya se gana un 7,7% en lo que va de ejercicio
  • Los bonos ligados a la inflación son la categoría más alcista del año, con un 10,3%
La renta fija deja ganancias en 2020. Foto: iStock
Madrid

El que a principio de año parecía que iba a ser un ejercicio de correcciones generalizadas en el universo de renta fija, es, de momento, el más alcista que se ha visto desde 2007.

La pandemia de coronavirus ha dado la vuelta al escenario que esperaban los expertos para 2020, y el regreso forzado de la artillería de los grandes bancos centrales, junto al atractivo de la renta fija como activo de menos riesgo, además de la caída de los datos de inflación, ha hecho que la deuda mundial vuelva a ser atractiva para los inversores, hasta el punto de que tras el buen mes de noviembre, no queda ningún índice de renta fija, entre los principales que recoge Bloomberg, que caiga en el conjunto del ejercicio.

La categoría más alcista este año está siendo la que recoge los bonos ligados a la inflación, que sube casi un 10,3%, y la que menos avanza, el high yield europeo, lo hace en torno al 1%.

La subida de índice de deuda global Bloomberg Barclays Global Agg ha sido del 7,75% desde el primer día de enero hasta el cierre de noviembre. De acabar el año con esta rentabilidad, sería el más alcista para el índice desde 2007, pero todavía habrá que ver qué ocurre durante las sesiones de mercado del último mes del año. De hecho, en el primer día de diciembre las ventas se impusieron en el mercado de renta fija, y títulos como el español a 10 años se alejaron de los mínimos históricos de rentabilidad, que estaban volviendo a atacar durante los últimos días.

En el caso del bono español, las ventas desembocaron en un incremento de la rentabilidad de 3,9 puntos básicos, al cierre de las bolsas europeas, hasta el 0,12%, en torno a 8 puntos básicos por encima de los mínimos históricos, en el 0,03%. El aumento de las rentabilidades del resto de bonos soberanos más importantes de la zona euro fue de entre 4 y 5 puntos básicos, con el alemán volviendo a una rentabilidad del -0,52%, el francés del 0,28%.

Estas caídas en precio en el primer día de diciembre, sin embargo, no evitan que la deuda europea siga dejando ganancias en el año, con el índice de Bloomberg que combina bonos soberanos y corporativos del Viejo Continente subiendo un 3,9% al cierre de noviembre.

Buen mes para el 'high yield'

Esta subida de la deuda europea es una de las más discretas que se registran en 2020 entre las principales categorías de renta fija; no hay que olvidar que los bonos europeos no tenían tanto recorrido como los de otras regiones, ya que su punto de partida en el año era muy superior que el de otras economías, con la deuda alemana cotizando en negativo y el Banco Central Europeo sin haber subido tipos ni una vez desde hace casi una década, y sin haber terminado de retirar definitivamente del programa de compras de deuda en circulación.

El comportamiento del índice de deuda europea en el año ha sido más parecido al que se ha conseguido con la deuda de más riesgo, la que no tiene grado de inversión (high yield) que con el soberano estadounidense. Con el índice que recoge distintos bonos de esta última categoría se gana un 8,25% en el año, mientras que con la deuda de más riesgo del país americano las ganancias son del 5,1% y con el high yield global, del 4,4%.

Las valoraciones de la deuda de los países semi-core y de la periferia no son especialmente atractivas en estos momentos

Es este tipo de bonos el activo que mejor lo ha hecho en noviembre, beneficiándose del apetito por el riesgo que han mostrado los inversores (las subidas de la bolsa, con el mejor mes de la historia en Europa para este tipo de activos lo confirman). Ha sido durante este mes cuando los índices de high yield de Europa y también el global se han puesto en positivo en rentabilidad anual, con subidas del 4,1% y 4,99%.

Desde Fidelity consideran que, en este punto, la deuda europea sigue siendo menos atractiva que la estadounidense, por las valoraciones en los que se encuentran ambos. "Comparada con nuestra visión positiva sobre los bonos del Tesoro de EEUU, nuestra postura sobre la deuda pública europea está más matizada a pesar del considerable apoyo del BCE que se avecina. Las valoraciones de la deuda de los países semi-core y de la periferia no son especialmente atractivas en estos momentos, a tenor del aplanamiento de sus curvas, los rendimientos negativos en la mayoría de mercados y los estrechos diferenciales frente a los Bunds alemanes en los dos grupos de países", explica la gestora, y también destaca sus buenas perspectivas para la deuda emergente, que "encuentra apoyo en una política monetaria expansiva en todo el mundo, la búsqueda continua de rendimientos y la debilidad del dólar estadounidense".

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