Bolsa, mercados y cotizaciones

Cómo planificar una cartera en recesión

  • La recesión técnica es inevitable, pero "eso ya está recogido en los precios"
Foto: Efe
Madrid

La recesión ha dejado de ser un escenario probable en los papeles de los analistas para convertirse en un evento cada vez más ineludible. Y no debido a los efectos de una ralentización económica que se venía retransmitiendo a cámara lenta, sino al feroz ataque de un enemigo invisible al ojo humano, como es el Covid 19.

La duda sobre los efectos del coronavirus en la economía, aunque limitados temporalmente, ha provocado un hundimiento histórico de los mercados mundiales, con consecuencias todavía díficiles de cuantificar para las compañías. El chaparrón ha sido de tal magnitud que ha pillado a los inversores totalmente desprevenidos. Y no solo es la preocupación sobre el rendimiento de su cartera, sino que su propia vivencia personal está influyendo más que nunca en su toma de decisiones.

Ante esta situación de miedo y dudas, ¿cómo actuar, mojarse asumiendo más riesgo en la cartera aprovechando las caídas de las bolsas o guarecerse de la lluvia manteniendo el perfil de riesgo que ya tenían? Diego Fernández-Elices, director general de inversiones de A&G, considera que la recesión técnica es inevitable, pero "eso ya está recogido en los precios actuales y ahora, la duda respecto a la economía es si la recuperación comenzará en el tercer trimestre y si el recorte de estimaciones de crecimiento para el ejercicio 2020 que han hecho la mayoría de los economistas en torno a 50 puntos básicos es suficiente"".

Oportunidad histórica

Su recomendación es afrontarlo con calma."Ni estamos ante el fin del mundo ni probablemente sea una oportunidad histórica de compra. Los precios son hoy más atractivos, pero también la incertidumbre es mayor. Lo prioritario en estas situaciones es tener una estrategia e implementarla con cierta flexibilidad, pero con frialdad. Se pueden ir haciendo compras selectivas si el posicionamiento anterior era muy conservador y la reacción de corto plazo ha sido tan extrema que no venderíamos en estos momentos, pero no pensamos haber visto la capitulación definitiva", explica.

Para Guillermo Santos, socio de iCapital, aún es pronto para definir algún escenario, puesto que "hasta que no percibamos un control del contagio, no se podrán cuantificar sus efectos económicos. En todo caso, la volatilidad durará todavía varios meses y podemos ver una vuelta clara a la estabilidad de los mercados de acciones y bonos en la segunda parte del año". Con esta premisa, su consejo para un inversor con liquidez en cartera y tolerancia al riesgo con visión de largo plazo es que se encuentra "ante una oportunidad de inversión y podría aprovecharla comprando bolsa española, que es una de las más penalizadas en los últimos años y, si no cuenta con suficiente diversificación, entrar también en fondos globales de grandes tendencias", señala.

De la misma opinión es Miguel Ángel García, director de inversiones de Diaphanum, quien espera una paralización muy fuerte de la economía con una bajada seria del crecimiento, seguida por una reactivación apoyada por los bancos centrales y un aumento del gasto público y una reducción de los impuestos. "El inversor en activos de riesgo con un nivel acorde a su perfil debe aguantar, ya que si reduce riesgo puede encontrarse fuera si se produce una reacción al alza, que probablemente será tan rápida que no tenga tiempo a reaccionar. Si está por debajo de su nivel de riesgo, le recomendaríamos por lo menos irse a un nivel neutral", apunta.

José María Luna, socio de Luna Sevilla Asesores Financieros, recalca que pese a todo la situación de fuerte contracción económica sería en todo caso coyuntural y no sistémica, como en 2008, por lo que "los buenos negocios van a continuar existiendo y es el momento de plantearse con disciplina dónde puedo invertir". Entre sus recomendaciones figuran las compañías vinculadas con la digitalización de la economía, las relacionadas con la salud e incluso China, que será el primer país en salir del estrago del coronavirus.

Marta Díaz-Bajo, directora de análisis de fondos de atl Capital, insiste en que "durante cualquier momento de crisis es bueno mantener la calma y es más sensato cuánto más horizonte temporal tengamos por delante. Solo alguien que necesite tirar de sus inversiones en un plazo inferior a 2 años se debería plantear si tiene el nivel de riesgo adecuado". Entre sus consejos para capear el temporal durante los próximos meses, apunta al oro y los bonos de gobierno americano y alemán, gracias al apoyo de la liquidez de los bancos centrales. "La renta fija emergente, por muy bien que se haya comportado en este inicio de crisis, no es un activo refugio. Con el horizonte temporal de un año no recomendaríamos renta variable, ni activos de riesgo. Con más plazo diversificaríamos en varios sectores, no nos gusta concentrarnos en nada, aunque la salud y el consumo básico pueden ser los menos cíclicos si alguien quiere concentrarse", asegura.

Compañías de calidad

Diego Fernández-Elices advierte de que "el activo libre de riesgo está libre de rentabilidad (y posiblemente no de riesgo), por lo que pensamos que en las últimas jornadas ha perdido mucho valor como refugio. En ese contexto, nos quedan pocos activos y destacamos el oro, que pensamos le queda recorrido de medio plazo, pero de manera más táctica". Para los inversores con menos aversión al riesgo, aconseja compañías de calidad que coticen a "precios no exageradamente caros". "Esto era difícil de encontrar antes de las recientes correcciones, pero vuelve a haber negocios con barreras de entradas significativas y capacidad de fijar precios que cotizan a valoraciones razonables. Esperaríamos para incrementar el peso de los sectores más cíclicos en cartera", subraya.

Para Ángel Olea, director de inversiones de Abante, las caídas de los mercados puedan ofrecer una buena oportunidad para los inversores pacientes porque "nos permite comprar a precios más baratos empresas buenas que van a perdurar en el tiempo y que a medio plazo volverán a recuperar la normalidad. Es una oportunidad relevante, pensando que el efecto económico del coronavirus va a tener unos efectos temporales", apunta. En Diaphanum "estamos sobreponderando Estados Unidos y emergentes asiáticos y en nuestras carteras de valores las tecnológicas y las relacionadas con la salud son las que tienen mayor peso, mientras que financieras, telecomunicaciones y energía están infraponderados".

Por su parte, José María Luna aconseja fondos globales que reparten dividendos y no tienen entidades financieras en cartera, sin olvidarse todavía de las estrategias de crecimiento, aparte de los fondos temáticos. "Sin normalización de tipos de tipos de interés, los fondos value tendrán más dificultades", asegura el experto, para quien es necesario más que nunca disponer de un catalejo en un mar bursátil tan embravecido.

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